Una tumba en China cuesta más que un departamento


A primera vista parecen casas normalísimas, a pesar de las cortinas cerradas o las ventanas selladas. Sin embargo, su destino no es habitacional: se utilizan como verdaderos cementerios.
Los llaman “apartamentos de cenizas” y en China se convirtieron en la norma desde hace algunos años, desde que los lugares para custodiar los restos de sus difuntos alcanzaron precios exorbitantes y las casas en las periferias de las ciudades, en cambio, cuestan cada vez menos debido a la burbuja inmobiliaria.
Ahora Pekín dice basta, imponiendo una serie de modificaciones al reglamento sobre la gestión de los funerales, entre las cuales se incluye también la prohibición del uso “de viviendas residenciales exclusivamente para la conservación de las cenizas“.
La tendencia, a la que el gobierno intenta poner freno ahora, es hija de un colapso de los precios de los inmuebles y al mismo tiempo de una explosión de los precios de las tumbas.
En el cementerio de Changping Tianshou de Pekín, señaló el portal citado por la BBC, el costo varía de aproximadamente 10.000 yuanes (alrededor de 1.400 dólares) a 200.000 yuanes (más de 29.000 dólares). Pero no es todo. A hacer más atractivas las casas en comparación con los cementerios también está el período de arrendamiento.
Si para los inmuebles residenciales los derechos de usufructo concedidos por el gobierno valen por 70 años, para las tumbas se prevé un contrato de solo 20 años.
Para una población que está envejeciendo a uno de los ritmos más rápidos de la historia, esto es un problema.
El número de decesos en 2025 fue de 11,3 millones, un aumento respecto a los 9,8 millones de 2015 y superior a los 7,9 millones de nacimientos del año pasado.
También por eso despedirse de los seres queridos se convierte en un gasto.
Una investigación global sobre los gastos funerarios realizada en 2020 por el asegurador SunLife, citada por el Financial Times, mostró que en promedio en China eran los segundos más altos del mundo, equivalentes a aproximadamente 37.375 yuanes (5.500 dólares), después de Japón. Es decir, casi la mitad del salario medio anual.
La nueva ley llega mientras China se prepara para celebrar el domingo la fiesta de Qingming, dedicada precisamente a la limpieza de las tumbas. En esta ocasión, el gobierno está fomentando prácticas funerarias alternativas, conocidas como “entierros ecológicos”, como por ejemplo esparcir las cenizas de un ser querido en el mar.
Según Pekín, estos procedimientos son más económicos y tienen un menor impacto en el medio ambiente.
Fuente: www.clarin.com



