Con palitos de helado y pegamento, estudiantes crearon un puente capaz de soportar 430 kg: “Realmente extraordinario”


Cinco estudiantres de São Paulo, en Brasil, se hicieron virales en rede sociales tras construir un puente de palitos de helados capaz de soportar más de 430 kilógramos en una prueba de capacidad.

El proyecto fue creado por Beatriz Rodrigues Borges, de 27 años; Camila Bonifácio da Rocha, de 23; Livian Pereira Duarte, de 22; Maria Helena Naime Thomé de Vasconcelos Grisi, de 32; y Yasmim Vitória Puga, de 21, estudiantes del cuarto curso de ingeniería civil en el Centro Universitario de Río Preto (Unirp).

Según detalló G1, el proyecto formó parte del tercer año de la disciplina de estructuras de mandera y consistia en utilizar únicamente palitos de helado y pegamento para poner en práctica los criterios técnicos aprendidos en la materia.

A pesar de ser una actividad curricular, la competencia se volvió una tradición de la universidad en la que participan estudiantes de varios cursos. Además, el momento de la prueba captó la atención en redes sociales y superó los 29 millones de reproducciones.

“Más que una actividad académica, fue una oportunidad para aplicar la ingeniería en la práctica y transformar la teoría en resultados reales. Queríamos demostrar que una solución clásica, cuando se ejecuta bien, puede rendir extraordinariamente”, comentó Camila en diálogo con G1.

Durante la etapa de planificación, el grupo había calculado que la estructura podría resistir una carga cercana a los 300 kilogramos. Sin embargo, en la prueba final el puente superó las expectativas: soportó las arandelas empleadas como peso hasta alcanzar más de 430 kilogramos, el máximo disponible para la evaluación.

“Sabíamos que nuestro puente era resistente. Sin embargo, el resultado superó por completo nuestras expectativas. Nos dimos cuenta de que habíamos hecho algo realmente extraordinario”, sostuvo Maria Thomé.

El proyecto duró unos dos meses, entre la planificación, las pruebas y la construcción de la estructura. Cada palito se pegó manualmente en un proceso meticuloso que requirió precisión y paciencia, según detallaron las estudiantes.

Durante el desarrollo, las estudiantes estudiaron diferentes modelos de puentes, pero decidieron apostar por una estructura en celosía, una solución de ingeniería que distribuye mejor las fuerzas a lo largo de la estructura.

“Fuimos muy cuidadosos en todas las etapas, desde la elección de los palos hasta el tipo de armadura adoptada. Elegimos cada palito con gran discreción y realizamos pruebas preliminares en la base de la estructura, lo que nos dio confianza en que el puente funcionaría bien en la prueba final”, reflexiona Beatriz.

El día de la prueba de resistencia, el grupo fue el decimosexto en pasar. A medida que se colocaban los discos de peso, la expectativa aumentaba. Compañeros y profesores siguieron la prueba y celebraron el resultado.

“Fue un momento inolvidable. La emoción se apoderó de todos. Fue un momento de gran alegría, con compañeros animando, profesores orgullosos y la sensación de haber logrado algo realmente extraordinario”, contó Livian.

La capacidad de resistencia del puente le valió a los estudiantes el reconocimiento del Consejo Regional de Ingeniería y Agronomía de São Paulo (Crea-SP), el organismo que representa a los profesionales de la ingeniería en el estado.

“Vale la pena creer en la educación, los sueños y el propio potencial. Esperamos que nuestra historia pueda inspirar a otras jóvenes a seguir este camino. Las mujeres pueden estar donde quieran, incluyendo diseñar, calcular y construir grandes estructuras”, afirmó Yasmin

Fuente: www.clarin.com

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