Un ataque suicida deja 31 muertos y 169 heridos en una mezquita en Pakistán: “Había cadáveres por todas partes”


Una explosión en la mezquita Khadija al-Kubra, en la capital Islamabad, en Pakistán, dejó al menos 31 muertos y más de 100 heridos.
Las autoridades confirmaron que se trató de un ataque suicida al lugar de culto musulmán chiíta.
La masacre perpetrada por un terrorista, según investigadores pakistaníes, ocurrió justo cuando los fieles se habían reunido en el lugar de culto para la oración del viernes.
El saldo oficial de muertos hasta el momento asciende a 31 personas, mientras se registraron 169 heridos, cifras que convierten el ataque en el más sangriento cometido en la capital pakistaní en los últimos 18 años.
“Estaba de pie en medio de la sala. Mientras hacíamos una reverencia, oí disparos y luego una explosión”, declaró a ANSA un testigo herido en el ataque.
En tanto, una fuente de seguridad declaró que “el atacante fue detenido en la puerta y se inmoló”. “Había cadáveres por todas partes”, declaró otra persona a la BBC.
Un testigo entrevistado por la emisora británica afirma que fueron dos los atacantes que abrieron fuego contra los guardias desplegados para defender la mezquita: según la fuente, uno logró escapar, mientras que el otro trepó por la puerta de entrada y se inmoló tras ser alcanzado por una bala.
Pakistán es un país de mayoría sunita, pero los chiitas son una minoría significativa, que se estima que representa entre el 10% y el 15% de la población. En el pasado, terroristas del ISIS se atribuyeron atentados contra musulmanes chiitas.
Sin embargo, hasta el momento, ningún grupo reivindicó la masacre en la mezquita Khadija al-Kubra, en el barrio de Tarlai Kalan, a las afueras del sur de Islamabad.
El ministro de Defensa de Pakistán afirma que el presunto atacante “iba y venía de Afganistán”, mientras que el Ministerio de Asuntos Exteriores de los talibanes, el gobierno de facto de Afganistán, afirma que “condena” el ataque.
Mientras tanto, se declaró el estado de emergencia en los hospitales de Islamabad y las autoridades pakistaníes instan a la ciudadanía a donar sangre. En la clínica del Instituto de Ciencias Médicas de Pakistán, personal sanitario y transeúntes ayudaron a sacar de ambulancias y vehículos a los heridos, con la ropa empapada en sangre.
Con información de ANSA.
Fuente: www.clarin.com



