En la protesta contra la Reforma Laboral hubo otra vez choques con la policía y detenidos


La marcha contra la reforma laboral que grupos de izquierda y sindicatos combativos encabezaron este jueves en la plaza de Los Dos Congresos se realizó con algunos incidentes -hubo gases lacrimógenos contra manifestantes que intentaron tirar el vallado- y sin una convocatoria masiva: de hecho, las principales agrupaciones convocantes desmovilizaron antes de media tarde pero hubo protestas de otros asistentes hasta bien entrada la noche. Cuando terminaba la tarde, Seguridad informaba de “catorce detenidos” luego de un operativo realizado al atardecer para despejar la plaza.

Desde temprano la Policía Federal montó un vallado que puso a resguardo al Parlamento ya que ubicó en la plazoleta de entrada al histórico paseo, a pocos metros de la avenida Entre Ríos. También se bloquearon calles circundantes al perímetro del Congreso y las avenidas de Mayo y Rivadavia, en cambio la 9 de Julio estuvo abierta al tránsito automotor.

“Vamos gente, están votando todo a favor”, gritó pasadas las 18.15 un agitador cuando las aguas de la protesta estaban tranquilas. El fantasma de los infiltrados volvió a estar presente, según deslizaban en las organizaciones convocantes. A los pocos minutos, volvieron las corridas sobre Rivadavia. A las 18.28, la Gendarmería volvió a lanzar gas lacrimógeno y dispersó a los manifestantes hacia el sector de la plaza lindero con avenida de Mayo. Como saldo del operativo, la Policía Federal detuvo a 3 hombres y una mujer acusados de generar disturbios en la vía pública.

Todo había comenzado pasado el mediodía cuando las agrupaciones de izquierda comenzaron la concentración frente al vallado que separa el Congreso de la plaza homónima. No se arma un escenario frente al vallado que separa la plazoleta de la avenida Entre Ríos, donde se ubican gendarmes y efectivos de la Policía Federal

En el ministerio de Seguridad le quitaron relevancia a la marcha: “solo hubo unos 5 mil asistentes”, esgrimieron y reiteraron que no hubo incidentes de magnitud. Y adujeron que las bombas de gas lacrimógeno que arrojó la Gendarmería Nacional a las 17 fueron porque algunos manifestantes “golpearon el vallado” con la intención de hacerlo caer. Las altas temperaturas, y la humedad, provocaron casos de lipotimia en algunos asistentes a la protesta.

Las agrupaciones de izquierda, como el Polo Obrero o el MAS, coparon la protesta pero también centrales combativas como las dos CTA. Hubo pocos gremios confederados presentes en la movilización ante la negativa de la CGT a movilizar. Solo se vio a integrantes de aceiteros, papeleros o los portuarios de Siconara. Una bandera de “La Poderosa”, colgada en medio de la plaza, rezaba: “Hoy pueden callar o hacerse los distraídos. Mañana pueden marcha como despedidos”. Por la tarde se quemó un improvisado basurero en avenida Rivadavia al 1700.

Cerca de las 15.30, con todo, la mayoría de los grupos comenzaron a retirarse de la histórica Plaza. Habían quedado algunas decenas de manifestantes. Pero una hora después volvió a congregarse más gente y la protesta recobró magnitud.

Eduardo Belliboni, del Polo Obrero, aclaró que junto a los docentes de Ademys y otras agrupaciones aliadas decidieron desmovilizar para reunirse con los despedidos de FATE, en San Fernando. “Pero antes leímos un comunicado y consensuamos volver a movilizar el jueves 25 cuando podría sancionarse la reforma” laboral, anunció.

Cerca de las 17 los camiones hidrantes arrojaron agua contra algunas militantes feministas. Luego fue Gendarmería la que arrojó gas pimienta contra manifestantes que golpearon el vallado emplazado a metros de avenida Entre Ríos. Las primeras corridas habían comenzado pasadas las 16.30 cuando manifestantes intentaron derribar el vallado que impide que las columnas avancen hasta las rejas del Congreso. Fue entonces cuando gendarmes respondieron primero con chorros de agua de carros hidrantes, que en un principio alejaron a quienes protestaban, pero rápidamente se reagruparon.

Minutos después el clima de la movilización se espesó, y Gendarmería cambió el agua por gases lacrimógenos que arrojaron cercan de los manifestantes. Del otro lado de las vallas, respondían devolviendo los cartuchos para el lado de las fuerzas de seguridad y botellazos.

Bien temprano había quedado detenido un menor de edad que al ser demorado con otros cuatro menores por la Policía de la Ciudad, en avenida de Mayo y Santiago del Estero, en el marco de operativos aleatorios en busca de elementos que pudieron ser usados para causar incidentes, se detectó que tenía un pedido de captura por un hecho ajeno a la manifestación. Al atardecer, la Policía Federal había informado sobre nuevas detenciones en un operativo que terminó de despejar la plaza de los Dos Congresos.

Fuente: www.clarin.com

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