Cayó Rosa María, la prófuga más buscada de Generación Zoe: estafó a más gente desde Venezuela y no saben cómo traerla a la Argentina

Interpol de Venezuela capturó a Rosa María “Buñuelos” González Rincón (30), la elusiva trader que pasó cuatro años prófuga y que estuvo a cargo de inventar los algoritmos de operación sintética en el corazón de Generación Zoe, la firma que albergaba un millonario esquema ponzi según la Justicia.

Rosa María era la prófuga más buscada: desde hace cuatro años tenía pedido de captura emitido por la Fiscalía de Villa María, en Córdoba, donde aparece imputada en la causa que investiga el esquema presuntamente fraudulento que dejó un tendal de damnificados. Pero detrás de ella también estaba el propio Leonardo Cositorto, quien la acusa de “traidora” y de haberse borrado, llevándose un total de 611 bitcoins cuando la empresa se desplomó en el verano de 2022. En ese momento equivalían a 23 millones de dólares. Hoy, de existir esas criptomonedas, rondarían los 56 millones de USD.

La trader, de nacionalidad venezolana, fue detenida por Interpol el sábado por la noche. Estaba en la ciudad de San Cristóbal, del Estado de Táchira, según indicó un comunicado del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela.

Tenía en sus espaldas una alerta roja de Interpol emitida desde Córdoba y un pedido de captura desde Buenos Aires. Según indicaron fuentes vinculadas al caso, se movió durante un tiempo en Buenos Aires por departamentos de alquiler y con custodia privada antes de desaparecer. En el último tiempo se logró detectar que se encontraba en algún punto de Venezuela junto a su hermana, Virginia, que también estuvo dentro de Zoe pero no aparece imputada.

Rosa María había llegado a la Argentina en febrero de 2019 con un permiso temporario y se instaló en el barrio de Monte Castro. De su pasado se conocía poco, salvo que tuvo un paso por IM Mastery Academy, una empresa internacional que ofrecía educación en inversiones para lograr la “libertad financiera” por un fee de 150 euros mensuales. En España la llamaron “la criptosecta”.

Rosa María González Rincón, una de las últimas prófugas de la causa Zoe, bajo la mirada de Leonardo Cositorto.

También se sabe que estuvo en pareja un tiempo con un novio bastante “tóxico” que sólo le permitía freír torta fritas para salir a vender con él en la calle. Por ese motivo, en redes se la popularizó como “Buñuelos”. Empezó a trabajar con Cositorto antes de la pandemia, como empleada administrativa en un cowork en Villa Crespo.

Rosa María fue quien le acercó a Cositorto la idea de hacer trading a través de un algoritmo ideado por ella, que prometía ganancias por encima de la norma. Decía tener “seguridad cuántica” y poder hacer rendimientos de hasta un 70 por ciento mensual. “Es la más avanzada del mercado. No existe, nosotros la tenemos acá”, juraba en los videos promocionales.

“Es la más atrevida. Llegó sin ser trader de la empresa y me pidió abrir un broker. Hoy maneja una billetera de un millón y medio de dólares y genera 300 mil USD al día. Y el marido la tenía en la casa que no la dejaba salir por celos. La tenía haciendo buñuelos y torta fritas”, se jactaba Cositorto en sus exposiciones. Era una de sus favoritas. Hoy la hace responsable de haberlo estafado.

“La expectativa es que declare y cuente la verdad, porque para mí ella también fue apretada y utilizada para robarnos todo y sacar a la empresa del camino. Ojalá cuente la verdad y podamos recuperar el dinero, porque nos quedamos sin nada”, le comentaron desde el entorno de Cositorto a Clarin.

Hace unas semanas, desde la defensa del coach presentaron una denuncia en la Justicia federal contra Rosa María y otras cuatro personas por asociación ilícita. Los acusa de haber conspirado para voltear a Zoe.

Cositorto se encuentra preso en Corrientes, cumpliendo una condena de 12 años por asociación ilícita y estafa ratificada por el Tribunal de Goya, en Corrientes. En Salta también lo encontraron culpable del mismo delito y Villa María se encuentra a la espera de poder ponerle fecha al juicio. En Buenos Aires también tiene una causa en su contra, aunque está menos avanzada.

Rosa María se había reinventado con un nuevo broker bautizado como Kurzena Limited, con sede en el paraíso fiscal de las islas San Vicente y Granadinas, apenas semanas después del colapso de Zoe. Se cree que nunca dejó de trabajar en proyectos similares. A Cositorto le quedó debiendo unos 500 mil dólares por una licencia de un broker, según jura.

Una última estafa y los problemas para traerla

Según pudo reconstruir Clarín, en los últimos meses Rosa María se juntó con algunos exbrokers de la época de Zoe para salir a buscar nuevos inversores. A uno de ellos le envió dinero desde Venezuela para que deje su trabajo y se dedique al proyecto.

Estuvieron rastreando posibles inversores que aportaran desde 1000 dólares, a quienes les prometían ganancias de un 5 por ciento mensual por inversiones en futuros a través de robots que hacían trading. Las operaciones se hacían a través de dólar cripto y se prometía la chance de esquivar el riesgo argentino vía empresas radicadas en Inglaterra.

Rosa María González Rincón, una de las últimas prófugas de la causa Zoe

Sin embargo, algo se pinchó en las últimas semanas y se desplomó. Hay una decena de inversores que perdieron su dinero, según contó una fuente que pide reserva. Hablan de unos 300 mil dólares. De acuerdo a su relato, uno de esos damnificados brindó detalles sobre la ubicación de Rosa María a Interpol que permitieron avanzar con la detención. “Estafó a la gente equivocada”, señalan.

Pero la detención abrió nuevos problemas. Y es que Rosa María se encuentra en Venezuela, un país con el que Argentina rompió relaciones diplomáticas por orden del Gobierno. Esto complica el trámite de extradición, que debe formularse a través de la embajada. A eso se le suma la delicada situación gubernamental que atraviesa el país tras la intervención de Donald Trump y las dudas sobre quién gobierna.

Argentina hoy no tiene embajada en Caracas. Brasil, que era el país que se encargaba de gestionar los asuntos diplomáticos tras el retiro del personal, abandonó esa tarea hace algunas semanas por las rispideces entre Javier Milei y Lula. Hoy todavía no hay un país que la gestione y que reciba el pedido de Interpol Buenos Aires para comenzar el proceso.

Hay una segunda complejidad. Y es que no es seguro enviar personal de Policía Federal Argentina a Caracas para ir a buscar a Rosa María, especialmente tras la detención del gendarme Nahuel Gallo. “Una vez que se conceda la extradición se evaluará cómo hacerla, hoy no es seguro”, explican desde Interpol.

Era la prófuga más buscada. Y ahora, aún detenida, sigue siendo la más difícil de sentar frente a la Justicia.

Fuente: www.clarin.com

Artículos Relacionados

Volver al botón superior