Celebraban su graduación, pero terminaron matando a un profesor: “Algunas bromas han ido demasiado lejos”

Anualmente, en un condado del sur de Estados Unidos, los estudiantes celebran su graduación con una práctica un tanto extraña.

Este año, las autoridades habían advertido los peligros que este festejo podía representar, ya que en temporadas anteriores se produjeron daños.

Sin embargo, los alumnos hicieron caso omiso del texto, y un grupo de ellos quedó involucrado en un incidente que terminó con la vida de un querido profesor.

Ahora, están siendo juzgados por el hecho, y podrían tener consecuencias judiciales. Mientras tanto, la comunidad escolar lamenta la pérdida del docente.

Un comunicado ignorado y una broma que salió mal: la muerte de Jason Hughes

A principios de marzo de cada año, en el distrito escolar del condado de Hall, Georgia, se realiza una “temporada de bailes”, para conmemorar la graduación de los alumnos.

Las extrañas reglas de la competencia entre estudiantes del condado de Hall. Foto: (ghsjrsrwars)

Sin embargo, lejos de lo que indica el nombre, esto implica una competencia de otro estilo, que se da entre los estudiantes de penúltimo y último año.

Durante ella se establece un sistema de clasificación, y para sumar puntos deben hacerse distintas actividades, algunas de las cuales pueden ser divertidas, mientras que otras resultan molestas y rozan lo delictivo. Vandalizar el frente de una casa, por ejemplo, es una acción que otorga un puntaje alto.

Como en ocasiones pasadas las acciones causaron daños, este año, las autoridades del distrito, previo al inicio de la competencia, emitieron un comunicado preventivo.

“Si bien entendemos que el baile es un momento para celebrar y crear recuerdos imborrables, debemos enfatizar la importancia de comportarse de manera responsable y respetar a los demás y sus pertenencias”, sostiene en la primera parte el texto publicado en Facebook.

“En años anteriores, algunas bromas durante la temporada de bailes de graduación […], han ido demasiado lejos y han provocado daños materiales. Instamos a todos los alumnos a que se abstengan de participar en cualquier actividad que pueda causar daños o destrucción a la propiedad escolar o personal”, continúa.

Más adelante, hace hincapié en las consecuencias que pueden tener quienes lleven adelante actos dañinos. “Dañar la propiedad puede dar lugar a cargos penales, por no mencionar las posibles repercusiones en vuestra participación en las ceremonias de graduación y otros eventos especiales previstos para esta época del año”, sentencia.

Finalmente, concluye: “Hagamos de esta temporada de bailes de graduación un momento de celebración, camaradería y recuerdos positivos para todos los involucrados”

Sin embargo, el comunicado no tuvo el efecto esperado, pues la temporada de este año iba a ser, por un hecho, la peor de todas.

El jueves 5 de marzo, cerca de la medianoche, Jayden Wallace, Elijah Owens, Aiden Hucks, Ana Katherine Luque y Ariana Cruz, todos de 18 años, se dirigieron a la casa de Jason Hughes, un profesor de matemáticas y entrenador de golf de la escuela secundaria North Hall, quien vivía en Gainesville y tenía 40 años.

Laura, la esposa de Hughes, también es docente, por lo que vandalizar su hogar era un atractivo para quienes participaban de esta extraña competencia, ya que, según sus reglas, cada daño a un profesor no valía un punto, sino dos.

Por este mismo motivo, en la temporada de 2023, el hogar de la pareja de profesores ya había sido objeto de una broma, por la que alumnos cubrieron parte de su frente con papel higiénico.

Este año, los cinco adolescentes se propusieron repetir el hecho. Entonces, en la camioneta de Wallace y en otro vehículo, llegaron a las afueras de la casa de Hughes, y comenzaron a empapelar objetos de esta. Sin embargo, lo que parecía un chiste más iba a terminar en una inimaginable tragedia.

Jayden Wallace, el estudiante que conducía la camioneta. Foto: captura video (Fox5)

El profesor se dio cuenta de la maldad de los estudiantes, y fue en busca de estos, quienes, asustados, salieron corriendo y se subieron a la camioneta, con la intención de escapar. No obstante, cuando Wallace apretó el acelerador, Hughes resbaló, quedó debajo del vehículo y, instantes después, fue atropellado.

El conductor detuvo la marcha y, junto a otros dos de los adolescentes, se dispuso a auxiliar al docente. Minutos después llegaron los servicios de emergencia y transportaron al herido al Centro Médico del Noreste de Georgia, pero sus heridas eran tales que, en las primeras horas del viernes 6 de marzo, murió.

Las consecuencias penales y los mensajes de condolencias: “Estamos desconsolados”

Tras el hecho, la policía arrestó a los cinco adolescentes involucrados, quienes son residentes de Gainesville, al igual que lo era Hughes.

Wallace se encuentra detenido con una fianza de 1950 dólares. De acuerdo con la Oficina del Sheriff del Condado de Hall, está acusado de homicidio vehicular en primer grado y conducción temeraria en relación con la muerte de Hughes. De ser declarado culpable, podría enfrentar entre tres y quince años de cárcel.

Además, junto a Owens, Hucks, Luque y Cruz, se encuentra investigado por allanamiento ilegal y por tirar basura en una propiedad privada.

Mientras tanto, la comunidad escolar lamenta el suceso. El Distrito Escolar del Condado de Hall, a través de su portavoz, emitió sus condolencias.

Estamos desconsolados. Jason Hughes era un marido cariñoso, un padre devoto, un profesor apasionado, mentor y entrenador que era querido y respetado por sus alumnos y compañeros. Nuestros corazones y nuestras oraciones están con su esposa y su familia. Pedimos a los medios de comunicación y al público que respeten su privacidad mientras lloran esta increíble pérdida”, expresó.

Aunque no han trascendido sus nombres, se sabe Jason Hughes tenía dos niños pequeños, quienes ahora quedarán a cargo de Laura.

Hughes tenía dos hijos pequeños. Foto: GoFoundMe (Krista May)

El profesor era tan querido que, afuera de la escuela en la que daba clases, se montó un monumento con flores en su honor.

Además, se creó una campaña de colecta de fondos en línea para su familia, que ya ha recaudado la impresionante cifra de 250.000 dólares.

“La vida de Jason fue una bendición para muchos, y su prematuro fallecimiento será indescriptiblemente difícil para su esposa y sus dos hijos pequeños durante años”, declaró la organizadora de la recaudación. “Aprovechen esta oportunidad para acompañarlos en su momento de necesidad inmediata y en la planificación del futuro de sus hijos”, agregó.

Fuente: www.clarin.com

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