ADEPA pidió reforzar el diálogo democrático y el respeto a la labor periodística


La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) presentó su informe semestral de Libertad de Prensa, en el que expresó preocupación por el clima de tensión entre el poder político y distintos sectores de la vida pública, entre ellos, el periodismo. Y destacó la importancia de preservar el “diálogo” y el debate público.
“La democracia se nutre del intercambio de ideas, del contraste de opiniones y del respeto institucional”, planteó ADEPA, en el marco de su 190ª Junta de Directores, que se está llevando a cabo en la ciudad de Buenos Aires. Y remarcó que “la libertad de prensa constituye uno de los pilares” del sistema democrático.
El informe, leído por Daniel Dessein, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, advirtió sobre distintos factores que afectan el ejercicio del periodismo en el país. Entre ellos, mencionó restricciones al acceso a la información pública, limitaciones en ámbitos institucionales y una relación conflictiva entre funcionarios y la prensa.
“Resulta importante promover un intercambio público basado en argumentos y no en la descalificación personal. La crítica al trabajo periodístico es legítima y forma parte de la dinámica democrática, pero debe desarrollarse sin recurrir a mecanismos de presión, hostigamiento o estigmatización que puedan afectar el ejercicio libre de la actividad informativa”, dijo Dessein.
Y agregó: “El Presidente de la Nación, las autoridades de todas las jurisdicciones y la dirigencia de distintos ámbitos deben dar un ejemplo de comportamiento republicano frente a las críticas y prescindir de las actitudes de menoscabo de la función del periodismo profesional. Un cuestionable comportamiento de los líderes puede habilitar un peligroso efecto contagio en la sociedad”.
ADEPA sostuvo que “la democracia y la libertad requieren del diálogo” y advirtió que la falta de instancias institucionales de intercambio debilita al sistema republicano. Señaló que determinadas expresiones públicas y actitudes hacia periodistas y medios contribuyen a un clima de mayor tensión. “La descalificación desde posiciones de poder institucional tiene un efecto amplificador que impacta en toda la sociedad”, alertó el documento, en alusión a declaraciones que cuestionan la labor periodística.
Uno de los ejes centrales del informe es el acceso a la información. ADEPA remarcó que las restricciones en este ámbito impactan directamente en la calidad del debate público. “El acceso a la información pública es un pilar fundamental de la vida democrática”, subrayó Dessein. Y destacó que su limitación afecta el derecho de la ciudadanía a estar informada.
El informe también destacó situaciones que afectaron la labor periodística. ADEPA señaló presiones ejercidas por dirigentes de la AFA sobre periodistas. Además, la creación presidencial de la Oficina de Respuesta Oficial “fue uno de los hechos que más inquietud generó en el semestre. El nuevo organismo recordó a estructuras estatales del pasado que conllevaban el riesgo de desplegar mecanismos de vigilancia o de presión indirecta sobre el periodismo y las opiniones críticas”.
La entidad advirtió que “la preocupación radica en la dinámica acusatoria y de estigmatización que se pretende asignarle”.
El informe alertó sobre el crecimiento de los discursos hostiles hacia el periodismo. Según la entidad, este tipo de expresiones no solo deteriora el clima institucional, sino que puede derivar en consecuencias más profundas. “La descalificación sistemática de periodistas y medios contribuye a un contexto de intolerancia que puede afectar el ejercicio libre de la profesión”, sostuvo el informe.
La entidad también se refirió al impacto de la polarización y la desinformación, fenómenos que complejizan el escenario actual. En ese marco, destacó el rol del periodismo profesional como herramienta clave para garantizar información verificada y de calidad frente a la circulación de contenidos falsos o engañosos.
Otro de los puntos señalados en el informe de ADEPA es la importancia de preservar ámbitos institucionales de comunicación. La entidad consideró que la reducción de conferencias de prensa y el uso limitado de canales formales afectan la posibilidad de que los periodistas realicen preguntas y obtengan respuestas directas de los funcionarios. “El diálogo abierto y respetuoso es una condición necesaria para el funcionamiento de una sociedad democrática”, afirmó ADEPA.
Asimismo, el documento hizo un llamado a todos los sectores a asumir un compromiso activo en la defensa de la libertad de expresión. En ese sentido, advirtió que este derecho no debe darse por garantizado de manera permanente, sino que requiere ser protegido de forma constante.
ADEPA concluyó que fortalecer el diálogo institucional y garantizar condiciones para una prensa libre es fundamental para el funcionamiento de la democracia y para el acceso pleno de la ciudadanía a la información pública.
Situaciones que afectaron el ejercicio del periodismo
ADEPA expresó su preocupación por presiones ejercidas por dirigentes del ámbito deportivo, incluyendo a la AFA, sobre periodistas. Esta situación “vuelve a poner de relieve la importancia de preservar condiciones adecuadas para el ejercicio independiente de la actividad informativa”.
También enumeró casos de agresiones y episodios de hostigamiento contra periodistas ocurridos en los últimos meses, quienes fueron objeto de cuestionamientos públicos y episodios de hostigamiento vinculados a su trabajo. ADEPA advirtió que estos hechos, aunque de distinta gravedad, configuran un escenario preocupante.
La entidad manifestó su preocupación por los hechos ocurridos en la provincia de Formosa durante la cobertura realizada por un equipo del diario La Nación, cuyos integrantes fueron perseguidos, retenidos e intimidados por fuerzas policiales a raíz de una denuncia que posteriormente fue considerada falsa.
ADEPA también condenó la agresión sufrida por el camarógrafo Gerardo Galarza, del canal Somos Uno, quien fue atacado por el diputado nacional Aldo Leiva mientras realizaba una cobertura periodística en la provincia de Chaco.
La entidad manifestó su repudio ante un caso de censura previa dispuesto en Tucumán, que ordenó el cese inmediato de la difusión de contenidos que cuestionen o critiquen al Ministerio Público Fiscal de esa provincia y a sus funcionarios. También se manifestó el rechazo a una ordenanza aprobada en la localidad de Tanti, provincia de Córdoba, que establecía restricciones al acceso a la información pública.
ADEPA condenó las amenazas de muerte recibidas por el periodista Alejandro Alfie y expresó su solidaridad con él y su familia frente a la gravedad de esos hechos. El informe recordó que Alfie ya había sufrido episodios de hostigamiento vinculados con su labor profesional, lo que evidencia un escenario preocupante para el ejercicio independiente del periodismo.
Expresó su preocupación por las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien descalificó públicamente al periodista Juan Manuel Barca, afirmando que trabaja “mintiendo todos los días”. Este tipo de cuestionamientos públicos constituye un ejemplo de presión institucional sobre la labor periodística.
La citación a Natalia Volosin generó preocupación ante un posible efecto intimidatorio y un eventual desconocimiento de su derecho a no revelar sus fuentes. El posterior desistimiento del llamado a declarar por parte del fiscal descomprimió esos temores.
ADEPA señaló que, en uno de los últimos posteos, la Oficina de Respuesta Oficial descalificó una columna de opinión del periodista Marcelo Bonelli referida a la Argentina Week, lo que evidenció una dinámica de estigmatización que afecta la independencia de los medios.
La entidad expresó su preocupación por la detención policial y la agresión sufrida por el camarógrafo Facundo Tedeschini, del canal A24, mientras cubría una protesta de Greenpeace frente al Congreso, previo al debate legislativo sobre la ley de glaciares.
Fuente: www.clarin.com



