Horror en una cárcel chilena: un interno asesinó a su compañero de celda y comió partes de su cuerpo


Un violento y perturbador crimen quedó al descubierto la mañana de ayer, domingo 8 de febrero 2026, al interior del Complejo Penitenciario de La Serena, en Chile, luego de que funcionarios de Gendarmería chilena encontraran muerto a un interno durante el procedimiento de desencierro.

El crimen, ocurrido en una celda del módulo 91, no solo implicó el asesinato de un preso a manos de su compañero de celda, sino que además incluyó actos de canibalismo que hoy son investigados por el Ministerio Público.

El cuerpo fue encontrado durante el desencierro, cuando los funcionarios entraron a la celda para comenzar la rutina del día. Apenas ingresaron, se encontraron con uno de los internos sin vida, identificado como F.S.S.R de nacionalidad chilena, una escena que dejó claro desde el primer momento que no se trataba de una muerte natural.

Las lesiones visibles en el cuerpo apuntaban a la intervención de terceros, lo que activó los protocolos de emergencia y seguridad al interior del penal.

Ante la gravedad del hecho, la gendarmería informó lo ocurrido a la Fiscalía Regional de Coquimbo y aisló el área para resguardar el lugar donde aconteció el asesinato.

Desde la Fiscalía Regional, el fiscal Eduardo Yáñez confirmó que se trata de un caso de extrema violencia.

Según los antecedentes preliminares reunidos por el equipo investigador, el agresor, de iniciales M.I.F.M habría atacado a su compañero con un arma cortopunzante, provocándole una herida en el cuello que derivó en su fallecimiento dentro de la celda, según confirmó el fiscal.

Sin embargo, lo que más impactó a las autoridades fue lo ocurrido después del ataque. De acuerdo con la información entregada por Yáñez, el imputado “habría comido algunas partes de la víctima“, entre ellas un ojo, parte de las orejas, las manos y el cuello.

Estos antecedentes, por su crudeza, marcan al caso como uno de los más graves registrados en el recinto penitenciario en el último tiempo.

El cuerpo del interno fallecido fue trasladado hasta el Servicio Médico Legal, donde se realizarán los exámenes forenses que permitirán confirmar la causa exacta de muerte y respaldar las hipótesis que maneja la Fiscalía.

Paralelamente, el interno que compartía la celda con la víctima fue separado del resto de los precidiarios y trasladado a un recinto de máxima seguridad, como medida preventiva mientras avanza la investigación.

El Equipo de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) quedó a cargo de las diligencias para esclarecer cómo ocurrió el crimen y determinar eventuales responsabilidades.

Paralelamente, se inició un sumario administrativo y se informó de la situación a los familiares del interno fallecido.

A un día del hecho, ya se están recopilando testimonios y revisando registros internos con el objetivo de reconstruir la secuencia de los acontecimientos y establecer si existieron alertas previas que permitieran anticipar el riesgo.

El impacto del caso también se sintió entre los funcionarios del penal. Así lo confirmó el vicepresidente de la Asociación Nacional de Funcionarios Penitenciarios, Raúl Muñoz Cabeza, quien señaló que el episodio generó conmoción al interior del recinto.

Desde Gendarmería Regional de Coquimbo, en tanto, reiteraron su pesar por la muerte de una persona privada de libertad al interior del complejo.

Fuente: www.clarin.com

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