Colidio volvió al gol: cuántos días llevaba sin convertir y cómo lo celebró :: Olé

05/04/2026 19:42hs.
Se explica ese grito eufórico y sonriente mirando a esa franja del anillo 360 del Monumental que une la popular con la San Martín con la Centenario. Llevaba 260 días esperando ese momento, Facundo Colidio. Ocho meses y 17 noches. 26 partidos. Un intervalo que se hizo elástico, eterno. Pero que se cortó cuando a los 13’ del segundo tiempo ante Belgrano, su cabezazo bien dirigido besó la cara interna de la red de Thiago Cardozo.
Juan Cruz Meza fue quien le metió de cara interna una pelota justa en el parietal a Colidio. Precisión quirúrgica para lanzar, sensibilidad exacta para desviar el pase alto para convertir con suspenso y hacer vibrar al estadio al que desea reconquistar. Al que necesita volver a llegarle. El primer paso era archivar la sequía que databa del 19 de julio, en el 4-0 ante Instituto. Lo logró.
Y gritó, Facundo. Gritó con todo. Necesitaba hacerlo para empezar a suavizar esos silbidos que volvieron a oírse en la previa del partido. Esquirlas de la salida de Marcelo Gallardo que intentará despegarse con goles y rendimientos acordes a los estándares que lo llevaron a ser fichaje en 2023 y a renovar su contrato el año pasado con una cláusula de rescisión de € 100 millones, cuando Flamengo merodeaba como interesado.
Colidio volvió ante Belgrano después de ausentarse en los dos últimos partidos: su primera presentación con Eduardo Coudet en el banco había sido olvidable. Apenas había durado 15 minutos en cancha en su presentación ante Huracán: entró a los 22 minutos del segundo tiempo y a los 37 fue expulsado por empujar a Lucas Carrizo durante una revisión en el VAR.
Una primera impresión que logró modificar en los entrenamientos, donde convenció a Chacho de que estaba con la intensidad justa para meterse en el equipo por encima de Joaquín Freitas -titular ante Estudiantes de Río Cuarto- y Kendry Páez (había comenzado desde el arranque en el Ducó y frente a Sarmiento). Con un reajuste táctico, con un volante pivote, tres generadores y dos delanteros, FC regresó a su ecosistema, el área. Y paulatinamente fue desenvolviéndose. Tomando confianza.
Quedó en evidencia en el gol, cuando apareció en el centro del área. Pero también antes, cuando reprochó que Sebastián Driussi no le devolviera un pase hacia atrás para empujarla en vez de probar al arco con una maniobra bastante exigida. De haberlo hecho, se habría adelantado esa celebración en Núñez. La primera en 1.452 minutos de participación con la camiseta de River. Con altibajos. Con momentos durísimos como el triste final de temporada 2025. Con golpes como la salida del Muñeco, por la que quedó señalado por haber sido uno de los que no dio “respuestas”.
En esta nueva onda, Facu logró subirse a la misma tendencia que Driussi y Salas: lograron volver a marcar, algo que llegó a ser un karma para los delanteros. Cuestiones de un pasado que River intenta dejar atrás. Para gritar más seguido. Para volver a ser.
Fuente: www.ole.com.ar





