Una joven debe cambiarse de ropa constantemente por una afección que complica su vida: “Siempre estoy incómoda”


“Siempre estoy incómoda“, dijo una mujer del Reino Unido que decidió visibilizar su problema de salud. Según su relato, desde hace siete años sufre de un trastorno médico que afecta su vida: suda de forma excesiva y descontrolada.
Una joven británica de 25 años llamada Freya contó a medios locales que padece hiperhidrosis. Esta afección provoca que la persona transpire “demasiado” y “de manera impredecible”, de acuerdo con un artículo del servicio de información de salud en línea MedlinePlus, dependiente de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.
“Las personas con hiperhidrosis pueden sudar incluso cuando la temperatura es fresca o cuando están en reposo. (…) parecen tener glándulas sudoríparas hiperactivas. (…) En la mayor parte de los casos, no se puede encontrar la causa. Parece ser hereditario. La sudoración que no es causada por otra enfermedad se llama hiperhidrosis primaria. Si la sudoración sucede como resultado de otra afección médica (NdR: o una medicación), se llama hiperhidrosis secundaria“, aclaró la entidad en su sitio web.
Por su parte, Freya aseguró la agencia de noticias británica South West News Service (SWNS) que su hiperhidrosis comenzó a partir de un tratamiento farmacológico indicado por un problema de salud mental. En 2019, de acuerdo con sus palabras, los episodios de sudoración iniciaron tras tomar sertralina.
Este medicamento antidepresivo, perteneciente a la clase de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), puede causar, al igual que otros fármacos de su grupo, sudoración excesiva como efecto secundario, según MedlinePlus.
Por lo tanto, debido a este motivo, Freya interrumpió el tratamiento farmacológico. Aun así, ella aseveró a SWNS que desde entonces nunca dejó de transpirar de manera excesiva y descontrolada.
En conversación con el mismo medio, la joven afirmó que recibió el diagnóstico médico de su afección años después de la aparición de los primeros síntomas.
Con respecto a su caso, el trastorno afecta principalmente las axilas. “Es constante. No puedo llevar una camiseta puesta más de cinco minutos. Ahora ni siquiera me atrevería a ponerme algo blanco porque no quiero que se manche. No depende del clima, así que aunque haga un frío glacial, sigo sudando en exceso por las axilas”, manifestó a SWNS Freya.
Por otro lado, la ciudadana británica comentó que la hiperhidrosis le impide llevar adelante una vida normal. “Imagínate tener auténticas cascadas en las axilas, y que el olor se vuelva rancio y desagradable a pesar de ducharme cinco veces. Ducharse no me sirve de nada“, declaró al portal de noticias inglés KentOnline.
“Siempre estoy incómoda. No uso vestidos ni nada por el estilo; me pongo camisetas grandes y holgadas porque necesito llevar otra prenda debajo de los brazos para absorber el sudor. Aunque sé que estoy limpia y me ducho a cada rato, no sirve de nada: sigo sintiéndome cohibida por ello. No puedo salir de casa”, reconoció la joven a SWNS.
Por otra parte, Freya avisó que se le dificulta conseguir empleo debido a la intensa transpiración. En el pasado, indicó ella, trabajaba de noche en una tienda para evitar, en la medida de lo posible, el contacto con otras personas.
“Me cuesta solicitar trabajo porque creo que no les va a gustar verme tan sudada. Hoy fui a una entrevista de trabajo y, básicamente, me abrigué como si todavía fuera invierno (NdR: para que no vieran sus axilas)”, advirtió a SWNS.
Durante los últimos años, de acuerdo con sus palabras, siguió recomendaciones de especialistas para intentar disminuir la transpiración. Sin embargo, ella dijo que no fueron efectivas.
En la actualidad, según Freya, se encuentra a la espera de recibir un costoso tratamiento con inyecciones de toxina botulínica.
“Las inyecciones de toxina botulínica (Botox) son un tratamiento que ayuda a controlar los síntomas de la sudoración axilar intensa cuando otros tratamientos no dan resultado. La toxina botulínica se inyecta en la piel y actúa bloqueando temporalmente las señales químicas de los nervios que estimulan las glándulas sudoríparas“, comunicó el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido a través de un folleto informativo virtual.
En relación con este procedimiento, Freya afirmó que, de resultar efectivo, podría marcar un punto de inflexión total. “Sería un cambio radical. Si hubiera recibido el tratamiento que necesitaba, no habría tenido que pasar gran parte de mis veinte sintiéndome mal. Con esto me robaron mis veinte años. Hay que hacer algo para que la gente no tenga que esperar tanto. Tardé varios años en obtener un diagnóstico porque simplemente me ignoraban”, expresó a SWNS.
“No debería vivir como un cangrejo ermitaño. No soy un cangrejo ermitaño, soy un ser humano. Si el tratamiento funciona, podría cambiarme la vida”, reflexionó en conversación con KentOnline.
Fuente: www.clarin.com



