Día del Orgullo Zombie: cuál es su origen y por qué se celebra el 4 de febrero


Cada 4 de febrero, los fanáticos del terror festejan el Día del Orgullo Zombie, una fecha para celebrar a los muertos vivientes y su influencia en la cultura popular, ya que desde sus primeras representaciones hasta las más actuales, los zombies continúan siendo una figura importante en el mundo del entretenimiento.
Esta efeméride no solo homenajea a las clásicas historias de estas criaturas en libros, cómics, películas, series y videojuegos, sino que también es una gran oportunidad para reflexionar acerca de su evolución a lo largo del tiempo y de cómo lograron cautivar a las audiencias.
El 4 de febrero no fue elegido al azar: este día pero de 1940 nació George A. Romero, el director y guionista estadounidense que es considerado el padre de los zombies por su película debut La noche de los muertos vivos (1968).
Esta producción representó un antes y un después en el cine del terror, pues George A. Romero decidió darles un lugar central en la narrativa de la película a los zombies.
Si bien no fue el pionero a la hora de abordar la temática de los zombies, se lo considera el padre de este género por haber consolidado a estas criaturas con los elementos que conocemos hoy en día.
Además, Romero no se enfocó únicamente en sus características físicas, también se encargó de posicionar a los zombies como símbolos de miedo y problemas contemporáneos, pasando desde un apocalipsis hasta tensiones raciales entre los sobrevivientes.
La noche de los muertos vivientes sigue a Barbara, interpretada por Judith O’Dea, quien es atacada por un muerto viviente en un cementerio de Pensilvania y huye para esconderse en una granja en la que también se ha refugiado Ben, Duane Jones.
Esto sucede debido a las radiaciones que provienen de un satélite que provocan un terrorífico fenómeno: los muertos comienzan a salir de sus tumbas y atacan a otras personas para alimentarse.
Barbara, Ben y demás personas que se encuentran refugiadas en la granja deberán defenderse y sobrevivir no solo de una horda de muertos vivos, sino también de las tensiones humanas que surgen en medio de la desesperación.
Fuente: www.clarin.com



