Conmoción entre los arqueólogos por “Baby Yingliang”: el fósil de 70 millones de años que revela la posición exacta de un dinosaurio antes de nacer


Un fósil de dinosaurio de unos 70 millones de años generó conmoción entre los arqueólogos y paleontólogos porque conserva a un embrión dentro de su huevo en una posición prácticamente intacta. El ejemplar, conocido como Baby Yingliang, fue hallado en el sur de China y ofrece una imagen poco frecuente del momento previo al nacimiento de un dinosaurio.

El descubrimiento llamó la atención porque el pequeño dinosaurio aparece curvado dentro del huevo, con la cabeza debajo del cuerpo, las patas a los costados y la espalda apoyada sobre la parte redondeada del cascarón. Esa postura es muy similar a la que adoptan los pollitos antes de nacer.

Según los investigadores, el fósil pertenece a un oviraptorosaurio, un grupo de dinosaurios terópodos emplumados emparentados con la línea evolutiva que dio origen a las aves actuales.

El huevo fosilizado fue encontrado en rocas del Cretácico tardío, en Ganzhou, provincia de Jiangxi, una región conocida por la presencia de huevos y restos de dinosaurios.

El huevo mide unos 16,7 centímetros de largo, mientras que el esqueleto del embrión alcanza cerca de 23,6 centímetros desde la cabeza hasta la cola. Esa proporción muestra que el animal ocupaba gran parte del espacio disponible antes de nacer.

Lo más valioso para los científicos es que el esqueleto quedó articulado, es decir, con los huesos en una disposición natural. En la mayoría de los embriones de dinosaurios, los restos suelen aparecer desplazados, rotos o incompletos.

Baby Yingliang aparece en una posición compacta, casi como si se hubiera acomodado para romper el cascarón. La cabeza está ubicada debajo del cuerpo, las patas se encuentran a los lados y la espalda sigue la curvatura interna del huevo.

En las aves actuales, ese movimiento forma parte del comportamiento conocido como “tucking”, una postura clave en la etapa final antes de la eclosión. Un pollito que logra ubicarse correctamente tiene más chances de romper la cáscara y salir del huevo.

Por eso, el hallazgo sugiere que algunos comportamientos previos al nacimiento de las aves modernas podrían haber surgido mucho antes, en dinosaurios no aviares.

El fósil suma una nueva pieza a la relación evolutiva entre dinosaurios y aves. Muchas veces esa conexión se explica a partir de las plumas, los huesos huecos o ciertos rasgos del cráneo, pero este caso permite mirar algo distinto: el desarrollo dentro del huevo.

La postura del embrión indica que ciertos patrones de movimiento antes de nacer podrían tener un origen más antiguo de lo que se pensaba. No alcanza para afirmar que todos los mecanismos de nacimiento de las aves ya estaban presentes en los dinosaurios, pero sí refuerza esa conexión.

En términos científicos, Baby Yingliang funciona como una fotografía congelada de una etapa que casi nunca queda preservada en el registro fósil.

El huevo no fue reconocido de inmediato como una pieza excepcional. Había sido adquirido alrededor del año 2000 como un posible fósil de huevo y quedó almacenado durante años.

Tiempo después, durante trabajos vinculados al Yingliang Stone Natural History Museum, se observaron huesos a través de una parte rota del cascarón. Esa revisión permitió identificar la presencia del embrión.

A partir de allí, el fósil fue preparado con cuidado hasta revelar la figura completa del pequeño dinosaurio dentro del huevo.

Fuente: www.clarin.com

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