Crimen en San Isidro: roban y asesinan a puñaladas en su casa a un jubilado

Apasionado de los autos de colección, economista y florista por herencia. Víctor Emilio Cocozza (72), hijo de italianos, era un jubilado muy querido por sus vecinos, en el barrio donde vivió toda su vida, en San Isidro. Este jueves por la madrugada fue asesinado a puñaladas por tres ladrones que entraron a robar a su casa.

Dos fueron detenidos, mientras que un tercero ya fue identificado y está siendo buscado por la Policía. Vecinos aseguraron a Clarín que la zona se volvió insegura en el último tiempo.

El crimen ocurrió en una casa de dos plantas ubicada en la calle Jacinto Díaz al 1200, a pocas cuadras del Hipódromo de San Isidro.

Los investigadores llegaron al lugar luego de que una Patrulla Municipal observó cerca de las 0.45 a dos hombres y una mujer caminando de manera sospechosa por la calle Francia, en sentido a la avenida Rolón, cargando varias mochilas, bolsas y hasta un televisor.

Fue entonces que personal de seguridad los interceptó para poder identificarlos. Al notar la presencia de los agentes, los tres sospechosos intentaron darse a la fuga.

El frente de la casa donde Víctor Emilio Cocozza (72) fue asesinado. Foto Guillermo Rodríguez Adami.

Dos de ellos salieron corriendo con dirección a la avenida Tomkinson, uno de los ingresos al barrio La Cava, mientras que un tercero fue detenido. En la huida descartaron una mochila con varias pertenencias y herramientas para ingresar a la casa.

El detenido, un joven de 27 años identificado como Luciano Pérez, fue llevado a la comisaria 7ma., mientras que la Policía abrió la mochila y encontró una billetera con documentación de una persona que vivía en la calle Jacinto Díaz al 1200.

Hasta allí fue un móvil policial y cuando los oficiales llegaron al lugar notaron el portón semiabierto de la casa de dos plantas y que no había ingresos forzados en el frente de la propiedad. Ante esta situación se dirigieron hacia la parte de atrás y y advirtieron que la puerta estaba abierta.

Uno de los sospechosos detenidos por el crimen de un jubilado en San Isidro.

Al llegar a la cocina encontraron el cuerpo del hombre, rodeado de sangre. Los ambientes de la casa estaban todos revueltos. De inmediato se dio aviso a la fiscal de turno en San Isidro, Cecilia Chaieb, quien ordenó las pericias en el lugar y la autopsia al cadáver de la víctima.

El resultado preliminar arrojó que Cocozza fue asesinado de al menos dos puñaladas con un arma blanca.

En tanto, alrededor del mediodía se produjo la segunda detención por el crimen, luego de que Tatiana Nicole Giménez, de 23 años, fue entregada por su familia en la comisaría local.

Los elementos que la Policía encontró dentro de la mochila secuestrada a uno de los detenidos.

Según fuentes de la investigación, la fiscal de la causa junto a la Policía bonaerense y el municipio analizaban las imágenes en las cámaras de seguridad para dar con el tercer sospechoso prófugo, que tiene un antecedente por robo simple.

Un barrio conmocionado

El crimen generó una gran conmoción en el barrio, donde la víctima era conocida por los vecinos que, según comentaron algunos de ellos Clarín, lo consideraban una persona buena, tranquila y a la que se la solía ver en la vereda lavando sus autos.

Y si bien el jubilado vivía solo, al parecer en la plata alta de la vivienda, a pocas cuadras residen su ex pareja y una de sus tres hijas. Además, el jubilado tenía varios nietos. Padecía una leve discapacidad por haber sufrido polio de joven, explicó una conocida.

Los autos del jubilado asesinado en San Isidro.
Foto Guillermo Rodriguez Adami.

Una de las hipótesis que hablan los vecinos es que Cocozza escuchó ruidos en la planta baja, donde vivieron sus padres. Al bajar se cree que se encontró con los ladrones, quienes lo atacaron hasta matarlo.

Cocozza residió toda su vida en la vivienda. Sus padres llegaron desde Italia. Él era economista y trabajó en el Jockey Club. Cuando se jubiló, junto a su ex esposa -con quien tenía una excelente relación, según los vecinos-, juntaban ramas en diferentes quintas para realizar ramos y venderlos en el Mercado de Liniers.

“Era muy tranquilo, buen vecino. Es una zona de barrio donde se conocen todos los vecinos. Salía a lavar los autos en la vereda, casi que vivía en la vereda. Se lo veía regando las plantas”, aseguró la mujer consultada.

Otra vecina sostuvo que el barrio se volvió inseguro y que unos meses atrás intentaron entrar a robar a la propiedad lindante a la de Cocozza.

“Víctor era un gran vecino. Era una muy buena persona, de ayudarte. Mis chicos estaban acá y lo veían arreglar la camioneta. A veces les regalaba caramelos. Me ha ayudado en cosas de la casa. Enterarme de esta noticia es una locura lo que pasó”, sostuvo Marcos, otro habitante del barrio.

El hombre resaltó que a Cocozza le encantaban los autos antiguos. “Tenía una camioneta en la puerta (una Chevrolet C10 de fines de la década del ’60) y otros autos de colección en un depósito y los restauraba. Era un apasionado del tema”, explicó.

Mientras tanto, en el interior de su casa quedan tres de sus vehículos y una camioneta Chevrolet en la puerta. Los vecinos no salen del asombro y del dolor por la muerte violenta y repentina del jubilado al que conocían desde siempre.

Colaboró Fernanda Godoy, de la Maestría Clarín Universidad de San Andrés.

Fuente: www.clarin.com

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