Un repartidor de Amazon robó una gata durante un reparto, se declaró culpable y ahora podría ir preso por cinco años

Un repartidor de Amazon que robó una gata mientras realizaba una entrega en Halifax, una ciudad de Yorkshire del Oeste, Inglaterra, se declaró culpable ante la justicia. El hombre, más tarde identificado como Catalin Stancu, de 42 años, compareció ante un tribunal en Bradford, donde el juez advirtió que el caso era demasiado grave como para resolverse solo con una sanción económica.
El hecho ocurrió el 19 de enero por la tarde, cuando la familia Crowther esperaba una compra de la tienda Zara. Carl Crowther, de 53 años, dueño de la casa, revisó las cámaras de seguridad tras una larga ausencia de Nora, la gata de la familia, de cuatro años.
Las imágenes captadas por la cámara de la entrada mostraron a Stancu llegar con el paquete en la mano, tocar el timbre y, al comprobar que nadie respondía, dejar el pedido en la puerta. Luego se agachó, tomó a Nora entre sus brazos y se marchó.
El repartidor permaneció en el lugar por más de seis minutos antes de tomar esa decisión. “Fue una sorpresa total y no podía creerlo cuando la recogió. Subió directamente a la puerta, tomó al gato, se dio la vuelta y se fue. Es absolutamente asqueroso”, señaló Crowther, según informó The Sun.
El repartidor de Amazon es captado por las cámaras de seguridad en el momento exacto en que se lleva a la gata Nora de su hogar | Captura de pantalla: Facebook/Carl Crowther.La familia publicó el video en sus redes sociales, donde la grabación generó una amplia repercusión. Horas después, Crowther recibió un mensaje del propio Stancu: “Hola, tengo a tu gato”.
La angustia de los Crowther
Crowther explicó que al principio no se preocupó por la ausencia de Nora, ya que la gata solía salir y siempre volvía a casa. La alarma surgió a la mañana siguiente, cuando él y su esposa Sarah, de 52 años, notaron que el animal no había regresado. Fue entonces cuando revisaron las imágenes de la cámara de seguridad.
La situación generó especial preocupación porque Nora tiene un soplo cardíaco y necesita medicación. “No teníamos idea de dónde estaba, ni si estaba herida o viva. Saber que alguien la tomó de manera intencional solo aumentó nuestro miedo y angustia”, declaro la familia Crowther ante el tribunal.
“El hecho de que la hayan sacado de nuestro jardín, un lugar donde debería haber estado segura, lo hace aún más impactante. El peso emocional que cargó nuestra familia fue abrumador“, agregaron.
La familia Crowther denunció el hecho ante la policía local, preocupada porque su mascota requiere medicación urgente por un soplo cardíaco | Captura de pantalla: Facebook/Carl Crowther.La familia también subrayó el vínculo afectivo con el animal: “Nora no es solo una mascota, es un miembro muy querido de nuestra familia. Que nos arrebataran algo tan importante se sintió irreal”.
La respuesta de Amazon y la denuncia policial
Crowther denunció el hecho ante la Policía de Yorkshire del Oeste y presentó el video como evidencia. También se comunicó con Amazon para informar lo ocurrido, pero la respuesta de la empresa no lo conformó. “Su respuesta fue asquerosa, preguntaban qué valor económico le daríamos al gato. ¿Cómo se puede valorar la mascota de alguien?”, cuestionó.
Amazon inició una investigación y tomó contacto tanto con Crowther como con la policía. Sin embargo, Stancu no era empleado directo de la empresa, sino de una empresa filial contratada para las entregas.
Stancu fue detenido por la policía. En su comparecencia ante el tribunal de magistrados de Bradford, se declaró culpable del robo de la gata.
El juez Alexander Boyd advirtió que analizaba “todas las opciones, incluso la prisión”, y subrayó que el delito era “demasiado grave como para resolverse solo con una sanción económica”. Boyd también señaló que el robo de animales es un delito relativamente nuevo en la legislación, por lo que no existen pautas de sentencia establecidas.
Stancu, el repartidor que robó a Nora, se declaró culpable y podría enfrentar hasta cinco años de cácer | Foto: Facebook/Carl Crowther.“Este delito se incorporó a la ley para reconocer que una mascota no es solo una propiedad: es parte de la familia, como claramente ocurrió en este caso”, indicó el juez. La pena máxima prevista para este tipo de delito puede llegar a los cinco años de cárcel.
El juez postergó la sentencia hasta el 14 de mayo, a la espera de un informe de libertad condicional.
Nora ya está de vuelta en el hogar de los Crowther, junto a su otra gata, Domino. La familia confirmó su regreso “sana y salva” a través de su página de Facebook, aunque no brindó más detalles sobre las circunstancias del retorno debido a las investigaciones en curso.
Fuente: www.clarin.com



