Anaxágoras, filósofo presocrático: “En todo hay una porción de todo”


Uno de los filósofos presocráticos de más influencia fue Anaxágoras de Clazómenas, introduciendo ideas claves para el pensamiento de Occidente. Qué significa su frase “en todo hay una porción de todo”.
Cuando se habla de los presocráticos, se hace referencia a la filosofía griega antigua anterior a Sócrates, o que aún no había sido influida por sus enseñanzas. Su característica es que se interesaban, sobre todo, por la cosmología.
Si bien sus trabajos y escritos se perdieron casi por completo, se conoce sus puntos de vista de los testimonios y las discusiones de autores posteriores sobre su obra.
La principal diferencia entre estos y Sócrates radica en su objeto de estudio: por un lado la naturaleza y el cosmos, mientras que el llamado “padre” de la filosofía occidental cambió el enfoque a una reflexión humana de la ética y la virtud.
Anaxágoras nació en lo que es la actual Turquía y se trasladó a Atenas por la inestabilidad política y bélica de la zona. Fue considerado como el primer pensador extranjero en establecerse allí. Fue uno de los primeros en proponer explicaciones racionales sobre la naturaleza.
Tuvo como alumnos a muchos filósofos y políticos de renombre como Pericles, Arquelao y Protágoras, entre otros. Si bien no hay escritos al respecto, se cree que también Sócrates fue influido por sus enseñanzas. Es decir que no fue un pensador más, sino que resultó una pieza entre la filosofía natural presocrática con lo que vino posteriormente.
Las reflexiones de Anaxágoras dieron un impulso a la investigación de la naturaleza fundada en la experiencia, la memoria y la técnica del hombre. Por ejemplo, se le atribuyen explicaciones racionales de los eclipses y de la respiración de los peces.
Según un artículo de la revista National Geographic sobre este filósofo, este estaba “obsesionado” en descubrir cómo se ordenaba el mundo y cómo se distingue la apariencia de la realidad. Indican que el pensador veía en la prudencia a una forma de inteligencia práctica: aprender del error es fundamental, junto con un principio que lo ordene (el Nous o intelecto).
Con todo esto, la frase que protagonizan estas sería como una respuesta al dilema de su época sobre cómo puede algo surgir de lo que no es. Para él, nada nace ni muere, sino que las cosas se componen y se dividen a partir de elementos preexistentes.
A diferencia de otros pensadores que buscaban un elemento origen del universo (como el agua o el aire), Anaxágoras propuso la existencia de las “homeomerías” (“igualdad de partes”), que serían toda parte elemental igual al conjunto que con otras partes conforma. Partículas en donde el todo compuesto por las partes es similar a las partes más elementales e indivisibles de la materia.
Estas contendrían las “semillas” de todas las cosas. Un ejemplo que surge al investigar sobre Anaxágoras es el oro. Este es oro porque tiene una mayoría de partículas de oro, pero en su interior también hay una de otras cosas. Se divide en partes que siguen siendo oro, pero lo que vemos es la predominancia de una sustancia sobre otras.
Es el Nous el que, con inteligencia pura, actúa como una fuerza motriz que organiza la materia caótica y eterna en el cosmos. No es una mirada religiosa en el sentido tradicional, sino que pone el foco en el orden.
Fuente: www.clarin.com



