En medio de ataques aéreos, el presidente del PSG quedó varado en Qatar, por ahora sede de la Finalissima :: Olé

La incertidumbre sobre la sede de la Finalissima vuelve a poner a Qatar bajo la lupa. El cruce entre la Selección Argentina y España, previsto para disputarse en Lusail, está bajo revisión por el conflicto que atraviesa Medio Oriente. En ese mismo contexto de tensión, el presidente del Paris Saint Germain, Nasser Al-Khelaifi, no pudo no viajar al Parque de los Príncipes para presenciar el cruce de Champions ante el Chelsea y permanecer en su país.
Los recientes ataques lanzados por Irán contra territorio qatarí generaron incertidumbre en el espacio aéreo y obligaron a modificar planes. Mientras se analiza si es viable disputar la Copa allí, el máximo dirigente del PSG optó por quedarse en Doha y seguir el partido de su equipo a la distancia.
Al-Khelaifi no viajará a París
Desde que llegó a la presidencia del PSG en 2011, Al-Khelaïfi acostumbró a estar presente en los momentos importantes del club, especialmente en los partidos de Champions. Incluso suele asistir al último entrenamiento del equipo antes de los encuentros decisivos.
El dirigente qatarí no estuvo en la práctica previa al cruce con el Chelsea y, salvo un cambio de último momento, tampoco viajará a Francia para el partido. Su prioridad es permanecer resguardado en Qatar en medio de la tensión regional, luego de los bombardeos que Irán realizó sobre bases militares estadounidenses ubicadas en el país del Golfo.
Durante las últimas horas se evaluó la posibilidad de que Al-Khelaïfi realizara un viaje exprés para presenciar el encuentro en el Parque de los Príncipes, pero la opción quedó prácticamente descartada por la incertidumbre que domina el espacio aéreo de la región. En su ausencia, quien ocupará su lugar en el palco será el director deportivo Luis Campos, acompañado por directivos del club londinense y por el entrenador Luis Enrique.
La Finalissima, en el centro de la discusión
La Finalissima entre Argentina y España, programada para el 27 de marzo en el estadio Lusail, sigue en incertidumbre. Aunque el país organizador reabrió su espacio aéreo y retomó parte de su actividad deportiva, los nuevos ataques registrados en las últimas horas volvieron a generar preocupación en torno a la seguridad del evento. Por ese motivo, las autoridades del fútbol internacional analizan alternativas.
La Conmebol y la UEFA mantienen conversaciones para definir el futuro del partido. La idea es resolver la situación en una reunión prevista para esta semana y determinar si el encuentro se mantiene en Qatar o si finalmente se traslada a otra sede.
Entre las opciones que aparecieron en el radar está el Wembley Stadium, aunque el calendario presenta dificultades porque ese mismo día Inglaterra tiene programado un amistoso ante Uruguay. También surgió la posibilidad de Miami, pero quedó descartada debido al Masters 1000 de tenis que se disputará en el Hard Rock Stadium en esas fechas.
Por ahora, el objetivo es sostener el partido dentro de la misma ventana FIFA de marzo. Sin embargo, el desenlace dependerá de cómo evolucione la situación en Medio Oriente.
Fuente: www.ole.com.ar








