Arqueólogos de la Universidad de Cambridge hallaron una fosa común de la era vikinga


Un grupo de estudiantes y arqueólogos de la Universidad de Cambridge hallaron una fosa común que data del siglo IX d.C. El descubrimiento ocurrió durante una excavación de entrenamiento en Wandlebury, una zona que funcionó como frontera entre los reinos sajón y vikingo.
El pozo, que mide cuatro metros de largo por uno de ancho, contenía una mezcla de cuerpos completos y restos desmembrados. Los investigadores identificaron cuatro esqueletos articulados junto a un conjunto de cráneos y lo que describieron como una “pila de piernas”.
Según detallaron en un comunicado, entre los hallazgos más destacados figura un hombre de entre 17 y 24 años con una estatura excepcional de 1,95 metros.Este individuo supera con creces el promedio masculino de la época, el cual rondaba los 1,77 metros. Los arqueólogos indicaron que el joven había sido arrojado al pozo boca abajo.
El cráneo de este hombre de gran altura presenta un orificio producto de una trepanación. Según explicó la doctora Trish Biers, conservadora de las Duckworth Collections en la Universidad de Cambridge, este procedimiento quirúrgico fue un intento para aliviar la presión intracraneal.
La arqueóloga afirmó que tal condición cerebral provoca fuertes dolores de cabeza, algo que “no es poco común con el trauma craneal hoy en día”.
Olivia Courtney, estudiante de tercer año de arqueología, manifestó su asombro ante el carácter lúgubre del sitio. La joven declaró que antes de este hallazgo, su mejor descubrimiento había sido una tapa de caramelos de la década de 1960.
“Me impactó cuán cerca y a la vez distantes se sentían estas personas. Nos separaban solo unos pocos años de edad, pero más de mil años en el tiempo”, comentó Courtney.
El contexto histórico del sitio revela una época de gran inestabilidad. A finales del siglo VIII, la región estaba bajo el mando de Offa de Mercia, pero hacia el año 874, el Gran Ejército Vikingo saqueó la ciudad y estableció su campamento en las cercanías. Posteriormente, el área quedó integrada en el reino vikingo de Anglia Oriental bajo el acuerdo de Danelaw.
Los especialistas creen que las víctimas son hombres jóvenes a quienes lanzaron a la fosa sin ningún cuidado. Los arqueólogos señalaron que el sitio podría ser el resultado de una escaramuza, una batalla o una ejecución masiva, o incluso una combinación de estos eventos.
Aunque uno de los hombres sufrió una decapitación clara, el equipo de investigación no encontró suficientes rastros de trauma de combate en todos los esqueletos para confirmar que murieron en una batalla.
Los expertos sugirieron que las partes desmembradas quizás presentaban un estado de descomposición avanzada al momento del entierro, lo cual provocó que se desarticularan al ser introducidas en el pozo.
Tony Calladine, director regional de Historic England, subrayó la importancia de Wandlebury como recurso natural e histórico. Calladine aseguró que este descubrimiento extraordinario “habla de la historia de nuestra nación y de las vidas de la gente común que vivió durante tiempos turbulentos”.
El equipo de Cambridge planea realizar análisis de ADN antiguo y estudios de isótopos en el futuro cercano. Estas pruebas científicas permitirán investigar la salud, los vínculos de parentesco y los nexos ancestrales de los individuos para determinar con certeza si se trata de restos vikingos.
Fuente: www.clarin.com



