Era el director de la escuela, hipnotizó a tres alumnos y los llevó al suicidio


La tranquilidad de North Port, una apacible ciudad del estado de Florida, quedó en jaque con la noticia de la muerte consecutiva e incomprensible de tres estudiantes. Tiempo después, al hilar las historias, la atención se centró sobre George Kenney, el director del colegio donde concurrían las víctimas.
Sobre los damnificados, Marcus Freeman, el primero de ellos, conducía en la primavera de 2011 junto a su novia hacia su casa después de un doloroso tratamiento odontológico. En un instante, de acuerdo a la información de The Guardian, cambió su mirada, salió de la carretera y se estrelló contra un árbol.
Unas semanas más tarde, Wesley McKinley, del mismo colegio, se quitó la vida. Wesley estaba preparándose para ingresar a una prestigiosa escuela de música de Nueva York y parecía contar con el talento necesario para afrontar ese desafío.
Brittany Palumbo, al mes siguiente, como relata una nota del sitio People, entró en su habitación y dijo que iba a dormir una siesta. Como no respondía a los llamados, los padres entraron y la encontraron muerta en su placard.
George Kenney, recopila una nota de El Heraldo de México, tenía una excelente reputación y aspiraba a convertirse en superintendente de su distrito escolar.
En la docuserie Look Into My Eyes, que narra el caso, contó que desarrolló interés en la hipnosis cuando era adolescente. Comenzó a leer y formarse en forma autodidacta.
Luego, al comenzar a trabajar en North Port High School, dos años antes de las fatídicas muertes, asistió a una conferencia multitudinaria.
Los resultados que vio lo inspiraron a tomar un curso de cinco días. Sin embargo, como indica People, no profesionalizó su conocimiento.
Muy poco tiempo después y con esa escasa formación, siguiendo con la nota de El Heraldo, comenzó a ofrecer sesiones privadas a los estudiantes para ayudarlos a regular su ansiedad ante los exámenes, contrarrestar los problemas de concentración o mejorar su rendimiento deportivo
Los padres debían firmar permisos para la práctica y él, grabar las sesiones. Según Kenney, varios alumnos se beneficiaron enormemente con esta terapia.
Como ejemplo, él citaba a Eric Williams, sobre quien decía que había mejorado drásticamente sus calificaciones. En cambio, los testimonios indican que otros jóvenes afirmaron sentirse “intimidados”.
La nota de El Heraldo también incluyó que en un viaje escolar un estudiante hipnotizado manifestó que despertó con lápiz labial por toda la cara y sin memoria de lo que había sucedido.
People relata que el Departamento de Salud de Florida investigó los incidentes y alegó que Kenney violó la ley estatal porque no era un profesional de la salud con licencia.
Fue condenado con dos sentencias consecutivas de seis meses de libertad condicional y 50 horas de servicio comunitario, de acuerdo a la docuserie. Después de cumplir las penas, Kenney se mudó de Florida.
“Vivimos en la ciudad un año más después de que esto ocurrió, con periodistas y gente golpeando la puerta”, dijo en Look Into My Eyes.
Según informó el Sarasota Herald-Tribune, Kenney se mudó a Carolina del Norte con la intención de retirarse. “Pienso en jubilarme y mudarme a las Montañas Smoky como en pasar la página”, dijo en Look Into My Eyes.
Fuente: www.clarin.com



