Científicos advierten que la falta de este nutriente influye directamente en el envejecimiento


Los científicos han descubierto que hay un nutriente esencial que influye de manera directa para prevenir el envejecimiento. Su déficit en el organismo es bastante común con el paso de los años y puede generar deterioro físico, además de aumentar el riesgo de enfermedades crónicas, por lo que se debe estar atento para incorporarlo a la dieta cuando sus valores empiezan a bajar en los análisis.

Se trata del magnesio, un mineral que participa en más de 300 reacciones bioquímicas del cuerpo, incluyendo la función muscular, la formación de masa ósea, la regulación del azúcar en sangre y el funcionamiento del sistema nervioso. Por eso, mantener niveles adecuados de este nutriente resulta clave para un envejecimiento saludable.

Especialistas en nutrición coinciden en que uno de los principales problemas es que muchas personas no consumen suficiente magnesio a través de la alimentación, lo que puede generar efectos acumulativos a lo largo del tiempo.

Diversos estudios vinculan la falta de magnesio con procesos de inflamación crónica de bajo grado, uno de los factores más asociados al envejecimiento y al desarrollo de patologías como enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y trastornos metabólicos.

Además, este mineral cumple funciones clave en el organismo ya que interviene en la síntesis de proteínas, en la formación de huesos, en la función muscular y también en la producción de neurotransmisores vinculados al descanso y la relajación.

Cuando los niveles son bajos durante períodos prolongados de tiempo, pueden aparecer síntomas como fatiga, debilidad, pérdida de apetito o calambres musculares. En casos más severos, incluso pueden registrarse alteraciones en el ritmo cardíaco o problemas neurológicos.

Entre los principales beneficios de mantener niveles adecuados de magnesio en el cuerpo se destacan los siguientes:

A pesar de su importancia, los especialistas remarcan que no es necesario recurrir directamente a suplementos en la mayoría de los casos. La clave está en incorporar alimentos ricos en este mineral dentro de una dieta equilibrada. Las principales fuentes naturales de magnesio incluyen:

Otro punto importante a tener en cuenta es que el organismo puede regular el exceso de magnesio cuando proviene de los alimentos y de una dieta saludable, pero no ocurre lo mismo con los suplementos, que deben ser indicados por un profesional médico.

En ese sentido, los expertos recomiendan evitar la automedicación. Tomar suplementos sin control puede generar desequilibrios con otros minerales como el calcio o el zinc, además de provocar efectos adversos en el cuerpo.

Por eso, el enfoque actual en medicina apunta a priorizar la alimentación antes que la suplementación. Una dieta variada, rica en nutrientes y sostenida en el tiempo es la mejor estrategia para cuidar el organismo y prevenir un envejecimiento prematuro.

Fuente: www.clarin.com

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