Colapinto es un invento del marketing :: Olé

Haters, escépticos y nostálgicos forman un heterogéneo conjunto que proclama que Franco Colapinto es “un invento del marketing”, y que la prensa y las redes lo inflamos y le atribuimos méritos deportivos de los que en realidad carece.

Saben los escépticos y los nostálgicos, como sabemos nosotros y lo sabe el mismo Colapinto, que no volverá a nacer un GOAT como Juan Manuel Fangio, ganador de casi la mitad de las carreras que corrió en Fórmula 1. Y que mucha, muchísima agua va a correr bajo el puente antes de que veamos si puede aparecer un Carlos Reutemann. Colapinto apenas sale del kindergarten.

Y es un pibe carismático que explota muy bien su imagen. Pero ojo: remontó el descorazonador arranque del campeonato, fue progresando desde el viernes y, mientras trata -como todo el resto de la parrilla- de entender y gestionar los cambios en los modelos nuevos, dio varias pruebas de suficiencia.

Colapinto es muy buen largador; cuando todavía se habla del fantástico reflejo que tuvo para no comerse a Lawson en la partida de Melbourne, hizo buenas salidas tanto en la Sprint como en la carrera de Shanghai.

Colapinto es una fiera para defender su puesto cuando lo hostigan; posiblemente Ocon le pegó ese autazo ayer porque pensó “si no lo paso ahora, no lo paso más”, después de haber estado varias vueltas casi subido encima del Alpine sin poder rebasarlo.

Y como se banca a Ocon se banca a cualquiera, por más Verstappen o Hamilton con sus palmarés sea el que lo ataque. Lo hace con garra, aplomo y talento conductivo.

Es rápido: en Melbourne y en la qualy de Shanghai fue el piloto que más velocidad de punta le sacó a su auto, contando los 22 de la parrilla.

Así que, escépticos y nostálgicos: no será Schumacher, pero Colapinto no se ganó esa butaca en un sorteo.

El ratito en que quedó segundo en China.El ratito en que quedó segundo en China.
Se aguantó la piña de Ocon.Se aguantó la piña de Ocon.

Fuente: www.ole.com.ar

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