“Chaquito”, el narco que creció a la sombra de “Morenita” Marín y acumula condenas por 28 años

Jorge Eduardo “Chaquito” Espinosa, el líder narco que supo crecer a la sombra del temido Federico “Morenita” Marín en Itatí, fue condenado a 13 años de cárcel por manejar desde la cárcel una banda que movía miles de kilos de marihuana en Corrientes.
“Chaquito” ya arrastraba otras dos condenas por narcotráfico y con la del viernes suma 28 años de prisión.
Espinosa (31) fue juzgado por el Tribunal Oral Federal de Corrientes junto a su madre, Juana Torres (53), y el chofer de aplicaciones Rubén Ángel María Tabares (45), quienes también recibieron elevadas penas.
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En diciembre de 2015 Fernando “Morenita” Marín negoció una coima de 35 mil pesos para el juzgado de Soto Dávila y 30 mil más para el abogado que hizo de nexo.
La mujer deberá cumplir una pena de ocho años de prisión, mientras que Tabares fue sentenciado a 12 años de cárcel.
Los tres formaban parte de una red narco de 15 personas, entre ellos tres agentes del Servicio Penitenciario Federal (SPF) que recibían transferencias a través de billeteras virtuales para que “Chaquito” continuara operando con total impunidad desde una celda de la Unidad Penal 7 de Resistencia, Chaco.
Espinosa y Torres fueron juzgados como coautores del delito de tráfico ilícito de estupefacientes, en la modalidad de comercio, agravado por la intervención de más de tres personas. Tabares, en tanto, llegó a juicio acusado de ser el transportista.
Rubén Tabares, encargado de la logística de la banda narco, fue apresado en enero del año pasado con otra carga de marihuana.El narco de Itatí no es un desconocido para la Justicia Federal. En agosto de 2019 había sido condenado a siete años de prisión por el delito de facilitador para el uso de estupefacientes.
Dos años después, sumó otros ocho años de cárcel en el marco de la denominada causa “Sapucay”, que terminó con una organización criminal que ingresaba marihuana a Itatí desde Paraguay. En esa oportunidad, la Justicia le unificó la pena en 10 años y medio de prisión.
Ahora la Justicia deberá realizar un nuevo cómputo para establecer cuántos años más Espinosa deberá pasar tras las rejas.
El fallo fue dictado por los jueces Fermín Ceroleni, Eduardo Ariel Belforte y Simón Pedro Bracco.
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Agentes de la Federal lo venían siguiendo, hubo un tiroteo y el narcotraficante murió en Itatí, Corrientes.
La acusación estuvo a cargo de los fiscales Carlos Schaefer y Tamara Pourcel, la auxiliar fiscal Nancy Vargas y el auxiliar fiscal de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) en el distrito de Corrientes, Nicolás Marquevich.
La investigación que finalizó con la condena de la banda de Espinosa se disparó a mediados de mayo de 2021, cuando Gendarmería secuestró en cercanías de Itatí un auto con 215 kilos de marihuana.
De acuerdo con la investigación, la organización operó al menos entre el 16 de mayo de 2021 y el 3 de marzo de 2023, oportunidad en la que se concretaron allanamientos y algunas detenciones. Unos días antes, la organización había abandonado una Honda HRV con 532 kilos de marihuana.
Espinosa tenía montada en Itatí una estructura de maleteros en la costa del río Paraná para recibir la droga y llevarla a los centros de acopio. Desde allí se organizaba la distribución hacia Corrientes, Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y Neuquén.
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En este video original de Clarín, la periodista Virginia Messi repasa la historia del contrabandista que metió toneladas de marihuana en la Argentina.
Para ese entonces, “Chaquito” ya pasaba sus días en la Unidad Penal Federal 7 de Resistencia, donde no tardó en trabar vínculo con tres agentes penitenciarios que le permitían seguir operando a través de un celular ingresado ilegalmente.
Espinosa se comunicaba principalmente con su hermano Edgardo, alias “Viru”, y con su madre, que se encargaba de manejar principalmente a través de billeteras virtuales el dinero obtenido y pagar a los agentes penitenciarios.
En esta causa también fue condenada la pareja de “Chaquito”, Fabiana Hermosilla (26), quien evitó ir a juicio firmando un abreviado. La joven manejaba parte de la recaudación obtenida por la comercialización de la droga.
Visitas en la cárcel
Espinosa solía recibir muchas visitas en la cárcel, pero no quedaban constancias, ya que los penitenciarios las registraban a nombre de otros internos para no superar el cupo permitido.
Los guardias ligados al capo narco fueron identificados como Miguel Liva, Mauro Juárez y Luis Quintana. El vínculo era tan estrecho que uno de ellos salió de garante cuando Torres decidió alquilar un departamento en la ciudad de Corrientes.
Un engranaje central de la organización era Rubén Ángel María Tabares, quien se encargaba de toda la logística e incluso de realizar algunos traslados de droga a otras provincias.
Recién fue capturado el 8 de enero del año pasado tras una persecución por parte de la Prefectura Naval. El hombre transportaba en un Volkswagen Polo Trend poco más de 600 kilos de marihuana.
En un desesperado intento por escapar, giró en “U” en la ruta e intentó chocar al móvil de la Prefectura. Tabares se bajó del auto y llevó la mano a la cintura mientras intentaba llegar a un monte. Un disparo en una pierna puso fin a la fuga. El Polo tenía pedido de secuestro por robo y la documentación y las chapas patentes truchas.
Fuente: www.clarin.com



