Milei en Hungría: cita con Orbán y un escenario frente a la derecha europea en la que descargó su “batalla cultural”

El presidente Javier Milei se dio este sábado un baño de multitudes con la derecha del este europeo. Fue sobre un enorme escenario montado en Centro Deportivo MTK de Budapest, donde el hombre fuerte de Hungría, Viktor Orbán, dio discurso con loas a Donald Trump y defendió ferozmente los valores ultra cristianos de Occidente.
Milei, además, defendió la dura postura de Orbán sobre inmigración: “Cuando no se adapta culturalmente al lugar donde va deja de ser inmigración para convertirse en invasión”, sostuvo el Presidente.
Milei, entre tanto, transitó la misma retórica al cierre del encuentro de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en su quinta edición en Hungría. Se identificó como un pionero de la “batalla cultural” junto al premier, al que llamó “mi amigo” y ambos tuvieron algunas frases similares, contra la inmigración masiva -aunque en Hungría hay una persecución fuerte a la misma, y sobre todo a la que tiene raíz musulmana. Hubo críticas al comunismo, y al progresismo que tildan siempre peyorativamente de “wokismo”. Milei trató al español Pedro Sánchez de “pichón de tirano” al referirse a un discurso de su aliado de Vox, Santiago Abascal en la misma CPAC.
En ese tren, el Presidente criticó a Europa, una posición incómoda para su embajador en Bruselas, Fernando Iglesias, y para su propio canciller Pablo Quirno, si se tiene en cuenta que se acaba de firmar el acuerdo de comercio Unión Europea- Mercosur, y la Argentina fue primera en ratificarlo. El libertario nunca visitó en dos años de gobierno las sede de la UE, y tampoco se interesó en hacerlo. Además, viajó a Hungría en el medio de una de las tantas crisis que el autócrata húngaro protagoniza con la Unión Europea, de la cual su país es parte. Lo han criticado por su trato a la prensa, a las minorías y ahora por su negativa a dar el visto bueno a un paquete de dinero para Ucrania.
El presidente Javier Milei junto al primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, en Budapest.Milei evitó en este discurso entrar profundo en la guerra de Oriente Medio pero sí elogió a Trump al considerar que por su accionar habrá pronto una “Cuba libre”. Destacó su propia política económica en la Argentina y aseguró haber sacado a 15 millones de personas de la pobreza. Ofreció las posibilidad energéticas que brinda la Argentina en este contexto internacional.
Entre su salida de Buenos Aires hacia Budapest, en la madrugada del sábado, y su vuelta al país el mismo sábado en la noche de Hungría, Milei se alejó junto a su hermana Karina, y el canciller Pablo Quirno de la tormenta política ocasionada por el escándalo en torno al jefe de Gabinete, Manuel Adorni por el uso sospechoso de aviones privados, las actividades de su esposa y por las propiedades no declaradas que se le encontraron.
Por el contrario, el primer ministro Orbán lo recibió como su invitado de honor a la quinta edición de la CPAC Hungría, ramificación de los conservadores de Estados Unidos. Una plataforma que lo tiene a Milei como uno de los líderes más populares y de los más aliados, junto a Orbán, a Donald Trump, que mandó un mensaje grabado por video en el que respaldó fuertemente al premier para que sea reelegido en los comicios húngaros del 12 de abril. La economía húngara tambalea, y también Orbán por primera vez desde que llegó al poder en 2010. Por eso ha ido a Washington a buscar apoyo de Trump, en lo que la prensa europea tildó “a lo Milei”. Otra figura que era esperada al menos por videoconferencia en la CPAC era Benjamín Netanyahu, de Israel.
Orbán afirmó que las relaciones entre Estados Unidos y Hungría se encontraban en su “época dorada” y destacó las “recientes victorias de partidos populistas de derecha en Chile, Bolivia y Argentina”. El premier puso el ojo en Milei -a quien acompañó en su asunción el 10 de diciembre de 2023- y lo destacó por reducir la inflación y la pobreza.
Milei, con Karina y Quirno siguiéndolo en todo momento, y sólo acompañados del traductor Walter Kerr más Darío Lucas, jefe de ceremonial de la Rosada se encontró en la puerta del Centro Deportivo al diputado brasileño Eduardo Bolsonaro, el hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, en prisión y delicado estado de salud.
Ambos se encontraron y Milei gritó de emoción. Una vez adentro al abrir las páginas para leer su discurso desde el escenario empezó “Hi everybody. I am the Lyon”! (Hola gente. Soy el León!)
Estas son algunas frases del Presidente de la Nación en el Centro Deportivo de Budapest, al que llegó tras verse con el Presidente Tamás Sulyok, el hombre fuerte del país, Orbán -que gobierna desde 2010- y antes de recibir un honoris causa en una universidad.
“Hungría es un país de una enorme historia, una gran tradición y, sobre todas las cosas, un país emblema de lo que es la lucha contra los colectivistas, ya sea en las versiones asesinas de los colectivistas o en las versiones de buenos modales globalistas, woks, socialistas o zurdos.”
“Viktor en paralelo fue el primero en pararse frente a toda la Europa bien pensante, de decir lo que nadie quería oír: que Occidente estaba en peligro, que Europa se estaba suicidando, que la inmigración masiva sin control no era un acto de generosidad sino un acto de irresponsabilidad con sus propios pueblos.”, sostuvo. Antes, en un video previo en el Monasterio de las Carmelitas, donde tiene la sede Orbán se lo escuchó decir que la inmigración que no se adaptaba al lugar era “invasión”.
“Como ustedes saben, cada decisión que se toma desde un rol del gobierno tiene tres variables a considerar. La primera es la variable moral, es decir, si es éticamente correcto, tal como dijo Marco Aurelio, que lo resumió perfectamente en sus Meditaciones: si no es correcto, no lo hagas; si no es verdad, no lo digas.”
“Qué decir de Cuba, que tras casi 70 años de una supuesta revolución infantil que solo le importaba a la familia Castro dejaron una población sumida en la miseria y esta semana tuvieron que anunciar un cambio de modelo económico, es decir, están teniendo su propia perestroika”, sostuvo y luego redobló la apuesta: “Seguramente, antes de mitad de año con el liderazgo de ese gran hombre que es Donald Trump probablemente veamos a Cuba libre”.
Tras embestir contra el “Estado gigante” criticó a Europa diciendo que llevaban tomando la matriz opuesta a él tal como sucedía en Argentina antes. “Analizan lo que le conviene al político, a la burócrata, después lo que económicamente es eficiente y, por último, lo que es moralmente correcto”. Siempre “disfrazado de virtud”.
Elípticamente criticó a las Naciones Unidas, al hablar de “dictámenes unilaterales y organismos supranacionales que reemplazan la soberanía y a las libertades individuales”, se refirió a los “aprichos de los burócratas de turno” y lo que se puede convertir en “tiranía muy rápidamente”. Ahí embistió duro contra Pedro Sánchez al recordar que en “el discurso de recién” (ante la CPAC) su “querido amigo Santiago Abascal (líder del ultraderechista Vox) mencionó al “pichón de tirano que tienen en España”
Milei viajó a Hungría tras varias giras internacionales en menos de 15 días: fue a Washington al lanzamiento de Trump del Consejo de la Paz. Después, a Miami, al lanzamiento de Trump, del Escudo de las Américas, y siguió a Nueva York para la Semana Argentina, del JP Morgan. Volvió a la asunción de José Antonio Kast, en Chile, y viajó a Madrid a un festival de Vox.
Fuente: www.clarin.com



