Celular lento: 5 ajustes simples y efectivos para que el teléfono recupere la velocidad perdida

Aunque hoy un celular Android o un iPhone tenga una potencia comparable (y en muchos casos superior) a la de una computadora tradicional, su comportamiento cotidiano no siempre acompaña ese rendimiento teórico.

A diferencia de una PC, el teléfono inteligente es un dispositivo que acumula aplicaciones, fotos, videos y archivos sin pausa. Con el tiempo, esa carga extra suele traducirse en lentitud, fallas de fluidez e incluso un consumo de batería más acelerado. La buena noticia es que no hace falta cambiar de equipo: con algunos ajustes simples es posible recuperar parte del desempeño perdido.

Especialistas en tecnología coinciden en una serie de hábitos básicos para mantener un smartphone en buen estado. Reiniciarlo con cierta regularidad, realizar copias de seguridad, evitar descargas pesadas innecesarias y eliminar aplicaciones que ya no se usan forman parte de ese cuidado mínimo.

Incluso en los modelos más modernos, que hoy son mucho más ágiles que los de hace algunos años, estas prácticas pueden marcar una diferencia concreta en la experiencia diaria.

RAM virtual

La opción suele encontrarse dentro del menú de configuración. (Foto: Pexels)

Uno de los primeros ajustes a revisar es la llamada memoria RAM virtual. Muchos teléfonos de gama media y alta lanzados recientemente por marcas como Samsung, Motorola, Xiaomi, Oppo o Realme incorporan esta función, que permite usar parte del almacenamiento interno como una extensión de la memoria RAM.

La idea es simple: cuando el usuario ejecuta varias aplicaciones exigentes al mismo tiempo, el sistema puede apoyarse en ese espacio extra para evitar bloqueos o caídas de rendimiento.

La opción suele encontrarse dentro del menú de configuración del dispositivo y su activación depende de contar con espacio libre suficiente en la memoria interna, más allá de que el equipo tenga o no una tarjeta microSD.

De todos modos, conviene aclarar que esta solución no reemplaza a la RAM real: la memoria interna es más lenta, por lo que el beneficio existe, pero no equivale a tener más RAM física instalada.

Pantalla

Otro punto clave está en la pantalla. Los celulares actuales incorporan tecnologías que mejoran notablemente la fluidez visual, algo que se mide a través de la tasa de refresco. Este valor indica cuántas imágenes por segundo puede mostrar el panel. Cuanto más alto es el número, más suaves se perciben los desplazamientos, las animaciones y los videos.

Hoy, superar los 60 hercios ya es algo habitual incluso en modelos económicos con Android. Por eso, una forma directa de mejorar la sensación de rapidez es ingresar en los ajustes de pantalla y seleccionar la frecuencia más alta disponible, como 90, 120 o incluso 144 Hz.

En muchos equipos también existe un modo automático, que adapta la tasa de refresco según el uso: no es lo mismo leer una nota en un sitio web que ejecutar un videojuego exigente.

Almacenamiento

Se recomienda mantener al menos un 20% de almacenamiento disponible.(Foto: Xiaomi)

El espacio de almacenamiento es otro factor determinante. Google reconoce que los teléfonos Android pueden presentar problemas de rendimiento cuando el espacio libre baja del 10%. Por ese motivo, mantener al menos un 20% de almacenamiento disponible es una recomendación razonable para evitar fallas.

Si la memoria está saturada, cada fabricante ofrece herramientas propias para liberar espacio. En los Samsung, la opción aparece dentro de “Cuidado de la batería y el dispositivo”. En Motorola, se accede desde la aplicación “Archivos”, utilizando la función “Limpiar” en las secciones que ocupan más gigabytes. En los equipos Xiaomi, el camino pasa por “Configuración” y luego “Acerca del teléfono”.

Aplicaciones

Eliminar aplicaciones que ya no se usan también resulta fundamental. A eso se suma la limpieza de fotos innecesarias y de archivos ocultos que el sistema va acumulando. En los teléfonos Xiaomi, por ejemplo, no alcanza con vaciar la papelera: en el directorio principal suele quedar una carpeta llamada “_protected_image” que puede borrarse manualmente para recuperar algo más de espacio.

Para quienes buscan una solución rápida y sin complicaciones, la app Files by Google permite borrar caché de aplicaciones, archivos grandes y contenido multimedia que ya no es necesario. Y si el problema principal son las fotos y los videos, una alternativa efectiva es aprovechar los 15 GB gratuitos de Google Fotos, subir el contenido a la nube y eliminar los duplicados del dispositivo.

Otra estrategia para aliviar al sistema consiste en optar por aplicaciones más livianas. Desde 2017, Google impulsa versiones “Go” o “Lite” pensadas para teléfonos con poca RAM y almacenamiento limitado. Estas ediciones reducen funciones, pero también consumen menos recursos.

Con el tiempo, la propuesta se extendió a apps muy populares como Facebook Lite, Instagram Lite, Gmail Go, Messenger Lite, Google Maps Go, Twitter Go o Spotify Lite, que pueden mejorar notablemente el rendimiento general del equipo.

Reinicio

Por último, una recomendación tan simple como efectiva: reiniciar el celular. Aunque suene básico, apagar y volver a encender el dispositivo suele ser la primera acción aconsejada cuando el sistema se vuelve lento sin una causa evidente.

Android cuenta con una gestión de memoria eficiente, pero en teléfonos de gama baja, con 3 o 4 GB de RAM o menos, el reinicio periódico puede marcar la diferencia. Los especialistas sugieren hacerlo al menos una vez por semana y, si la lentitud reaparece, incluso cada dos días.

Fuente: www.clarin.com

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