El video del milagroso rescate de un bebé que se cayó de la ventana de un décimo piso: lo atraparon con un abrigo


Un bebé de 18 meses se cayó desde la ventana del décimo piso de un edificio residencial en San Petersburgo, Rusia. Los transeúntes advirtieron que algo estaba sucediendo antes de la estrepitosa caída y dos enfermeras que pasaban por allí lograron salvarlo al improvisar una técnica de película.

En diálogo con el noticiero local East2west News, los testigos relataron que el niño estuvo intentando abrir la ventana durante 20 minutos, sin ningún adulto a la vista.

“Cuando logró salir, primero comió un poco de nieve y miró hacia afuera. Luego extendió una pierna, se agarró a la cornisa con las manos, perdió el agarre y se cayó”, comentó un vecino.

“Vimos al niño empezando a trepar por el alféizar de la ventana como si se hubiera bajado de un sofá, subió una pierna y luego la otra”, explicó ante el micrófono del noticiero la enfermera Anna Kabashova.

Aseguró que por el tamaño del menor imaginaron que no debía tener más de dos años y al principio observaron la preocupante escena desde la calle de enfrente, y llamaron a los servicios de emergencia.

Un hombre llamado Sergei, de 57 años, coordinó las labores de rescate desde tierra, mientras seguía las instrucciones que le brindaron mediante comunicación telefónica los expertos en este tipo de incidentes.

“Estaba abriendo y cerrando la ventana, todo el tiempo a punto de caer. Teníamos que atrapar al niño de alguna manera, pero desde esa altura era imposible agarrarlo con las manos y nos dijeron que una sábana se rompería”, explicó otro residente que colaboró en todo momento.

Olga Artemyeva, la compañera de Anna, también enfermera, se quitó el abrigo que llevaba puesto y procedió a pararse donde le dijeron para estirarlo e improvisar un trampolín.

“Nos dimos cuenta de que estaba a punto de suceder en cuestión de segundos. Alguien gritó: ‘¡Se cae, se cae!”, comentó Olga. Al mirar hacia arriba no veían nada y no sabían dónde caería exactamente el bebé.

“Actuamos por instinto. No sabíamos cómo comportarnos en semejante situación”, manifestaron ambas. Toda la secuencia fue grabada por otro transeúnte, y en las imágenes se observa el momento exacto en que la criatura cae sobre el abrigo extendido de manera milagrosa.

Según estiman medios locales, el menor cayó desde una altura de 33 metros, lo que equivale al aproximado de 10 pisos de un edificio promedio. Y resulta congruente con el video, donde se observa que cayó del décimo piso directo a la planta baja.

El bebé se salvó gracias al abrigo, que quedó destruido, y se inicia una investigación

Afortunadamente el niño cayó sobre el abrigo extendido y ​​luego amortiguó el impacto con la nieve que estaba debajo. “El abrigo quedó hecho pedazos, todo desgarrado en las mangas, el forro, todo, pero cumplió su función y le salvó la vida”, celebraron todos los involucrados.

Tras la caída el bebé estaba consciente y lloraba sin parar. Lo envolvieron en los restos del abrigo y lo llevaron rápidamente a la clínica más cercana para que le realizaran los estudios necesarios.

“Su condición se describe como satisfactoria, así que estamos felices de haber podido ayudar”, indicaron las enfermeras. “No nos sentimos heroínas, solo hicimos lo que nos dijeron y tuvimos mucha suerte”, manifestaron.

Según informes de fuentes cercanas a la familia, los padres del niño estaban visitando a unos vecinos en ese momento. Su hermano de 18 años se había quedado en casa jugando un videojuego en otra habitación y solo se dio cuenta de lo que estaba sucediendo después de escuchar gritos desde la calle.

En las dos ventanas laterales del piso había cerraduras de seguridad, pero no en la central, que fue la que el niño consiguió abrir.

Las autoridades confirmaron que se inició una investigación para determinar responsabilidades. La Fiscalía del Distrito de Primorsky realizó las pericias sobre la caída y examinará la supervisión de los padres sobre el niño.

Fuente: www.clarin.com

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