En Francia: por primera vez juzgan al dueño de un pitbull por homicidio tras el ataque de su perro a su esposa embarazada

Christophe Ellul, de 51 años, asistió a la primera audiencia judicial en Soissons, ciudad al noreste de París, donde fue acusado del homicidio involuntario de su esposa, Elisa Pilarski. El juicio capta la atención mediática en Francia porque puede sentar precedente legal, por ser la primera vez que el dueño de un pitbull es juzgado por el ataque de su perro.

Elisa, de 29 años, estaba embarazada de seis meses cuando sufrió un ataque mortal de su perro Curtis durante un paseo en el bosque de Retz, en Aisne.

Las mordeduras le causaron heridas profundas y desgarros en las extremidades y en la cabeza. En cuestión de minutos murió desangrada.

La víctima junto a su perro en una de las publicaciones que compartió en Facebook.

La Justicia decidió acusar a su pareja por no haber tomado las precauciones necesarias y “permitir que la mujer llevara al animal a pasear sola, a pesar de que representaba un peligro para ella”.

Incluso tomaron en cuenta la estatura de Elisa, 1,52 metros, y su peso, 56 kilogramos, como factores determinantes para argumentar que ella no podía manipular sola a Curtis, por la gran potencia física del animal. Y menos aún en su avanzado estado de gestación.

El día del ataque creyeron que había sido una jauría de perros cazadores, pero las pericias indican que fue Curtis

Elisa sacó a pasear a Curtis, uno de los cinco perros que tenía junto a Christophe. Vivían en Saint-Pierre-Aigle, un pueblo rural a una hora y media en auto de la capital francesa.

Según consigna el Corriere della Sera, Christophe trabajaba en el aeropuerto de Roissy y ese día cumplía con su jornada laboral habitual. A la 1:19 p. m. recibió un desesperado llamado de Elisa, donde alcanzó a decirle que estaba asustada por “unos perros que la amenazaban”.

Salió de inmediato rumbo al bosque y encontró a dos perros de caza, sin señales de Elisa. Alrededor de las 3:00 p. m. hizo el devastador hallazgo del cuerpo de su pareja sin vida y destrozado entre los árboles. A su lado estaba Curtis, agazapado.

Elisa Pilarski junto a su perro Curtis. (Foto: Facebook)

Llamó a los servicios de emergencia y acudió también la policía local. En su primera declaración les dijo que ni siquiera concebía la posibilidad de su perro haya sido quien la atacó, y señaló a un grupo de 30 perros que participaban en una cacería de corzos cerca del lugar.

“Te prometo que se hará justicia. Cuida de nuestro hijo Enzo. Están juntos allá arriba, sin mí. No sé cómo voy a vivir sin ti”, expresó devastado su pareja en un mensaje publicado en Facebook.

Varias asociaciones francesas de cazadores, que afirmaron no estar involucrados, bajo el argumento de que la cacería había comenzado después de la 1:30 p. m., cuando Elisa ya había sido atacada, además de asegurar que sus perros habían sido entrenados por profesionales para cazar un animal en particular y obedecer al hombre en cualquier circunstancia.

El misterio perduró durante varios meses. La policía realizó pruebas a 93 perros, incluyendo algunos perros de caza y los cinco perros de la propia mujer, para tratar de establecer cuáles la atacaron. Finalmente el análisis de ADN y las numerosas marcas de mordeduras en el cuerpo, el cuello y la cabeza de la víctima coincidieron únicamente con el perfil de Curtis.

A cinco años del homicidio involuntario por ataque canino, acusan a Christophe Ellul

Antes de esos resultados forenses, Crhistophe realizó varias campañas en las redes sociales para impedir que sacrifiquen a su perro Curtis, que fue recluido en un centro de control animal.

Seguía sosteniendo que era imposible que haya mordido a su pareja y exigía más celeridad en la investigación. El hecho ocurrió el 16 de noviembre de 2019, pero recién en febrero de 2026 se hizo una acusación formal contra Crhistophe.

Christophe Ellul, de 51 años, afronta el cargo de "homicidio involuntario por ataque canino". Foto: captura de video YouTube

Si Curtis es culpable, mátenlo o lo haré yo, pero pongan las pruebas sobre la mesa. Perdí a mi esposa, perdí a mi hijo. ¿Creen que le habría dado una oportunidad a Curtis?”, declaró ante el tribunal el acusado, y denunció que hubo “muchas inconsistencias” durante la investigación.

El juez que presidía el caso lo acusó de importar ilegalmente a Curtis desde los Países Bajos y de mentir sobre su raza. Ellul presentó al perro como un whippet-grifón, pero un examen veterinario posterior concluyó que en realidad era un pitbull terrier americano, cuya compra está prohibida en Francia.

También lo acusaron de haber entrenado a Curtis con la técnica del bocado o “target de mano”, un método de refuerzo positivo utilizado para guiar al perro, redirigir su atención o enseñar nuevas conductas, una práctica que también está prohibida en Francia.

“Si se enseña mal, provoca que el animal pierda toda inhibición cuando se excita”, según indican los documentos del juicio. En las próximas audiencias se analizará nuevamente toda la información recopilada y se determinará un veredicto en un caso que vuelve a captar la atención nacional en Francia.

Fuente: www.clarin.com

Artículos Relacionados

Volver al botón superior