Carnaval a Caballo, tradición viva en la Quebrada

El lunes 16 de febrero, a las 13, la Plaza del Pueblo de Purmamarca será nuevamente escenario del tradicional Carnaval a Caballo, una celebración impulsada por el artista jujeño Memo Vilte que busca recuperar el espíritu más genuino de la fiesta popular en la Quebrada de Humahuaca. Con entrada libre y gratuita, la propuesta promete una jornada de coplas, anatas, albahaca y encuentro comunitario, reafirmando el sentido identitario del carnaval. En diálogo con “El Matutino”, el ciclo online de El Tribuno de Jujuy, Vilte compartió su emoción por el regreso de esta celebración luego de cinco años sin autorización. “Feliz de poder hacerlo después de cinco años que no teníamos los permisos. Esta vez el pueblo se puso firme y logramos que nos acompañen. Esto no es para mí, es para el pueblo”, expresó.
Desde el inicio, el cantor popular dejó en claro que el Carnaval a Caballo no nació como un capricho personal, sino como una respuesta a una preocupación cultural. “Yo tenía miedo de que el carnaval se pierda. Empecé a ver cómo la música extranjera ganaba espacio y los cantores populares no teníamos lugar. A mí me gusta cantar coplas y no había espacios para hacerlo”, sostuvo.
Fue entonces cuando decidió investigar las raíces de la celebración. Entrevistó a antiguos carnavaleros de la zona y reconstruyó, a partir de la memoria oral, cómo vivían la fiesta los abuelos. “Les pregunté cómo era el carnaval de sus padres y de su niñez. Ahí entendí que el modo de locomoción era el caballo. El carnaval se vivía arriba del caballo, cantando coplas y recorriendo el pueblo”, relató.
Esa recuperación histórica es el eje del encuentro que tendrá lugar en Purmamarca. Los jinetes darán una vuelta a la plaza mientras suenan las anatas y se entonan coplas desde lo alto. Habrá vallado para proteger tanto al público como a los animales, y luego se dará paso al festejo colectivo con harina, serpentina y albahaca, símbolos inconfundibles del carnaval quebradeño.
Para Vilte, la celebración no debe confundirse con una peña ni con una actividad comercial. “Una cosa es la peña, que tiene ánimo de lucro. El carnaval no. El carnaval es compartir. Es poner la chicha, el cabrito, el fruto del trabajo sobre la mesa y convidar”, explicó. Y agregó: “Es una filosofía de vida. Es vivir en libertad, alegrarse y no prestarle atención a los problemas por unos días”.
Durante la entrevista, el artista también se refirió a la necesidad de preservar la esencia cultural frente a ciertas prácticas que, según su mirada, desvirtúan el sentido de la fiesta. “No es que la música esté mal, pero no en este momento. Cuando los parlantes gigantes tapan las anatas y las coplas, se pierde algo muy profundo. Hay que tener cuidado”, advirtió.
Vilte recordó con nostalgia los carnavales de su infancia. “Me acuerdo de mi papá llevándome en los hombros, explicándome las tradiciones. Purmamarca era distinto, había sembrados, sauces, alfalfa. Se respiraba naturaleza”, evocó. Esa memoria es la que hoy intenta transmitir a las nuevas generaciones, insistiendo en la importancia de integrar a niños y jóvenes para que comprendan el verdadero sentido de la celebración.
El artista también subrayó que la identidad jujeña es el resultado de una rica mixtura cultural. “Somos parte de Latinoamérica. En la Quebrada tenemos lo andino, en las yungas la influencia del Chaco. Todo eso convive en nuestro carnaval”, señaló, remarcando que las tradiciones se transforman, pero no deben perder su raíz.
El lunes 16, la propuesta contará con la participación de destacados cantores y músicos invitados, además de copleros que podrán sumarse espontáneamente. “Los que se quieran arrimar pueden venir. Algo vamos a compartir”, afirmó.
Más allá de la dimensión cultural, Vilte reconoció que la celebración también genera movimiento económico en la región. Turismo, gastronomía y comercio encuentran en estas fechas un impulso significativo. Sin embargo, insiste en que la prioridad es el encuentro y la identidad. “Esto es necesario no solamente por lo cultural, sino también porque deja un beneficio para muchos trabajadores”, explicó.
El Carnaval a Caballo se consolida así como una de las expresiones más singulares del calendario festivo jujeño, recuperando una práctica que remite a los tiempos en que el caballo era protagonista del paisaje quebradeño. La imagen de los jinetes avanzando entre coplas y colores no es solo una postal atractiva para quienes visitan la provincia, sino un acto de reafirmación cultural. El lunes, cuando los caballos recorran la plaza de Purmamarca y las coplas vuelvan a sonar con fuerza, la Quebrada no solo celebrará el carnaval. También celebrará su identidad.
Fuente: eltribunodejujuy.com



