Descubren cómo logró sobrevivir la flor de mono escarlata a la sequía más extrema de California en los últimos 10.000 años

La flor mímulo escarlata, también conocida como la flor de mono escarlata, capta la atención de los científicos botánicos y genera esperanza por las aplicaciones futuras ante climas extremos. Esta especie sobrevivió a la gran sequía que sufrió California entre 2012 y 2015, considerada la más extrema de los últimos 10.000 años en ese estado de Estados Unidos.
La planta cuyo nombre científico es Mimulus cardinalis, a simple vista parece una boca humana abierta, y es muy llamativa por sus bellas flores rojas o rojo anaranjadas, curvadas hacia atrás.
Sus floración abundante néctar atrae a los colibríes, fundamentales para la transferencia de polen entre las flores.
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Cómo polinizar la extraordinaria flor mímulo escarlata, la planta que estudian los científicos
Se encuentran a lo largo de arroyos y manantiales húmedos, como los del Parque Nacional Yosemite, en todo el oeste de Norteamérica, desde Baja California hasta el sur de Oregón.
Suelen crecer a baja altitud en zonas húmedas y también es muy elegida como planta ornamental para jardines tradicionales, así como para diversos proyectos de paisajismo sostenible.
La amenaza del cambio climático para las plantas y el caso de éxito de la flor de mono escarlata
Para algunas especies, ser capaces de evolucionar velozmente es una de las claves para sobrevivir a la amenaza del continuo cambio climático.
El “rescate evolutivo“, justamente consiste en la adaptación genética rápida que permite a los organismos evitar la extinción en situaciones críticas.
Hasta ahora se había demostrado de forma teórica y en en modelos de laboratorio, pero no se había observado de forma directa en poblaciones silvestres que respondan al cambio climático.
El estado de California sufrió entre 2012 y 2015 una gran sequía, a la que algunas poblaciones silvestres de mímulo escarlata pudieron sobreponerse.
La sequía extrema provocó una disminución generalizada de la población y algunas extinciones locales, mientras que otras se recuperaron posteriormente.
Un equipo de investigadores de la Universidad Cornell inició en 2010 un seguimiento de las variaciones en las poblaciones de mímulo escarlata en Oregón y en California, lo que les proporcionó una colección de semillas anteriores al inicio de la sequía y observar los cambios genéticos a lo largo del tiempo.
Esta planta evitó su extinción en tiempo récord. 🤯 Se trata de Mimulus cardinalis, conocida como flor de mono escarlata y logró lo que parecía imposible: evolucionar rápidamente para sobrevivir a una sequía extrema. 👇https://t.co/fFA5fMOR0S
— BIBO (@BIBOCol) March 18, 2026
A través de un estudio de los datos generaron evidencias demográficas y genómicas directas del rescate evolutivo del cambio climático en algunas de esas poblaciones naturales.
También trazaron un mapa de las variaciones genéticas que permitieron la recuperación, y creen que incluso podrían predecirla.
Según publica la revista Science, en un artículo donde destacó la labor de este equipo, una de las características particulares que ayudó a su supervivencia, es que esta planta en lugar de marchitarse pétalo por pétalo, deja caer por completo su flor para soportar mejor el estrés hídrico.
Muchas plantas soportan los períodos secos marchitándose lentamente en partes individuales. En cambio esta especie deja caer rápidamente la corola completa ante déficit de agua severo.
Así preserva los recursos necesarios para la supervivencia y se prepara para el rebrote cuando vuelve a recibir humedad.
La maravillosa adaptación genética de la flor mímulo escarlata
Se estudiaron 55 poblaciones de mímulo escarlata y establecieron una base genética mediante la secuenciación de genomas completos. Una de esas secuencias incluía la variación genética específicamente asociada a las diferencias climáticas en el área de distribución de las poblaciones.
Los autores demostraron que durante la sequía las poblaciones de flores desarrollaron rápidamente variantes genéticas y rasgos asociados con la tolerancia a este fenómeno.
La flor de mono escarlata tiene una capacidad de sobreadaptación genética a las sequías. Foto: Captura de video X @geologyBitsEsos cambios evolutivos ayudaron a predecir qué poblaciones se recuperaron con más éxito posteriormente.
La investigación indica que las poblaciones que ya tenían una mayor diversidad en los genes relacionados con el clima antes de la sequía mostraron la recuperación más fuerte, lo que sugiere que la adaptación se basó en gran medida en la variación genética ya existente y no en nuevas mutaciones.
Las adaptaciones genéticas parecen estar relacionadas con las variaciones en los estomas de las hojas de las plantas, cuánto se abren o se cierran, y cómo se asimila el carbono a través de la fotosíntesis. Sin embargo, aún se desconocen los genes exactos que controlan esos rasgos.
“Básicamente lo que descubrimos es que las poblaciones que se recuperaron son también las que evolucionaron más rápidamente“, afirmó el investigador Daniel Anstett, uno de los autores del artículo.
Centraron sus conclusiones en que el rescate evolutivo ante condiciones climáticas extremas es posible para algunas especies con una variación genética sustancial, especialmente en poblaciones que estuvieron expuestas previamente al estrés ambiental.
“No hay un veredicto definitivo sobre si la adaptación genética que se produjo durante la sequía ayuda a las especies a largo plazo, seguimos trabajando en eso”, reconoció el investigador.
Por ahora, esta peculiar flor y sus características adquiridas son un punto de partida para futuras investigaciones.
“Identificar los genes implicados en esta evolución nos ayudaría a comprender qué rasgos permiten a las poblaciones sobrevivir a estos prolongados periodos de sequía”, proyectaron.
El equipo de expertos tiene planes de expandir su investigación y ahora analiza semillas de esa flor de 2017 a 2025, para estudiar qué ocurrió con las poblaciones tras la recuperación y cómo su reciente evolución las predispone a futuros fenómenos climáticos.
Con información de la agencia EFE.
Fuente: www.clarin.com



