Así está Brendan Fraser, el actor de La Momia, después de su derrumbe personal y las secuelas de sus personajes


A fines de los 90, Brendan Fraser llevó en La momia el papel de Rick O’Connell. El es un ex soldado aventurero, carismático y de corazón noble convertido en explorador al estilo de Indiana Jones.
Inicialmente, se presenta como un mercenario pero rápidamente mezcla la dureza militar con un sentido del humor encantador que lo convirtió en un protagonista memorable del cine de acción.
Además, con sus looks conformados por la camisa blanca de lino abierta en el cuello, los pantalones caqui y el pelo cuidadosamente desprolijo, proyectaba un aire masculino y sexy.
En ese entonces, Fraser tenía 31 años y un considerable recorrido en la actuación. Desde muy chico, supo que quería sumergirse en este universo. Entonces, decidió instalarse en Los Ángeles, estudiar y presentarse a todos los castings.
Así fue como en 1991, tal como cuenta el sitio Hobby Consolas, debutó en la película La última apuesta, y un año después, en 1992, tuvo su primer protagónico en la comedia El hombre de California.
Luego, a medida que continuaba su carrera, dejó salir su faceta más cómica. El cazatalentos, Un intruso en Harvard y Cabezas huecas son algunos de los films que lo muestran en este rol. El denominador común de estos títulos, más allá de la veta humorística, es que no tuvieron demasiada repercusión.
La nota de Hobby Consolas indica que todo cambió con su personaje en Dioses y monstruos, una película basada en la vida del director James Whale. Hasta que llegó La momia, su mayor éxito comercial, que tuvo dos secuelas.
El éxito tuvo su contracara. La exigencia física de los papeles de acción le dejó lesiones que implicaron varias operaciones. Estos traumatismos incluyeron una lesión en un disco de la espina dorsal, una costilla rota, problemas en las rodillas y en las cuerdas vocales.
También, durante el rodaje de una escena de riesgos de La momia, llegó a asfixiarse y perder la conciencia por unos minutos.
“Destruí mi cuerpo en el set. Me vi obligado a forzarlo demasiado”, aseguró, tal como indica RTVE.
A esto se sumó que en 2003, fue agredido sexualmente por Philip Berk, presidente de la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood.
“Me hizo sentirme enfermo. Me sentí como un niño pequeño. Como si tuviera una pelota en la garganta. Creía que iba a llorar”, contó en el auge del movimiento Me too.
Con este panorama, su vida personal empezó a desmoronarse,se divorció de la actriz Afton Smith, su mujer durante muchos año, cayó en una profunda depresión y sus apariciones en la pantalla comenzaron a ser esporádicas y hasta se vio imposibilitado de pagar la manutención de sus hijos.
Después de esta mala racha, en 2022 Fraser volvió con el protagónico en La Ballena, el papel que le valió su primer Oscar.
Para ello, debió simular una persona de 300 kilos. “Algo que no han visto antes”, anticipó antes del estreno. Entonces, no solo eligieron rellenos que simularan tal fin y un maquillaje acorde. Al mismo tiempo, llegó a un aumento exorbitante de peso. De acuerdo al sitio RTVE, llegó a pesar 272 kilos. Según su testimonio, él tomó este cambio como un símbolo de la entrega total y compromiso con su papel.
Así, a los 56 años, está listo para seguir sorteando los obstáculos de la vida y los desafíos de Hollywood.
Fuente: www.clarin.com



