La Tierra se dirige a un “punto sin retorno” producto del calentamiento global, advierten los científicos


Un equipo internacional de investigadores advierte que el clima terrestre abandona las condiciones estables que permitieron el desarrollo de la civilización humana durante milenios. El estudio señala que el planeta corre el riesgo de entrar en una trayectoria de “tierra invernadero”, un camino donde procesos naturales autónomos refuerzan el calentamiento global más allá de un punto de no retorno.
De acuerdo con la investigación, publicada en la revista One Earth, el mundo ya abandonó el Holoceno, periodo que comenzó hace unos 11.700 años. Esta etapa climática facilitó el surgimiento de la agricultura y el florecimiento de sociedades complejas gracias a su estabilidad.
En la actualidad, las temperaturas globales igualan o superan a cualquier periodo de los últimos 125.000 años. El informe subraya que los niveles de dióxido de carbono son los más altos en al menos dos millones de años.
“Estamos dejando las condiciones estables del Holoceno y entramos en un periodo de cambio climático sin precedentes fuera del envoltorio natural interglacial, con resultados que son difíciles de predecir”, advirtieron los investigadores.
El límite de 1,5 °C, establecido en el Acuerdo de París, se rebasó durante doce meses consecutivos de forma reciente. Este evento coincide con récords de incendios forestales, inundaciones y otros fenómenos meteorológicos extremos.
El ritmo del calentamiento global muestra una aceleración notable, ya que subió de 0,05 °C por década a mediados del siglo XX a unos 0,31 °C por década hoy en día. Esta rapidez reduce el margen de tiempo para evitar que los procesos de retroalimentación tomen el control del sistema.
La investigación identifica dieciséis “elementos de inflexión” críticos en el sistema terrestre. Diez de estos componentes tienen la capacidad de elevar la temperatura global si se activan por el calor excesivo.
Los autores mencionan que procesos como el deshielo de Groenlandia y la degradación del permafrost boreal pueden estar ya cerca de sus umbrales de no retorno. Si un elemento falla, puede ocurrir un “efecto dominó” que desestabilice regiones distantes a través de una cascada de eventos.
Un ejemplo de esta conexión es el deshielo del Ártico, el cual debilita la circulación oceánica del Atlántico. Este cambio altera los patrones de lluvia y provoca sequías que amenazan la supervivencia de la selva amazónica.
“La distinción es importante, ya que prevenir la trayectoria de [el efecto] invernadero es mucho más factible que intentar revertirla una vez que el planeta se compromete a un eventual estado de invernadero”, aseguraron.
Los modelos actuales sugieren que incluso un exceso temporal de temperatura eleva los riesgos de activar estas cascadas hasta en un 72 por ciento. Los científicos afirman que la incertidumbre sobre los umbrales exactos no justifica la demora, sino que exige una acción precautoria urgente.
Finalmente, el informe critica la insuficiencia de las políticas actuales, dado que los compromisos vigentes ponen al mundo en una ruta de 2,8 °C de calentamiento para finales de siglo. La ventana de oportunidad para mantener el planeta bajo umbrales seguros se cierra con rapidez.
Fuente: www.clarin.com



