“Me da vergüenza”: el hit que Paul McCartney evitaba tocar en vivo


En la larga y rica trayectoria de Paul McCartney, donde todo parece perfecto, hay historias que demuestran las inseguridades o como los músicos perciben su obra con el paso del tiempo.
Una de ellas tiene que ver con una canción que, paradójicamente, llegó a tener gran presencia en vivo pese a que Paul McCartney afirmó que prefería evitar interpretarla.
La canción que generó este curioso sentimiento en McCartney es “Rock Show”, y forma parte del medley “Venus and Mars/Rock Show”, incluido en el álbum Venus and Mars de su banda Wings, publicado en 1975.
Musicalmente, “Rock Show” tiene una energía evidente. Con riffs de guitarra, referencias a lugares icónicos como el Madison Square Garden o el Hollywood Bowl, y una lírica que intenta encapsular la experiencia brutal y vibrante de un espectáculo en vivo.
En ese sentido, la canción pretende ser una celebración de la música en directo, algo que el propio Paul McCartney supo explotar en sus giras.
Sin embargo, lejos de sentirse orgulloso de ese enfoque, McCartney llegó a admitir que la letra y el tono de la canción lo hacían sentir “un poco avergonzado” cuando debía interpretarla en conciertos.
Según explicó McCartney en su libro de letras “The Lyrics: 1956 to the Present”, él nunca se sintió completamente cómodo con el tono fanfarrón y declarativo del tema, a pesar de que otros integrantes de Wings insistieran en incluirlo en sus repertorios durante las giras.
“Para decirte la verdad, estoy un poco avergonzado por esta canción. Estoy describiendo un show de rock, pero yo nunca lo habría llamado ‘rock show'”, reveló el ex Beatle en su libro biográfico.
En retrospectiva, Paul McCartney reflexionó sobre su propia obra con una honestidad rara en artistas de su estatura. El músico describió a “Rock Show” como una canción que él veía más como una caricatura exagerada del rock que como una pieza auténtica de su catálogo musical.
Esa autocrítica, lejos de ser falsa modestia, refleja la relación compleja que muchos creadores tienen con su propio material. Una mezcla de orgullo, incomodidad y reconocimiento del impacto que ciertas piezas tienen más allá de sus intenciones originales.
A pesar de sus reparos, Paul McCartney accedió a tocar “Rock Show” en numerosas giras con Wings y, en menor medida, también en algunas de sus carreras solistas posteriores. El público, por su parte, respondió con entusiasmo, creando lo que se conoce como el dilema clásico entre la percepción del artista y la experiencia del fan.
Fuente: www.clarin.com



