Cómo se vive el Jueves de Ahijados en Tilcara


Cómo se vive el Jueves de Ahijados en Tilcara

Este jueves, desde temprano, Tilcara vive una de sus jornadas más esperadas del calendario cultural. El jueves de ahijados reúne a comparsas, ahijados, padrinos y vecinos en la plaza central. La celebración arranca por la mañana, continúa con almuerzos comunitarios y se extiende hasta la noche con música y baile.

Un jueves que abre el clima de Carnaval

En Tilcara, el jueves de ahijados funciona como antesala del Carnaval. Desde media mañana, las comparsas comienzan a concentrarse en la plaza principal. Bombos, redoblantes y banderas marcan el pulso de una jornada que combina ceremonia, encuentro social y fiesta popular.

Los ahijados, conocidos como “ahijaditos”, forman parte de las nuevas generaciones que se suman a las comparsas. La fecha tiene un valor simbólico: ese día reciben su bautismo carnavalero y quedan oficialmente integrados a la celebración.

El recorrido hacia el mojón

Uno de los momentos centrales del jueves ocurre cuando la comparsa inicia el recorrido desde la plaza hasta el mojón. La caminata se realiza con música en vivo y acompañamiento de vecinos. Allí se desarrolla el ritual de estallido del mojón, un acto que marca el inicio formal del tiempo de Carnaval.

Durante la ceremonia, los nuevos integrantes reciben su bautismo. El rito mezcla respeto por la tradición, alegría colectiva y participación comunitaria. La escena convoca miradas, fotos y preguntas de quienes visitan Tilcara por primera vez.

Almuerzo comunitario y tarde de baile

Luego del ritual, la actividad continúa en el tinglado municipal. Desde el mediodía, familias, ahijados y comparsas comparten un almuerzo organizado por la comunidad. El espacio se transforma en punto de encuentro donde circulan anécdotas, música y baile.

Por la tarde, grupos folklóricos animan la jornada. El baile se extiende durante varias horas y mantiene el clima festivo. La celebración no se detiene y suma a personas de todas las edades.

La noche también forma parte del festejo

Al caer la noche, la agenda sigue activa. A partir de las 22.30, comienzan los bailes populares. La música marca el cierre de un día largo que combina tradición, encuentro social y diversión.

El jueves de ahijados no se limita a un solo momento. La continuidad de actividades refuerza su importancia dentro del calendario cultural de Tilcara y de toda la Quebrada.

Padrinos, ahijados y roles dentro de la comparsa

El vínculo entre padrinos y ahijados ocupa un lugar central en la tradición. Los padrinos cumplen un rol de acompañamiento y cuidado, sobre todo con los más jóvenes. En muchos casos, actúan como guías dentro de la comparsa durante todo el Carnaval.

Aunque en la actualidad muchos ahijados participan de manera independiente, la figura del padrino mantiene su valor simbólico. Representa compromiso, acompañamiento y pertenencia a la comunidad carnavalera.

Turistas y participación espontánea

El jueves de ahijados despierta curiosidad entre los turistas. Quienes recorren Tilcara suelen acercarse a preguntar por el significado del ritual, observar las ceremonias y tomar fotografías. La mayoría se integra de forma respetuosa y participa como espectadora activa.

Algunos visitantes incluso deciden volver para los días centrales del Carnaval. La experiencia funciona como puerta de entrada a una de las fiestas más importantes del norte jujeño.

Tradición viva en la Quebrada

Si bien cada localidad tiene sus particularidades, el jueves de ahijados se repite en distintos puntos de la Quebrada de Humahuaca. Tilcara mantiene una impronta propia, con fuerte presencia comunitaria y organización local.

La celebración refuerza la transmisión cultural entre generaciones y sostiene prácticas que siguen vigentes año tras año.

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Fuente: www.todojujuy.com

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