Cómo gastar menos en luz, gas y agua con dispositivos inteligentes para la casa

Apagar las luces al salir, reducir el tiempo de una ducha o regular la calefacción son recomendaciones habituales para controlar los gastos de una vivienda.
Pero existe otra posibilidad: utilizar pequeños dispositivos tecnológicos capaces de medir el consumo de electricidad y agua, detectar pérdidas y automatizar el funcionamiento de distintos equipos para evitar que sigan gastando cuando no es necesario.
La domótica, siempre asociada con encender lámparas mediante comandos de voz o controlar electrodomésticos desde el celular, también puede convertirse en una herramienta para administrar mejor los servicios públicos del hogar.
En Argentina ya existen enchufes que registran cuánta electricidad consume un aparato, sensores que avisan cuando una cañería pierde agua, termostatos que regulan la calefacción según los horarios de la familia y controles que pueden apagar automáticamente el aire acondicionado cuando una habitación queda vacía.
No todos requieren grandes inversiones ni instalaciones complejas. Algunos funcionan simplemente enchufándolo a la corriente eléctrica o colocándolo cerca de una posible pérdida. Los más complejos, en tanto, pueden necesitar de electricistas, plomeros o gasistas matriculados.
Cómo saber qué electrodoméstico consume más electricidad
Enchufe inteligente con medidor de energía. Se consiguen a partir de los 21.000 pesos.Una de las maneras más sencillas de comenzar a controlar el consumo eléctrico es utilizar un enchufe inteligente con medidor de energía.
Este accesorio se coloca entre el tomacorriente y un aparato convencional, y permite conocer cuánta electricidad utiliza durante determinadas horas del día. Desde una app para celulares se puede consultar el consumo acumulado, programar horarios de encendido y apagado o desconectar el equipo de manera remota.
Entre las alternativas aparecen modelos de TBCin y Demasled, además de dispositivos como TP-Link Tapo P110, que permite consultar estadísticas de consumo y estimar el costo de funcionamiento a partir de la tarifa eléctrica ingresada por el usuario.
Por ejemplo, se puede medir cuánto consume un televisor junto con sus accesorios cuando permanece en espera durante toda la noche, o comparar el gasto de una computadora utilizada para trabajar durante varias horas.
También resulta útil para programar una lámpara, una cafetera o determinados dispositivos que no necesitan permanecer encendidos todo el día.
Enchufes inteligentes convencionales que solo pueden programar o automatizar tareas. La diferencia con un enchufe inteligente convencional es importante: no todos los modelos miden energía. Algunos solamente permiten encender y apagar los aparatos, por lo que conviene revisar las especificaciones antes de comprarlos.
Tampoco cualquier enchufe sirve para conectar cualquier electrodoméstico. Hay que verificar la tensión, la corriente máxima, la potencia admitida y la compatibilidad con cargas que utilizan motores o resistencias de alto consumo.
Los termotanques eléctricos, estufas y aires acondicionados requieren especial atención y no deben conectarse mediante accesorios que no estén preparados para soportar esas cargas.
Medidores eléctricos: controlar el consumo de toda la casa desde el celular
Sonoff POW Elite sirve para medir y automatizar un circuito o equipo compatible. Requiere una instalación adecuada.Cuando la factura de luz llega más cara de lo esperado, encontrar al responsable no siempre es sencillo. Para resolver ese problema existen medidores eléctricos inteligentes que permiten conocer cuánta energía consume cada circuito de una vivienda y detectar consumos que podrían pasar inadvertidos.
Uno de los ejemplos es Sonoff POW Elite, un interruptor inteligente que mide voltaje, corriente, potencia y energía acumulada. Su aplicación permite consultar datos históricos y detectar variaciones en el funcionamiento de los equipos conectados. En Argentina, tiene un precio de referencia de 58.000 pesos.
La marca también comercializa POWCT, un modelo que utiliza una pinza de medición de corriente, por aproximadamente $118.000.
También hay alternativas que utilizan pinzas de medición de corriente, como Sonoff POWCT o Shelly EM Gen3, y sistemas más avanzados, como Shelly Pro 3EM, diseñados para monitorear varias líneas eléctricas.
Estos últimos se instalan en el tablero y permiten observar, por ejemplo, cuánto consume el circuito de iluminación, el área de la cocina o determinados equipos de climatización, siempre que la instalación permita realizar esa separación.
Shelly EM Gen3 es un medidor de energía que se conecta vía WiFi y Bluetooth. Cuesta 169.999 pesos.La información resulta especialmente útil cuando la factura muestra un aumento que no puede explicarse fácilmente. Un consumo elevado durante la madrugada, cuando la mayoría de los aparatos deberían estar apagados, puede justificar una revisión de los dispositivos conectados.
Sin embargo, los registros no identifican por sí solos qué electrodoméstico es responsable del gasto cuando varios comparten un mismo circuito.
La instalación de estos equipos debe quedar en manos de un electricista capacitado. No están diseñados para que cualquier usuario intervenga sobre el tablero de su vivienda.
Termostatos inteligentes para administrar la calefacción
Termostato inalámbrico Zentraly para cuidar el consumo de gas. Hay opciones que van de los $180.000 a 350.000 pesos.La calefacción representa otro de los consumos que puede administrarse mediante tecnología, particularmente en viviendas que utilizan calderas a gas con sistemas de radiadores o piso radiante.
Los termostatos inteligentes permiten definir temperaturas, establecer horarios y modificar el funcionamiento de la calefacción desde el celular.
Entre las alternativas disponibles en el mercado argentino aparecen los termostatos Wi-Fi de Peisa, como Zentraly, y distintos modelos compatibles con plataformas Tuya Smart Life, siempre que las características eléctricas y de control coincidan con las de la caldera.
La ventaja aparece cuando el sistema evita calefaccionar innecesariamente una vivienda vacía o mantener una temperatura elevada durante toda la noche. Por ejemplo, se puede configurar una temperatura diferente para las horas de descanso y programar el funcionamiento antes de que los integrantes de la familia regresen a sus casas.
Termostato Peisa para programar la climatización según las necesidades del hogar. Cuesta 216.250 pesos.Los termostatos inteligentes para calderas aparecen desde aproximadamente $70.000 a $100.000 en Mercado Libre para algunas opciones compatibles con Tuya; mientras que el Peisa Zentraly inalámbricoo se encuentra desde alrededor de $180.000 a 190.000 pesos.
Es importante aclarar que estos termostatos no son soluciones universales. Su compatibilidad debe comprobarse con cada caldera y no reemplazan los controles de seguridad del artefacto.
Sensores de movimiento: luces que se apagan cuando no hay nadie
Sensor de movimiento y luminosidad SNZB-03P. Lo venden a partir de los 51.400 pesos.Una luz encendida durante horas en una habitación vacía parece un descuido menor, pero es un consumo que se puede evitar. Los sensores de movimiento y presencia permiten automatizar la iluminación para que las lámparas funcionen únicamente cuando el ambiente está ocupado.
Existen dispositivos de fabricantes como Aqara, Sonoff y Shelly que pueden vincularse con interruptores o lámparas compatibles. Son especialmente útiles en pasillos, baños, cocheras, lavaderos y otros ambientes donde es frecuente dejar las luces encendidas por descuido.
Asimismo, pueden detectar pequeños movimientos, como los de una persona sentada trabajando, mientras que los sensores tradicionales de movimiento pueden necesitar desplazamientos más evidentes.
Sensores de agua: detectar una pérdida a tiempo
El modelo EZVIZ T10C puede detectar fugas de agua en lugares claves. Se consigue por 32.792,21 pesos.Una filtración pequeña debajo de una pileta, detrás del lavarropas o cerca de un termotanque puede pasar inadvertida durante días. Justamente, los sensores inteligentes de fugas de agua están diseñados para detectar humedad en lugares donde normalmente debería estar seco y enviar una notificación al celular.
Entre los modelos disponibles aparecen EZVIZ T10C, sensores de Sonoff y distintas alternativas compatibles con Tuya o Smart Life.
Todos se colocan sobre el piso, cerca de lavarropas, lavavajillas, conexiones de agua o sectores propensos a inundarse. Cuando detectan líquido, activan una alarma o envían una alerta, según las funciones de cada modelo y su sistema de conexión.
Las instalaciones más avanzadas pueden incorporar una válvula motorizada compatible para interrumpir el suministro de agua cuando se detecta una pérdida. Sin embargo, esa función requiere componentes adicionales y una configuración adecuada.
Hay que diferenciar, además, entre un sensor de humedad y un medidor de caudal. El primero avisa cuando encuentra agua fuera de lugar; el segundo registra cuánta agua circula por una cañería y puede ayudar a identificar consumos anormales.
Medidores de caudal y sensores de tanques: cuánta agua utiliza una vivienda
Sensores ultrasónicos para medir la cantidad de agua almacenada en el tanque. Se consiguen entre 87.000 y $150.000 pesos.Para controlar el consumo de agua de manera más completa se pueden instalar medidores digitales de caudal en una línea de suministro.
Estos dispositivos registran el volumen que circula por una cañería y, según el modelo, permiten consultar los datos mediante una pantalla o una aplicación.
Cuando cuentan con funciones de monitoreo continuo, pueden ayudar a identificar patrones extraños, como un flujo de agua persistente durante la madrugada.
También existen sensores de nivel para tanques y cisternas, incluidos modelos ultrasónicos que realizan mediciones sin contacto directo con el líquido. Estos últimos resultan útiles para conocer la cantidad de agua almacenada, evitar desbordamientos o controlar el funcionamiento de una bomba.
En una casa abastecida mediante tanque, una automatización puede impedir que la bomba continúe funcionando cuando el depósito está lleno, siempre que se empleen controladores preparados para esa función y protecciones independientes adecuadas.
Además de evitar desperdicios, estos sistemas pueden ayudar a detectar fallas de funcionamiento antes de que provoquen daños mayores.
Riego inteligente: gastar menos agua sin dejar de cuidar el jardín
Un programador de riego automático e inteligente Orbit B-hyve.Las casas con jardín suelen contar con sistemas de riego automático tradicionales que suelen funcionar con horarios fijos, aunque haya llovido o la tierra todavía conserve suficiente humedad. Los controladores inteligentes, sin embargo, buscan resolver ese problema mediante información meteorológica o sensores que registran las condiciones del suelo.
Entre las alternativas se encuentran los temporizadores Orbit B-hyve y sistemas compatibles con sensores de humedad. Algunas versiones para manguera superan los $560.000 y los equipos de ocho zonas pueden rondar los $845.000 en Mercado Libre.
Estos dispositivos se caracterizan por modificar o suspender un ciclo de riego cuando las condiciones indican que las plantas no necesitan más agua.
Para una casa con plantas en macetas o un jardín pequeño, una solución más sencilla puede resultar suficiente: un temporizador programable que limite la duración del riego.
Cómo controlar varios consumos desde una aplicación
Para tener un control total dentro y fuera del hogar, los distintos dispositivos pueden administrarse en plataformas como Amazon Alexa, Google Home, Apple Home o Home Assistant, además de las aplicaciones propias de cada fabricante.
Estas herramientas permiten crear rutinas que combinan horarios, sensores y órdenes de encendido o apagado. Por ejemplo, una vivienda podría configurar una rutina nocturna que apague determinadas luces o desconecte equipos compatibles, como el termotanque y ajuste la climatización.
También es posible establecer reglas para recibir alertas cuando un sensor detecta una fuga o cuando un medidor eléctrico registra un consumo superior al esperado.
La recomendación es comprobar la compatibilidad antes de comprar accesorios de marcas diferentes y recordar que las funciones pueden depender de Internet, una central de conexión o servicios en la nube.
La clave está en identificar qué problema se busca resolver. Un dispositivo que mide el consumo no necesariamente reduce la factura: el ahorro aparece cuando permite modificar hábitos, corregir desperfectos o evitar que los equipos funcionen innecesariamente.
Fuente: www.clarin.com



