Como en “Mi Pobre Angelito”, un hombre plantó trampas y bombas en su casa para poteger su negocio de drogas


Inspirado en el clásico navideo de 1990, “Mí Pobre Angelito”, un hombre de 60 años instaló trampas y bombas caseras en su casa para proteger su negocios de narcotráfico. Fue sentenciado a siete años de cárcel en el Tribunal de la Corona de Sheffield, Inglaterra.

De acuerdo con un comunicado de la Policía de Yorkshire del Oeste, Ian Claughton desarrolló “una mentalidad defensiva que lo llevó a tomar medidas inusuales y elaboradas para defender su casa y su contenido ilícito de posibles intrusos, inspirándose en el personaje de Macaulay Culkin“.

El 8 de mayo de 2024, oficiales de la Unidad Regional contra el Crimen Organizado de Yorkshire y Humber (YHROCU), con la colaboración de la Agencia Nacional contra el Crimen de Reino Unido, llevó a cabo tres allanamientos en simultaneo en la casa de Claughton en Brierley Road, Grimethorpe, y otros dos domicilios vinculados a él.

Durante los operativos, las autoridades descubrieron un complejo sistema de dispositivos explosivos caseros que simulaban bombas de tubo. Claughton fabricó estos artefactos a partir de “espantapájaros” -fuegos artificiales de tipo estruendo-, los cuales introdujo en tuberías de plástico selladas con espuma expandible y envueltas en láminas de plástico.

Estos dispositivos estaban estratégicamente conectados a cables trampa para detonar ante cualquier intrusión.

También encontraron trampas para humanos ya activas y sistemas de alerta sonora. En la puerta trasera de la vivienda, los oficiales localizaron un dispositivo conectado a un cable trampa que, a su vez, estaba conectado con una batería de 12 voltios y una bocina de aire.

Además, hallaron diversos carteles de advertencia. Uno de ellos amenazaba con que la puerta de entrada estaba electrificada con una descarga superior a los 50.000 voltios, mientras que otros avisaban explícitamente sobre la presencia de trampas explosivas en todo el patio y los edificios.

Durante los allanamientos, las autoridades incautaron una gran variedad de armas reales, réplicas y hechas artesanalmente, entre ellas, un lanzallamas casero construido con un extintor de incendios cargado con nafta, además de una ballesta.

En un celular incautado, las autoridades encontraron un video donde Claughton prueba el lanzallamas que había contruido.

Finalmente, las autoridades desmantelaron una infraestructura dedicada al tráfico de drogas y ocultamiento de activos. En una de las propiedades contiguas, los detectives localizaron una habitación secreta con un cultivo de 24 plantas de cannabis, junto con cuatro bolsas de cogollos valoradas en 16.000 libras y 1.5 kilogramos de anfetaminas.

Respecto al dinero en efectivo, se recuperó una suma que incluía 27.000 libras esterlinas ocultas en el interior de un sofá. Claughton lo había cosido para evitar que lo encontraran.

A las autoridades les tomó tres días asegurar la zona y desarmar las bombas y trampas. Durante ese tiempo, los efectivos trazaron un perímetro de 100 metros alrededor de la casa de Claughton y evacuaron a los vecinos más cercanos hasta que el escuadrón antibombas pudo desactivar todos los artefactos.

“Los artefactos explosivos modificados que los agentes encontraron en su domicilio, junto con otras armas, tenían el aspecto de bombas caseras y, obviamente, nos causaron una gran preocupación, a lo que se respondió adecuadamente con una respuesta interinstitucional para proteger al público hasta que los expertos militares pudieran declarar que el lugar era seguro”, aseguro el detective Al Burns.

El operativo fue posible gracias a la intercepción de un paquete en el Aeropuerto de Heathrow por parte de la Fuerza de Fronteras del Reino Unido (UK Border Force).

El paquete, que provenía de China, estaba dirigido a la casa de la exesposa de Claughton –Lesley Claughton-, en Brierley Road, una de las propiedades vecinas que luego fueron allanadas. Al revisar el contenido, las autoridades encontraron cinco revólveres plegables de cinco disparos, conocidos como “switch guns”.

Tras confirmar que se trataba de armas de imitación realistas cuya importación es ilegal en el Reino Unido, se dio aviso a las autoridades correspondientes. Este hallazgo permitió a la YHROCU iniciar la investigación y obtener las ordenes de allanamiento.

Claughton fue declarado culpable de la importación de un arma de imitación realista, posesión de armas de fuego y el tráfico y la producción de drogas. Lesley Claughton, de 59 años, fue sentenciada a 21 meses de cárcel, aunque su ejecución quedó en suspenso por un periodo de dos años.

Fuente: www.clarin.com

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