Tragedia en Australia: mataron a sus hijos y a sus mascotas, y luego se quitaron la vida


“No entrar” decía la nota que el acompañante terapeutico de Leon y Otis encontró al llegar a su casa en Mosman Park, una localidad de Perth, en Australia. Al tocar la puerta y no obtener respuesta, decidió llamar a las autoridades.
Al ingresar, la policía encontró la escena de un brutal crimen: los cuerpos de los adolescentes yacían en el piso, junto con sus dos padres, Jarrod Clune y Maiwenna Goasdoue, y las tres mascotas de la familia. Todos muertos.
El hecho, que ocurrió cerca de las 8:15 de la mañana del viernes 30 de enero, es investigado por la Policía de Australia Occidental como un “presunto asesinato-suicidio”.
“En el interior de la propiedad se encontró a un hombre de 50 años, una mujer de 49 y dos niños de 14 y 16 años. También se encontraron muertos a un gato y dos perros”, indicó la detective Jessica Securo, de la división de crímenes mayores.
En una conferencia de prensa, la detective Securo detalló que “no se utilizó ningún arma durante el incidente” y que la familia “no contaba con antecedentes de violencia” denunciados previamente. Agregó que el caso no implica “un riesgo continuo para la comunidad”.
De acuerdo con el Daily Mail, el sábado las autoridades encontraron una segunda nota. Allí, había instrucciones financieras sobre los bienes de la familia y sugería que ambos padres decidieron conjuntamente poner fin a sus vidas y a la de sus hijos.
Las autoridades no brindaron más detalles acerca de las circunstancias en que murieron los cuatro implicados. “Este incidente sigue bajo investigación y no se pueden proporcionar más comentarios en este momento”, sostuvo un vocero al ser consultado por el medio británico.
Tanto Leon, de 16 años, como Otis, de 14, tenían trastorno del espectro autista (TEA). Nacida en Francia, Maiwenna Goasdoue, de 50 años, participaba en varios grupos de Facebook donde compartía sus experiencias como madre de dos adolescentes que padecían dicha afección del desarrollo neurológico.
Su amiga Nedra, quien cariñosamente la llamaba “Mai”, explicó al Daily Mail que los padres “se sentían asilados, sin apoyo y abandonados por su familia, amigos y los servicios de asistencia”. Recientemente, la familia había perdido la asistencia económica del gobierno que recibían por uno de los dos niños.
“Nadie puede comprender la lucha interminable por conseguir el apoyo y los servicios que tanto necesitaban. Mai ni siquiera quería dejar a sus hijos en un centro de asistencia por miedo a que sufrieran algún tipo de maltrato”, contó Nedra.
Leon y Otis asistían a Christ Church Grammar, una escuela de Perth. Sin embargo, tras varios incidentes, ambos fueron expulsados. Desde entonces, la familia tuvo problemas para encontrar otra institución acorde a la necesidades de los adolescentes.
“Eran buenos chicos que solo necesitaban que los entendieran. El año que viene Leon se habría graduado de la escuela, lo que es muy importante. Es demuestra lo lejos que había llegado”, afirmó un docente que conocía a la familia.
Otro amigo de la familia, que pidió permanecer en el anonimato, sostuvo que Jarrod y Maiwenna eran “una pareja fuerte”, que amaba “profundamente” a sus hijos y que harían de todo para contar “con el apoyo y la ayuda” que sus hijos necesitaban.
“Desgraciadamente, estaban librando una batalla perdida contra un sistema que no está aquí para ayudar. Esto no fue un asesinato-suicidio. Esta tragedia surgió porque dos padres estaban tan derrotados por el sistema, tan aislados, tan temerosos por el futuro de sus hijos que no veían otra salida“, afirmó.
A través de una publicación de Facebook, el primer ministro australiano Roger Cook describió el caso como “una tragedia inimaginable que repercutirá en toda la comunidad” y expresó sus “más sinceras condolencias a todas las personas afectadas”.
“La pérdida de la vida de dos niños inocentes es profundamente desgarradora. Insto a cualquiera que esté pasando por dificultades a buscar ayuda”, agregó.
Fuente: www.clarin.com



