Cuáles son los tres países que funcionan como ciudad-estado en el mundo


Existen territorios diminutos que, pese a su tamaño, funcionan como una ciudad estado.
Esto significa que actúan como una nación soberana: tienen su propio gobierno, controlan su territorio y administran todo lo que ocurre dentro de sus fronteras. Hoy en día solo quedan tres ciudades estado reconocidas en el mundo.
Singapur es el caso más impactante. Independiente desde 1965, este pequeño territorio del sudeste asiático logró convertirse en uno de los centros financieros más importantes del planeta.
Aunque ocupa apenas 728 km², su economía es una de las más competitivas del mundo. Con un puerto estratégico y un sistema político estable, Singapur demostró que el tamaño no limita la influencia global.
Funciona como un país completamente autónomo, con su propio gobierno, moneda, ejército y política exterior.
Mónaco es un principado enclavado en la Riviera francesa y ocupa poco más de 2 km². Es uno de los territorios soberanos más pequeños del mundo.
Gobernado por la familia Grimaldi, Mónaco combina monarquía y administración moderna. Su economía gira en torno al turismo de lujo, el sector financiero y eventos internacionales como el Gran Premio de Fórmula 1.
A pesar de su estrecha relación con Francia, mantiene plena soberanía y control político propio.
La Ciudad del Vaticano es el país más pequeño del mundo: apenas 0,44 km². Fue creado en 1929 tras los Pactos de Letrán y está completamente rodeado por Roma, en Italia.
Es una monarquía absoluta electiva encabezada por el Papa y funciona como el centro espiritual y administrativo de la Iglesia Católica. Aunque depende de Italia para algunos servicios, posee soberanía total, bandera, guardia propia y acuerdos diplomáticos internacionales.
Por qué este modelo de ciudad estado ya funcionaba antiguamente y cuál es la diferencia con un país enclavado
Las ciudades estado no son un invento moderno. En la Antigua Grecia, territorios como Atenas y Esparta funcionaban bajo este mismo modelo: pequeñas en territorio, pero gigantes en influencia política, militar y cultural.
Aquellas polis sentaron las bases de sistemas políticos que influyeron en Occidente durante siglos.
No debe confundirse una ciudad estado con un país enclavado. Un país enclavado es un Estado soberano completamente rodeado por otro. Actualmente solo tres países cumplen esa condición:
En el caso del Vaticano, aparecen las dos. Es una ciudad estado porque es una ciudad que funciona como país independiente y, al mismo tiempo, es un país enclavado porque está completamente rodeada por otro Estado.
La diferencia es clave: Una ciudad estado es una ciudad que funciona como país soberano, con gobierno y autonomía propios. Un país enclavado, en cambio, es un Estado cuya particularidad radica en estar completamente rodeado por otro.
Fuente: www.clarin.com



