Atropelló, hirió a tres personas y huyó: lo encontraron “acurrucado” bajo la cama


La Policía de Essex, en el este de Inglaterra, detuvo a un delincuente que, en noviembre de 2025, condujo a toda velocidad por las calles de Colchester, atropelló a tres personas a la salida de un boliche y huyó del lugar, evadiendo a las autoridades durante meses.
Joseph Wicks, de 27 años, fue detenido en su casa de Colchester el 11 de mayo, pero no fue hasta ahora que las autoridades difundieron el video de su detención, que lo muestra “acurrucado”, escondido bajo una cama.
Según detalló la Policía de Essex en un comunicado, Wicks era buscado por varios “delitos graves”, entre ellos, manejar a toda velocidad por las calles, además de una investigación por acoso contra una mujer.
El hombre había sido identificado como el conductor de un Fiat 500 que subió a la vereda y atropelló a tres peatones en Queen Street, Colchester, durante las primeras horas del 30 de noviembre del año pasado.
Más temprano, en la mañana de aquel día, había manejado “de manera agresiva y peligrosa” en contramano por una calle de un solo sentido, donde estuvo a punto de atropellar a varias personas cuando ignoró un semáforo en rojo.
Al llegar a Queen Street, Wicks subió con el vehículo a la vereda, donde se encontraba un grupo de personas frente a un boliche. Atropelló a tres personas antes de alejarse del lugar y abandonar el auto en Wivenhoe Quay. Las víctimas sufrieron heridas leves.
Los oficiales encontraron las huellas dactilares de Wicks en el interior del auto, lo que permitió identificarlo y comenzar su búsqueda. Mientras tanto, Wicks continuó cometiendo más delitos.
El ocho de mayo de este año, Wicks se presentó en la casa de una mujer —cuyo nombre no fue revelado por las autoridades para preservar su privacidad—, a quien acosó con gritos e insultos “de manera agresiva”: “golpeaba la puerta de entrada y exigía que le permitieran ingresar”, según detalló la policía.
Luego, Wicks regresó a su camioneta. Cuando un hombre se acercó al auto estacionado y abrió la puerta del acompañante para hablar con Wicks sobre su comportamiento, aseguró haber visto un bate de béisbol metálico y lo que parecía ser un arma de fuego. Wicks abandonó el lugar, pero continuó acosando a la mujer con llamadas y mensajes por télefono.
Tras la denuncia sobre la “posible presencia de un arma de fuego”, oficiales armados de la Unidad de Apoyo Operativo allanaron varios domicilios vinculados con Wicks. Al día siguiente, el 9 de mayo, los agentes localizaron su camioneta y encontraron el bate de béisbol. No hallaron ninguna arma de fuego.
El 11 de mayo, agentes armados ejecutaron una orden de allanamiento en una casa de Colchester. Varias personas que se encontraban dentro de la vivienda negaron haber visto a Wicks. Sin embargo, después de realizar una búsqueda “exhaustiva” del lugar, los oficiales lo encontraron escondido debajo de una cama.
Según detalló la policía, Wicks fue detenido y acusado de conducción peligrosa, conducir pese a tener prohibido hacerlo, conducir sin seguro, no detenerse ante la policía, tres cargos de agresión mediante golpes, tres cargos por intento de causar lesiones corporales reales, acoso, posesión de un arma de fuego de imitación con intención de provocar temor de violencia, envío de comunicaciones amenazantes y daños criminales.
Wicks aceptó todos los cargos, excepto la tenencia de un arma de fuego. El 31 de julio en el Tribunal de la Corona de Ipswich fue condenado a cuatro años y seis meses de cárcel.
Fuente: www.clarin.com



