El cerebro estaría conectado con la energía electromagnética: los nuevos indicios sobre la conciencia


Las investigaciones sobre el cuerpo humano están enfocadas estrictamente en su funcionamiento interior. Sin embargo, un nuevo estudio hace hincapié en la conexión entre el cerebro y el campo electromagnético.
Esta exploración es impulsada por el anestesiólogo Marco Cavaglià y su equipo de la Universidad de Turín y busca demostrar que estamos conectados con la energía electromagnética.
De acuerdo a esta visión, explica una nota del sitio especializado Esquire, los seres humanos, en tanto fragmentos de materia y gran cantidad de agua, seríamos permeables a las enormes efluvios de esta fuerza.
Una necesaria aclaración de la nota citada es que la energía electromagnética mantiene unidos los átomos de hidrógeno y oxígeno que componen el 60% de nuestro cuerpo que es agua. Sin esa condición, nos desintegraríamos.
Pero la nueva investigación va más allá y quiere establecer que nuestros cuerpos resuenan con un conjunto de pulsos llamados Resonancias de Schumann. Estos oscilan entre la superficie de nuestro planeta y la atmósfera superior y es un fenómeno conocido como el “latido de la Tierra”.
Cavaglià y sus colaboradores intentan descifrar cómo nuestra biología participa en este sistema. Entre las relaciones que quisieran establecer, figuran la aparición del pensamiento y de la conciencia. A partir de ahí, averiguar los vínculos con el bienestar emocional.
“El cerebro se ajusta siempre, momento a momento, integrando señales del interior del cuerpo y del entorno,” explican los investigadores.
En otras palabras, indica la nota de Esquire, en lugar de una máquina fija que ejecuta instrucciones, es un sistema que busca estabilidad mientras se adapta de manera continua.
El cerebro, tal como dice el estudio y replica Esquire, está compuesto aproximadamente por un 75 % de agua que corresponde al líquido cefalorraquídeo (LCR) que protege el cerebro y la médula espinal, y la llamada agua vicinal o de zona de exclusión, que es una capa ordenada de moléculas de agua que se forma junto a superficies como membranas o proteínas.
El agua transporta iones y puede responder incluso a señales electromagnéticas débiles. Aunque la membrana celular que envuelve cada neurona y sus extensiones, es todavía un misterio, según los investigadores.
“Sabemos mucho sobre las proteínas de las neuronas, pero sabemos mucho menos sobre cómo se componen, disponen y organizan los lípidos que forman las membranas en células vivas reales”, afirma Cavaglià.
Llegar a ese nivel de comprensión nos llevará a nuevos análisis sobre patrones de pensamiento y bienestar emocional.
Fuente: www.clarin.com



