Crean una computadora con neuronas humanas vivas que aprendió a jugar Doom: cómo es


La firma australiana pionera en biotecnología conocida como Cortical Labs presentó una computadora única: es capaz de integrar tejido cerebral humano vivo con microchips de silicio, es decir, utiliza neuronas vivas.

Además, las pruebas de laboratorio demostraron que las células presentes en el ordenador son capaces de procesar información y aprender a jugar al clásico videojuego de disparos en primera persona, Doom.

Se trata de CL1, el nombre por el que se conoce a la primera computadora biología comercial del mundo que utiliza neuronas humanas vivas. Para que este dispositivo aprenda a jugar Doom, los investigadores conectaron el software del videojuego a los impulsos eléctricos de las neuronas de forma directa.

De esta manera, permitieron que la red biológica reciba datos del entorno, se mueva, detecte a los enemigos virtuales y ejecute disparos, todo en tiempo real.

El núcleo estructural del sistema de esta computadora está compuesto de 800 mil neuronas humanas, desarrolladas in vitro a partir de células madre reprogramadas.

Además, para la demostración con el videojuego Doom, se usaron aproximadamente 200 mil neuronas operando sobre una matriz de alta densidad de electrodos.

Luego de varias situaciones de prueba y el error, Alon Loeffler, científico de aplicaciones en Cortical Labs, aseguró: “Hemos resuelto el problema de la interfaz”.

Los grandes centros de datos entrenan modelos actuales de inteligencia artificial que requieren decenas de megavatios, mientras que el cerebro humano opera con 20 vatios de potencia.

El director científico de la compañía, Brett Kagan, explicó que un bastidor completo compuesto por 30 unidades CL1 consume globalmente menos de un kilovatio.

Estudios también demostraron que ante estímulos limitados, las redes biológicas de la computadora aprenden a adaptarse más rápido que los algoritmos avanzados de aprendizaje automático.

Cortical Labs ya comercializa el dispositivo CL1 con un valor de U$S35.000 por unidad. Al mismo tiempo, lanzó un servicio en la nube llamado “Wetware as a Service”, que permite acceder de forma remota a los cultivos vivos por una suscripción de 300 dólares semanales.

Fuente: www.clarin.com

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