A los 30 años pidió un préstamo para comprar dos casas y un lago: ahora gana 140.000 euros al año alquilándolo como refugio turístico


Alice Delvar tenía 30 años cuando decidió comprar una propiedad con dos casas y un lago privado en el sudoeste de Francia. Para cerrar la operación pidió un préstamo bancario de 300.000 euros.

En 2024 encontró un terreno de tres hectáreas en Lot-et-Garonne. El plan incluye cabañas flotantes, habitaciones para estadías temporarias, pequeñas viviendas y un espacio para retiros y eventos.

A los 30 años pidió un préstamo para comprar dos casas y un lago: ahora gana 140.000 euros al año alquilándolo como refugio turístico

La propiedad estaba publicada por 398.000 euros. Alice terminó comprándola en 2026 por 370.000 euros, sin contar los gastos de notaría. Dentro del terreno había dos construcciones. La primera, de 70 metros cuadrados, quedó destinada a su residencia principal.

La segunda tiene 130 metros cuadrados, cuatro habitaciones y espacio suficiente para funcionar como alojamiento compartido. Para pagar la compra obtuvo un crédito de 300.000 euros. También utilizó ahorros propios y recibió ayuda familiar para afrontar los gastos iniciales.

La cifra de 140.000 euros necesita una aclaración: no corresponde a sus ingresos actuales. Alice calcula alcanzar esa facturación anual en 2028, cuando estén terminadas todas las unidades previstas.

Durante el primer año espera ingresar cerca de 40.000 euros. La actividad turística comenzó en abril de 2026, mientras parte del predio todavía continúa en obra.

El proyecto combina distintas fuentes de ingresos. La casa más grande funcionará como coliving para estadías de pocos días y períodos de hasta tres meses.

El préstamo bancario permitió cubrir gran parte de la compra, pero no alcanzaba para renovar las viviendas y sumar nuevas áreas de alojamiento.

Alice recurrió entonces a préstamos entre particulares. Los acuerdos se firmaron por cinco años, con una tasa de interés anual del 4%. La campaña reunió 215.000 euros aportados por 48 personas. Según explicó, ya conocía a cerca del 70% de quienes decidieron financiar el proyecto.

Los demás inversores llegaron a través de LinkedIn e Instagram. En esas redes comenzó a publicar imágenes del terreno, avances de las obras y detalles del modelo de negocio.

El dinero no fue entregado como donación. Cada participante deberá recuperar el capital aportado junto con los intereses establecidos en el contrato. Ese esquema le permitió avanzar con las reformas, aunque también sumó compromisos financieros al crédito utilizado para comprar la propiedad.

Las primeras unidades turísticas son dos cabañas flotantes instaladas sobre el lago. Están pensadas para estadías cortas vinculadas con el descanso y el contacto con la naturaleza. La casa de 130 metros cuadrados tendrá cuatro habitaciones y funcionará como alojamiento compartido.

El público previsto incluye emprendedores, trabajadores independientes y artistas que necesiten instalarse durante algunos días o varios meses. En otra parte del terreno planea colocar pequeñas viviendas prefabricadas. Esas unidades permitirán aumentar la capacidad sin modificar las dos casas originales. El predio también tiene un antiguo hangar agrícola.

Por ahora, el complejo atraviesa su primera temporada. Alice ya vive en la propiedad y recibe huéspedes, pero una parte importante de los ingresos previstos depende de obras que todavía no fueron terminadas.

Fuente: www.clarin.com

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