La herencia de Mike Lynch, el “Bill Gates británico” que murió en el naufragio del yate Bayesian, en jaque por una millonaria demanda contra su esposa

El 19 de agosto de 2024 el lujoso yate “Bayesian” se hundió frente a las costas de Sicilia en Italia. Iban a bordo 22 personas y solo 15 sobrevivieron. Una de las víctimas fatales fue Mike Lynch, el magnate de 59 años conocido como el “Bill Gates británico“, y su hija Hannah, de 18 años, también murió en la tragedia náutica.

Su esposa, Angela Bacares, de 58 años, estaba dormida en la suite de la misma embarcación, se despertó a las 3:50 de la madrugada en medio del naufragio. El barco estaba inclinado y en menos de 15 minutos quedaría bajo el agua.

Su marido dormía a su lado, se despertó por breves instantes, le preguntó qué hora. “Casi las 4 de la mañana”, le dijo, y él se volvió a dormir. Ella no podía descansar por el movimiento de la embarcación y decidió subir para preguntarle al capitán si todo estaba bien.

De ahí en más todo fue desesperante. Logró salir a la cubierta, se golpeó la cabeza, caminó descalza entre vidrios cortados, y finalmente subió a una balsa inflable donde se agruparon los 14 sobrevivientes, nueve miembros de la tripulación y seis pasajeros.

Mike Lynch tenía 59 años y lo conocían como el "Bill Gates británico". Foto: Reuters

Faltaban su marido y una de las dos hijas que tuvieron juntos, y la peor noticia se confirmó horas más tarde cuando los rescatistas hallaron sus cuerpos.

Las otras cinco víctimas mortales fueron el cocinero del barco, Recaldo Rick Thomas, el abogado de Lynch, Chris Morvillo, y su esposa Neda, y el presidente del banco Morgan Stanley International, Jonathan Bloomer, y su esposa, Judy.

Los herederos del difunto multimillonario Mike Lynch, a punto de perder todo

Lynch se enfrentaba a varias batallas legales en el momento de su muerte, y de hecho, ese viaje era para celebrar una victoria tras más de una década en litigio con la empresa tecnológica Hewlett Packard (HP).

La disputa judicial tiene sus orígenes en la venta de su empresa de software Autonomy, que se concretó en 2011. HP desembolsó más de 11.000 millones de dólares para adquirirla, pero posteriormente acusó a Lynch y a su exdirector financiero de fraude.

Alegaron que Lynch y su presunto cómplice habían inflado artificialmente el valor real de la compañía. El magnate siempre sostuvo su inocencia ante la ley, pero en 2019 se inició un proceso judicial civil en el Reino Unido, que tres años más tarde fue resuelto en gran medida a favor de HP por el Tribunal Superior.

En 2023 Lynch fue extraditado a Estados Unidos para enfrentar cargos penales de fraude y conspiración en la operación de adquisición, antes de ser juzgado en San Francisco en marzo de 2024.

En un giro inesperado en los tribunales norteamericanos, Lynch fue absuelto en junio y declarado no culpable de todos los cargos. Ese veredicto fue el que motivó su viaje de celebración en yate a las costas italianas de Palermo con amigos, familiares y los abogados que trabajaron en su caso.

Mike Lynch en la Corte Suprema de Londres en marzo de 2019. Foto: Reuters

“La absolución deja al descubierto la verdad. El daño a Autonomy fue el resultado de las propias acciones y fracasos de HP, no de irregularidades en Autonomy”, indicaron en aquel entonces los portavoces de la familia Lynch.

Pero ahora, a ocho meses de aquella tragedia, un juez del Tribunal Superior de Londres emitió una nueva orden judicial por fraude en concepto de daños e intereses, valorada en 920 millones de libras esterlinas -aproximadamente más de 1.200 millones de dólares-, que recae sobre los herederos de Lynch.

HP había pedido inicialmente una indemnización de 700 millones de libras esterlinas, pero la cifra aumentó a 920 millones de libras esterlinas tras reclamar intereses, y la resolución al respecto se confirmó el martes 24 de marzo.

Un portavoz de HP declaró al diario The Sun: “Estamos satisfechos con el fallo del tribunal y su rechazo a la solicitud de la sucesión para obtener permiso para apelar, lo que nos acerca un paso más a la resolución de la disputa”.

Allegados a la familia Lynch manifestaron su decepción por la negativa del tribunal a permitir ese recurso, ya que este fallo judicial puede llevar a la ruina financiera a su viuda y su otra hija, que no estaba en el viaje en altamar, ya que se les negó la posibilidad de apelar la sentencia y deberán pagar esa enorme suma.

Teniendo en cuenta que el patrimonio del empresario fallecido se estimaba en 500 millones de libras esterlinas -aproximadamente 663 millones de dólares-, representa a penas la mitad de la suma exigida por HP.

Hannah Lynch, la hija menor del magnate, murió en el naufragio del yate. Foto: Archivo Clarín

El mismo medio británico indica que muchos de los bienes de la familia están a nombre de Bacares, la viuda de Lynch, entre ellos su finca en Suffolk y las acciones de Darktrace, una empresa de ciberseguridad respaldada por Lynch, que se vendió por más de 292 millones de dólares en 2024.

Todavía no está claro si HP emprenderá acciones legales contra ella para solicitar el pago completo de la deuda.

La otra demanda millonaria que enfrenta Angela Bacares

Bacares también está envuelta en otro proceso judicial. Ella figuraba como propietaria del yate donde murieron su esposo y su hija. Desde entonces enfrenta una demanda por parte de la compañía que construyó el Bayesian.

El Grupo Marítimo Italiano (TISG), también conocido como Sea Group, propietario de Perini Navi, presentó una demanda de 400 millones de libras esterlinas contra la empresa matriz Revtom, la entidad corporativa propietaria del Bayesian, que tiene una única accionista a la viuda de Lynch.

Así era el velero El Bayesian, la embarcación hundida. Foto: Archivo Clarín

TISG argumentó que “la incompetencia y la negligencia de la tripulación” provocó el naufragio del yate y afirmó haber perdido “cientos de millones en ventas” tras ser culpada del desastre náutico desde 2024.

En los documentos judiciales presentados en la ciudad de Termini Imerese, se nombra entre los demandados a Bacares, junto con el capitán y dos miembros de la tripulación.

Entonces, en paralelo a los asuntos legales sin resolver de su difunto esposo, Bacares también deberá responder a esa demanda y al pedido de indemnización de las familias de las otras víctimas y la compañía de seguros que cubría el yate.

British Marine, filial de la compañía de seguros QBE, cubrió a Bayesian por más de 150 millones de dólares en responsabilidades y contrató a su propio bufete de abogados.

La última imagen de El Bayesian, de 56 metros de largo, antes de los trágicos acontecimientos. Foto: Reuters

La investigación judicial sobre la causa del hundimiento del yate Bayesian por posible homicidio involuntario y naufragio culposo, sigue en curso, y puede continuar hasta 2027.

La fiscalía italiana investiga también al capitán James Cutfield, al ingeniero naval Tim Parker Eaton y al vigilante nocturno Matthew Griffiths. Los tres niegan cualquier responsabilidad mientras continúan las pericias.

El diseño de la embarcación también es objeto de la investigación, ya que se dijo que tenía el mástil más alto del mundo y la quilla no estaba diseñada lo suficientemente pesada para reflotar el mástil automáticamente.

Según las autoridades, las víctimas se esforzaron por alcanzar las bolsas de aire del yate e improvisaron escaleras con todos los muebles que pudieron, pero los siete fallecidos quedaron atrapados mientras se hundía.

El Cuerpo Nacional de Bomberos de Italia rastreó durante cinco días la zona del hundimiento de El Bayesian.

Los informes provisionales compartidos en mayo 2025 señalan que vientos extremos, fallos de diseño y vulnerabilidades desconocidas provocaron el naufragio en menos de 20 minutos.

Los datos recuperados del Sistema de Identificación Automática (AIS) de El Bayesian, de 56 metros de eslora, desglosan la desgarradora cronología de la tragedia, que comenzó cuando fue alcanzado por una microrráfaga, un viento fuerte y localizado, mientras estaba anclado en Porticello.

La cronología de la tragedia de El Bayesian, el “Titanic de los veleros”

El yate estaba anclado cerca de la ciudad de Porticello, Sicilia, en aguas tranquilas, cuando una tormenta con ráfagas de viento de 129 kilómetros por hora lo volteó de lado en tan solo 15 segundos.

  • A a las 3:50 de la madrugada del lunes 19 de agosto, el Bayesian empezó a temblar “peligrosamente” azotado por una fuerte tormenta.
  • A las 3:59 de la madrugada, el ancla del barco cedió y la embarcación fue arrastrada unos 358 metros por el agua.
  • A las 4 de la madrugada, el barco empezó a inundarse y se quedó sin electricidad, lo que indica que las olas ya habían alcanzado el generador y posiblemente la sala de máquinas.
  • A las 4:05 de la mañana, el yate desapareció por completo debajo de las olas.
  • A las 4:06 de la madrugada, se emitió una señal GPS de emergencia a la estación de guardacostas de Bari, una ciudad cercana, alertándoles de que el barco se había hundido.
  • Posteriormente, la tripulación de una embarcación más pequeña que se encontraba cerca, llamada Sir Robert Baden Powell, ayudó a los 15 sobrevivientes que flotaban sobre una pequeña balsa que visiblemente excedía la capacidad, y los llevó hasta la orilla.



Fuente: www.clarin.com

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