“Todos filmaban mientras Lucas se moría”: el dramático relato de la esposa del hombre asesinado a patadas en Mar del Plata

Rocío, la esposa de Lucas Larroque, el hombre asesinado a patadas este domingo a la salida de un boliche en Mar del Plata, hizo un dramático relato de la gopiza que le propinaron a su marido. Remarcó que su pareja y ella intentaron separar una pelea en la que participaba una amiga de su hija. “Me lo mataron como si nada, como a un pedazo de carne”, dijo la mujer.

Lucas y Rocío se encontraban esa madrugada en Batán, en las afueras de Mar del Plata, cuando se cruzaron con una pelea entre jóvenes a la salida del boliche. “Pensamos que nuestra hija podía estar en esa gresca”, señaló la viuda en diálogo con Radio Rivadavia.

“Mi hija se había metido a sacar a una de sus amigas. En ese momento le estaba pegando una chica de 18 o 19 años. Yo me meto para sacar a mi hija, porque vi que el papá de esta chica le pega una trompada en la nariz”, relató.

Los golpes volaban de un lado para el otro. Rocío reconoció haber pegado dos cachetazos y caer al suelo. Cuando se levantó, se dio cuenta de que el padre de esta otra chica, que ya le había pegado a su hija adolescente, quería golpearla. Entonces, le pide ayuda a Lucas.

“Lucas estaba atrás mío, sin hacer nada. Yo le digo ‘amor, me quiere pegar’. Cuando él se acerca para sacarme a mí, viene esta porquería y le pega una trompada y me lo tira al piso“, lamentó.

Cuando Rocío se da cuenta, su pareja ya está tendido en el piso, probablemente inconsciente, y ella arremete contra el golpeador que sale corriendo “pero no sin antes darle una patada” a Lucas, afirmó.

“Yo después le reviento el teléfono en la cabeza, pero se me zafa. Sale corriendo para el mismo lugar donde estaba tirado Lucas, ya desvanecido en el piso, y le propina la última patada”, continuó su relato, ya sobre las imágenes que registraron testigos y que se viralizaron en las redes sociales.

La mujer dijo que “la ambulancia tardó muchísimo” y sostuvo que había cerca un patrullero, pero que ni la Policía ni la gente que estaba alrededor se acercaron a auxiliar a su marido.

“Yo pedía ayuda y nadie hizo nada. Todos filmaban mientras Lucas se moría, era lo único que hacían”, subrayó Rocío.

Mar del Plata: un hombre murió tras una violenta pelea a la salida de un boliche

Lucas quedó tirado en el piso hasta que llegó la ambulancia, Rocío yacía a su lado. “Me pedían que lo suelte. ¿Qué lo voy a soltar? ¿Qué lo voy a soltar, si salían litros y litros de sangre de la cabeza de Lucas?”, expresó.

La mujer reconoció a la persona que golpeó a su marido. “Son gente problemática, todo el mundo los conoce. No tenían contacto con nosotros, pero sí sé quiénes son”, dijo.

“Pueblo chico, todo el mundo se conoce. Y todo el mundo lo conocía a Lucas, un laburador que vivía para su familia, nada más”, aseguró. Rocío y Lucas llevaba juntos ocho años y tenían un hijo de seis.

El presunto asesino de Lucas declara hoy ante la Justicia

Leandro Arévalo, fiscal de la causa por el asesinato de Lucas Larroque, habló esta mañana y afirmó que se trata de un “homicidio agravado por alevosía”, es decir, por “matar cuando la víctima está indefensa”. Durante la jornada de este lunes, recibirá al acusado para prestar declaración, según dijo en TN.

El fiscal indicó, de acuerdo a lo que pudo reconstruir con los testimonios de los presentes, que antes de la patada que se ve en el video de la pelea, hay otra patada más, tal como relató Rocío.

La primera patada es la que lo derriba y lo deja tendido en el suelo. “En un video se escucha a un testigo decir ‘lo mató, lo mató’. La primera patada sería la que causó las lesiones que estamos imputando (muerte)”, detalló.

“El autor de las dos patadas es la misma persona. Según muy allegados a la víctima, no hubo otro sujeto que agrediera a Larroque”, marcó e indicó que no hubo “premeditación” por parte del agresor porque Lucas no estaba participando de la pelea, sino que se metió a separar dos chicas.

En ese sentido, especificó: “Larroque llega hasta el lugar para separar una disputa entre chicas y ahí es sorprendido por este otro sujeto, que lo golpea, lo tumba, lo vuelve a golpear en el piso y luego vuelve a liquidarlo. Pero no le quitó la vida en el lugar, falleció en el hospital”.

“No había una discusión de la que participara activamente la víctima que me hiciera pensar que estaba en un bando. Se sumó a tratar de calmar”, aseguró Arévalo y marcó que para el culpable “la pena es perpetua”.

Fuente: www.clarin.com

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