“El 85% de los usuarios todavía no logra aprovechar la IA”: la apuesta de Samsung para llevarla a todos sus celulares

En la ciudad de San Francisco, tras la presentación global de la serie Galaxy S26, Won-Joon Choi y HS JO expusieron la estrategia de Samsung en una coyuntura clave para el sector. Los ejecutivos trazaron una hoja de ruta que combinó análisis crítico del desempeño reciente, ambición tecnológica y una apuesta firme por la IA como eje de crecimiento y diferenciación en mercados consolidados y emergentes.

Won-Joon Choi, presidente y director de operaciones del negocio Mobile eXperience de Samsung Electronics, afirmó que la compañía ajustó sus prioridades para impedir que la IA quedara confinada a la gama más costosa. El reto principal, explicó, no fue aumentar la potencia, sino convertir sofisticación algorítmica en soluciones simples y útiles para una base masiva de usuarios.

“El 81% de los usuarios móviles reconoció valor práctico en la IA, pero el 85% consideró que todavía resultó difícil aprovecharla plenamente”, según Choi. Esas cifras guiaron un rediseño interno enfocado en tres ejes que definieron la estrategia actual: alcance, transparencia y confianza como pilares de adopción masiva.

El directivo explicó que la compañía impulsó un enfoque de diseño transversal en toda la línea Galaxy. La premisa fue que el sistema trabajara para el individuo y no al revés. La simplificación de interfaces, la automatización contextual y el procesamiento híbrido entre dispositivo y nube marcaron ese viraje operativo.

Won-Joon Choi, presidente y director de operaciones del negocio Mobile eXperience de Samsung Electronics.

“Para Samsung, la IA generó inclusión y accesibilidad tecnológica”, resumió Choi. A la vez, sostuvo que la auténtica evolución ocurrió cuando la sofisticación técnica alcanzó simultáneamente a usuarios de distintos niveles de ingreso. La empresa desplegó esa arquitectura en mercados clave con especial atención en América Latina.

En América Latina, explica Choi, la retención supera el 80% y confirma que, al renovar equipo, la mayoría permanece en el ecosistema Galaxy. Esa lealtad impulsa el volumen y explica el avance del S26, apalancado en un crecimiento interanual del 13%. La demanda premium se consolida con los modelos Ultra, que concentran el 65% de la serie y evidencia preferencia por innovación y experiencia.

A la vez, la región lidera la adopción global de IA móvil: casi el 90% de los usuarios del S25 utilizan funciones inteligentes y conforman una base de 50 millones de usuarios. El 99% reconoce beneficios concretos, desde ahorro de tiempo hasta mejoras en imagen y traducción. Así, la tecnología deja de presentarse como promesa y se instala como herramienta cotidiana que redefine productividad.

El ejecutivo señaló que Samsung buscó afianzar su liderazgo en smartphones mediante una IA abierta y colaborativa, apoyada en alianzas estratégicas para ampliar la experiencia más allá de desarrollos cerrados. Esa arquitectura, sostuvo, permitió diferenciarse en un escenario donde fabricantes chinos aceleraron innovación, ampliaron portafolio y presionaron con escala y precios competitivos.

Además, señaló que, pese a la presión competitiva y la pérdida de cuota en algunos segmentos, la inversión en innovación reforzó la posición de Samsung. La estrategia priorizó la experiencia de uso e integrar funciones avanzadas con valor tangible, con el objetivo de sostener relevancia frente a competidores que expandieron presencia global y aceleraron su avance en múltiples categorías.

Una mirada a la región

HS JO, Presidente y CEO de Samsung Latinoamérica

Por su parte, HS JO, Presidente y CEO de Samsung Latinoamérica, analizó el desempeño de las apuestas más disruptivas del portafolio. Admitió que el Galaxy S25 Edge, con 5,8 milímetros de espesor, obtuvo ventas inferiores frente a otras gamas. El equipo priorizó un perfil ultradelgado y liviano, decisión que implicó concesiones en autonomía respecto de los modelos premium tradicionales.

El ejecutivo indicó que no figura en la planificación inmediata el lanzamiento de un sucesor. “Buena parte de los avances en arquitectura, en especial los vinculados a reducción de grosor y optimización de dimensiones, se incorporaron a la nueva serie S26, donde esas mejoras se integraron con ajustes estructurales orientados a equilibrar diseño y desempeño”.

El modelo debutó antes de que Apple presentara su alternativa ultrafina, aunque el segmento demostró menor tracción que las variantes tradicionales dentro de ambas compañías.

Tampoco existió confirmación sobre una nueva versión del teléfono TriFold, cuyo precio rondó los 3.000 dólares y ofreció dos bisagras con formato expandible tipo tableta. HS JO insinuó que el desarrollo continuó en paralelo a estudios de mercado, mientras la firma exploró variantes más anchas del Galaxy Z Fold estándar.

Hardware con mucho desarrollo

En el terreno tecnológico, el Galaxy S26 Ultra introdujo una pantalla de privacidad integrada que redujo la visibilidad lateral mediante desactivación selectiva de píxeles. La función se activó por aplicación y protegió notificaciones emergentes. El concepto surgió tres o cuatro años atrás y demandó un ciclo adicional de perfeccionamiento.

HS JO explicó que la tecnología se planificó inicialmente para el S25 Ultra, pero enfrentó obstáculos técnicos que retrasaron su implementación. El proyecto avanzó junto a Samsung Display durante tres años formales de desarrollo. Por ahora permaneció exclusivo del modelo superior, aunque podría ampliarse cuando madure el proceso productivo.

La compañía avanzó además en un S Pen de nueva generación, diseñado para minimizar las concesiones históricas entre la integración del lápiz y la calidad del panel. La dirección sostuvo que el accesorio mantuvo un rol estratégico dentro del ecosistema Ultra, como diferencial de productividad, en una propuesta que articuló hardware especializado con capacidades de inteligencia contextual.

La entrevista dejó en claro que Samsung transitó un equilibrio entre experimentación y prudencia comercial. Mientras profundizó inversiones en procesamiento inteligente y diseño diferencial, midió con cautela la respuesta del mercado ante propuestas disruptivas. La visión compartida en San Francisco dibujó una empresa que apostó por innovación inclusiva sin perder disciplina financiera.

Fuente: www.clarin.com

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