Christopher Nolan, director de cine de 55 años: “No tengo teléfono móvil ni correo electrónico porque perdería tiempo de mirar por la ventana y pensar”


Con 264 millones de dólares recaudados en su primer fin de semana y más de 600 en solo 10 días, La Odisea se ha convertido en el mejor estreno de toda la carrera de Christopher Nolan y en uno de los grandes fenómenos cinematográficos del año.
La adaptación del clásico de Homero, protagonizada por Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway y Zendaya, entre otros, ha confirmado una vez más la enorme capacidad de convocatoria del director británico, que vuelve a convertir un proyecto personal en un éxito mundial.
Mientras millones de personas hablan de su nueva película, Nolan también muestra su cara más cotidiana durante las entrevistas de promoción.
En su visita a The Tonight Show Starring Jimmy Fallon, reconoció que no tiene smartphone ni dirección de correo electrónico. Una decisión que, lejos de responder a una cuestión tecnológica, está relacionada con su forma de trabajar y de entender la creatividad.
Jimmy Fallon quiso comprobar si algunos de los mitos que circulan sobre el cineasta eran ciertos. Uno de ellos aseguraba que en los rodajes de Christopher Nolan no se permiten teléfonos móviles y que él mismo ni siquiera utiliza un smartphone. “Es verdad”, respondió.
Después, explicó cómo consigue dirigir algunas de las superproducciones más importantes de Hollywood sin utilizar herramientas que hoy parecen imprescindibles. Dijo: “Estoy rodeado de gente que me ayuda constantemente. De hecho, sería muy difícil escapar de toda la información que la gente intenta darme”.
Aunque reconoce que utiliza un teléfono básico cuando viaja, evita deliberadamente los smartphones. “Tengo un teléfono de tapa, un teléfono sencillo, que uso cuando viajo y esas cosas. Creo que sería terriblemente adicto si tuviera un smartphone”, aclaró sobre el tema.
Según explica Nolan, el verdadero peligro para él no es tanto recibir demasiadas notificaciones, como el hecho de perder esos momentos aparentemente improductivos en los que nacen muchas ideas.
“Perdería esos pequeños momentos que valoro muchísimo, cuando simplemente estás mirando por la ventana y pensando en cuál podría ser tu próxima película”, sostuvo.
El neurocientífico Marcus Raichle, descubridor de la llamada “red neuronal por defecto” (Default Mode Network), ha demostrado que cuando la mente aparentemente “descansa” o divaga se activan procesos relacionados con la imaginación, la memoria y la creatividad.
En la misma línea, el psicólogo Adam Grant, profesor de la Universidad de Pensilvania, defiende que los periodos sin estímulos constantes favorecen las ideas originales porque permiten conectar conceptos que normalmente permanecen separados.
En una época en la que incluso los grandes directores promocionan sus películas desde redes sociales, la forma de trabajar de Nolan resulta casi excepcional.
No es la primera vez que defiende la importancia de concentrarse en una sola tarea y de evitar las interrupciones constantes. Buena parte de su proceso creativo consiste precisamente en reservar espacios de silencio para desarrollar historias como Origen, Interstellar, Oppenheimer o, ahora, La Odisea.
Durante la entrevista también confirmó otra curiosidad: de niño llegó a ver 12 veces la primera Star Wars en el cine porque, en 1977, todavía no existía el video doméstico y aquella experiencia le hizo descubrir el poder del cine para transportar al espectador a otro mundo.
“Lo que más me fascinaba era esa sensación de que la pantalla se abría y te llevaba a otro lugar durante un par de horas”, relató.
Según el último informe del Plan Nacional sobre Drogas, el uso problemático de internet y las pantallas continúa siendo una de las principales preocupaciones entre adolescentes españoles. Además, una encuesta del Observatorio de la Adolescencia revela que el 43% reconoce que le gustaría mirar menos el móvil mientras estudia y uno de cada cinco desearía dormir sin pantallas cerca.
Marc Mestres, La Vanguardia.
Fuente: www.clarin.com



