El avión que trajo a Nahuel Gallo: la trama detrás de Baires Fly, los nexos con el entorno de Fred Machado y el rol clave de la AFA


El regreso al país del gendarme Nahuel Gallo, tras más de un año detenido en Venezuela, se transformó en una escena política y diplomática de enorme impacto.
Pero también abrió una investigación indirecta sobre la aeronave que lo trasladó desde el extranjero y la red de relaciones empresariales y políticas detrás de esa operación.
El vuelo fue realizado en una aeronave operada por Baires Fly, una empresa de aviación privada que en los últimos años circuló en ámbitos empresariales vinculados al transporte aéreo de ejecutivos y delegaciones.
Ese detalle, y la participación logística decisiva de la Asociacion del Futbol Argentino bajo la conducción de Claudio Fabian Tapia, despertó un renovado interés sobre los vínculos entre el sector aeronáutico, empresarios poderosos y políticos influyentes.
Investigado en la Justicia por maniobras de corrupción y lavado de dinero figura aparece Federico Andres Machado, conocido como “Fred” Machado, el hombre con vínculos narcos asociado a José Luis Espert, que el año pasado debió bajar su candidatura a diputado por esa relación.
Aunque actualmente enfrenta cargos en Estados Unidos por narcotráfico, lavado de dinero y estafa, Machado también aparece en la Justicia argentina por conexiones con operadores del sector aeronáutico.
En ese entramado aparece un actor clave: Sergio Daniel Mastropietro, un empresario de la aviación que, según la investigación oficial, coincide en domicilio con Machado y actuó como nexo en movimientos financieros que la Justicia considera compatibles con maniobras de “lavado de activos”, en el marco de la causa por corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad.
El punto que generó ruido político es que el avión que trasladó a Gallo pertenece al circuito comercial de Buenos Aires Fly, una empresa que figura en ese entramado empresarial bajo la lupa judicial por la causa Andis.
Si bien no se trata de una vinculación directa entre la AFA y Machado, ni de una sociedad formal entre la entidad del fútbol argentino y empresarios investigados, la conexión sorprendió.
La aeronave utilizada para el operativo forma parte de un mercado donde operan compañías y actores que han sido mencionados en expedientes por presunto lavado de activos.
El dueño formal de Baires Fly es Luis Grande, un expiloto con antecedentes en la provincia de Río Negro, distrito de origen de varios de los empresarios mencionados en la investigación por Andis. Esa coincidencia también fue señalada en los informes periodísticos que describen la red de relaciones empresariales.
En el regreso de Gallo fue clave la intervención de la AFA. La conducción encabezada por Claudio “Chiqui” Tapia puso a disposición su estructura de contactos y logística internacional para facilitar el traslado.
La AFA mantiene desde hace años contratos y acuerdos con operadores de aviación privada para el traslado de selecciones nacionales y delegaciones deportivas. Esa red permitió activar rápidamente un vuelo internacional en un contexto sensible y con tiempos diplomáticos ajustados.
Los diálogos para repatriar a Gallo, AFA mediante, se habrían activado a principios del año pasado, cuando fue el Mundial Sub 20 en Venezuela, al que Argentina amenazó con no asistir.
“Expresamos nuestro más sincero agradecimiento a la Señora Presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, por su sensibilidad y disposición para atender esta situación, demostrando que el deporte también puede ser un puente efectivo para el entendimiento y la cooperación para una acción humanitaria de esta envergadura. Asimismo, reconocemos a la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) por facilitar el contacto que permitió este acercamiento, reafirmando que los lazos construidos a través del fútbol pueden contribuir positivamente al bienestar de nuestras naciones”, publicó AFA en sus redes sociales.
Fuente: www.clarin.com



