El terrible caso de Valeria Schwab: un estudio de ADN reveló quien la mató

Después de casi un mes de investigación, los indicios se transformaron en una prueba científica contundente y un estudio de ADN confirmó quien mató a Valeria Schwab (39), la mujer que la noche del 13 de enero pasado salió en uno de sus habituales paseos nocturnos por la costanera de Comodoro Rivadavia y terminó asesinada en un acantilado.
La fiscal de la causa, María Laura Blanco, informó este martes en conferencia de prensa que los peritos hallaron el perfil genético de un hombre debajo de las uñas y en la zona genital de la víctima.
Este ADN es compatible con el de un hombre que tres días después del crimen fue encontrado muerto, después de quitase la vida, y quien, a su vez, tenía rastros genéticos de Valeria debajo de sus propias uñas.
“Se confirma la hipótesis que se venía barajando hasta el momento, y que la veníamos siguiendo desde el día uno, que el autor del hecho es la persona que se suicidó“, afirmó Blanco, quien estuvo acompañada del fiscal jefe Cristian Olazábal.
Para la fiscal se trata de “una prueba científica muy contundente, que no deja lugar a dudas” y remarcó que se encontró “un único perfil”, lo que descarta la participación de un cómplice.
Valeria era aficionada al deporte y el ejercicio. Las sospechas de los investigadores sobre este hombre se basaban en una serie de indicios que lo ubicaban en el lugar del hecho y al momento del crimen.
En ese sentido, destacó el trabajo de la Brigada de Investigaciones de la Policía de Comodoro Rivadavia que analizó “horas y horas de filmaciones de todas las cámaras posibles”.
“Lo vemos llegar al lugar prácticamente al momento en que Valeria pasa caminando”, detalló Blanco sobre las imágenes analizadas que vinculan al sospechoso muerto con el crimen y afirmó que siempre se lo vio “solo”.
El cuerpo de este hombre, de 34 años y que había estado vinculado a otras causas penales en Comodoro Rivadavia, fue encontrado el 16 de enero, en una casa en la que había trabajado como albañil en los días previos al asesinato.
Por su parte, Jéssica, la hermana de Valeria, dialogó con Clarín tras conocerse el resultado de la prueba de ADN y dijo que ella cree que hubo alguien más implicado, además del albañil: “No estoy conforme y espero que no quieran archivar la causa y que se muevan”.
Caminatas y ejercicio
Valeria Schwab tenía 39 años y amaba salir a caminar por la costanera de Comodoro Rivadavia. Era fuerte y decidida. Había logrado abrirse camino en un ámbito difícil: fue una de las pocas mujeres que trabajó en la sala de control de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) hasta que la despidieron. En el deporte encontró una forma de sanar.
De un lado el mar y del otro los cerros, testigos silenciosos de sus paseos nocturnos. Cerca de las 22 del 13 de enero pasado la joven salió a hacer ejercicio y, mientras caminaba por ese lugar que sentía como su segunda casa, fue atacada por un hombre y asesinada. Su cuerpo fue encontrado horas después en un acantilado.
En este lugar apareció el cuerpo de Valeria. Foto: Martín Levicoy.“Estoy llegando a Chalet Huergo”, fue el último mensaje que Valeria le envió a su novio a las 23.07. Iban a cenar juntos. Dos minutos después, la joven hizo una llamada por WhatsApp. “Llamó a su novio. Presiento como hermana que apretó el botón de llamar cuando la agarran”, recordó Jéssica.
Las dos hermanas tenían un vínculo especial. Vivían una al lado de la otra y compartían todo; risas, secretos, viajes, sueños, deportes. “Sabía todo de mi hermana, con quién andaba, cómo se llevaba con el novio, quién la molestaba, quién no. Era una chica muy buena, no tenía problemas con nadie”, contó.
En la mañana de ese trágico día, Valeria había llevado al bebé de Jéssica a la plaza y luego lo dejó en la casa. “Me trae al bebé y yo le digo: ‘Quedate a comer’ y ella responde: ‘No, me voy a caminar’, relató la hermana de la víctima sobre los instantes previos a la muerte de su hermana.
Apenas la joven de 39 años dejó de responder los mensajes, su familia y amigos empezaron a buscarla. “No alcancé a llegar porque los amigos llegaron antes y la encontraron. Nosotros salimos a buscarla desde la media hora que nos dimos cuenta que ya no contestaba”, contó Jéssica.
Los amigos arriesgaron sus vidas al caminar por los barrancos. Primero, encontraron su zapatilla a las tres de la mañana y a los pocos metros estaba su cuerpo. Más tarde, la Policía localizó el celular de Valeria a 200 metros del lugar donde fue encontrada.
Valeria y Jessica tenían un vínculo muy especial. Foto: Martin Levicoy.Las últimas palabras que Valeria le dijo a su hermana aquel martes siguen ahí, en la mente de Jessica y se mezclan con el sin fin de charlas que tuvieron. “Capaz me dijo: ‘Dejame de joder con la bici’, porque todo el tiempo le decía cosas de la bici y ella me cargaba. Yo la cargaba con el gimnasio”, recuerda entre risas.
Hasta que se conocieron los estudios genéticos este martes, la única confirmación que tenía la familia de Valeria era lo que decía el certificado de defunción: que murió por asfixia.
Multitudinaria marcha de antorchas en Comodoro Rivadavia para exigir justicia por Valeria y Diego Serón, el joven hallado sin vida tras diez días desaparecido.El femicidio de Valeria generó conmoción en Comodoro Rivadavia, donde el martes 20 de enero, más de 3.500 personas se movilizaron para pedir justicia no solo por ella sino también por otras víctimas, y decir basta a la impunidad.
Fuente: www.clarin.com



