Autismo: un estudio con 2,7 millones de personas detecta un cambio clave en los diagnósticos entre hombres y mujeres


Durante décadas, organismos como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) indicaron que el autismo se diagnostica con mayor frecuencia en varones que en mujeres. Las estimaciones más difundidas señalan que los niños tienen alrededor de tres veces más probabilidades de recibir un diagnóstico en la infancia.

A partir de esos datos, distintas hipótesis intentaron explicar la diferencia: desde factores biológicos hasta posibles variaciones en el desarrollo neurológico. Sin embargo, nuevas investigaciones empiezan a revisar esa interpretación.

El trabajo, publicado en la revista médica BMJ (British Medical Journal), analizó a 2,7 millones de personas nacidas en Suecia entre 1985 y 2020.

Los investigadores describen este fenómeno como un “efecto de compensación”, en el que los diagnósticos en mujeres aumentan en etapas posteriores.

El estudio se basa en datos clínicos poblacionales, lo que permite observar tendencias a largo plazo con un alto nivel de consistencia.

El psiquiatra David Mandell, profesor de la Universidad de Pensilvania, señaló que el estudio es “interesante” y “bien realizado”, y destacó tanto la duración del seguimiento como el tamaño de la muestra.

Por su parte, la neurocientífica Gina Rippon, profesora emérita de Aston University, consideró que los resultados son “sólidos” y basados en datos confiables.

“Es un estudio muy riguroso, con datos recogidos a lo largo del tiempo, válidos y consistentes”, señaló.

Rippon también advirtió que, al basarse en diagnósticos clínicos, los resultados podrían ser una estimación conservadora, es decir, que algunos casos podrían no estar registrados.

El estudio no identifica una causa única, pero plantea varias líneas de análisis.

En un editorial asociado en BMJ, la especialista Anne Cary mencionó la posibilidad de sesgos en los sistemas de diagnóstico, que podrían influir en la identificación temprana de casos.

También se señala que las trayectorias de diagnóstico pueden variar según la edad, lo que explicaría por qué algunas diferencias observadas en la infancia se reducen con el tiempo.

Los especialistas coinciden en que el momento del diagnóstico puede tener efectos concretos:

El estudio no modifica los criterios diagnósticos actuales, pero aporta evidencia sobre cómo evolucionan los registros a lo largo de la vida.

Los resultados se suman a una serie de investigaciones recientes que analizan cómo se define y se detecta el autismo en distintos grupos.

Al observar una convergencia en las tasas de diagnóstico entre hombres y mujeres en la adultez, el trabajo aporta datos relevantes para entender mejor las diferencias observadas en etapas tempranas.

En ese contexto, los investigadores plantean que parte de la brecha histórica podría estar vinculada no solo a la prevalencia, sino también a cuándo se produce el diagnóstico.

Fuente: www.clarin.com

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