se cayó la cumbre de gobernadores por la reforma laboral y crece la tensión por la coparticipación

La convocatoria apuntaba a analizar, principalmente, las modificaciones en el impuesto a las Ganancias y sus consecuencias sobre los ingresos provinciales. Sin embargo, según confirmaron fuentes oficiales, varios mandatarios alegaron “cuestiones de agenda” y evitaron una foto conjunta en un contexto de negociaciones abiertas con la administración de Javier Milei.

Un encuentro que no despegó

El CFI, con sede provisoria en Puerto Madero, era el escenario previsto para la reunión. No obstante, la falta de consenso previo terminó por desinflar la iniciativa. “Si se hace, no van a ir todos. Y tampoco vemos que salga algo de ahí”, reconocieron desde una gobernación dialoguista, reflejando el clima de cautela que atraviesa a los distritos.

De acuerdo a reconstrucciones realizadas por medios nacionales, los más interesados en motorizar el encuentro eran gobernadores peronistas, mientras que otros prefirieron mantener negociaciones bilaterales con la Casa Rosada. El Gobierno espera debatir el proyecto de reforma laboral en el Senado la próxima semana y busca apoyos provincia por provincia.

Ziliotto, Santilli y las gestiones en Casa Rosada

En ese marco, el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, se reunió este martes en la Casa Rosada con el vocero presidencial Manuel Adorni y el ministro del Interior, Diego Santilli. A la salida, Ziliotto relativizó la convocatoria frustrada: “Nunca estuvo confirmada. Estamos viendo si la hacemos o no”, señaló, aunque aclaró que el diálogo entre provincias continúa.

Somos 24 gobernadores para hablar, depende de la agenda de cada uno”, agregó el mandatario pampeano, que integra el PJ y mantiene una postura crítica respecto al impacto fiscal de la reforma.

Reclamos por fondos y antecedentes recientes

La preocupación de las provincias no es nueva. En 2025, los gobernadores impulsaron desde el CFI dos proyectos que incomodaron al oficialismo libertario: uno para automatizar la distribución de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), aprobado y luego vetado, y otro para hacer coparticipable el impuesto a los combustibles, que no llegó a tratarse.

Este último punto volvió a escena durante la gira federal de Santilli por ocho provincias. El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, fue uno de los que puso números sobre la mesa: “En cada litro de nafta, el 28% son impuestos nacionales y el 10% corresponde al impuesto a los combustibles líquidos”, explicó, y reclamó que parte de esos recursos se coparticipen para financiar obras de infraestructura.

Ganancias, el eje de la disputa

El mayor foco de tensión sigue siendo Ganancias, un tributo coparticipable que se vería afectado por la reforma laboral. “No estamos para resignar más fondos”, advirtió el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, tras reunirse con Santilli y con sus pares de Tucumán y Catamarca.

Sáenz alertó que, de aprobarse el proyecto sin cambios, su provincia podría perder hasta $80.000 millones y propuso, junto a otros gobernadores, coparticipar el impuesto al cheque como mecanismo de compensación.

La advertencia de Bullrich

Mientras tanto, el oficialismo acelera negociaciones en el Senado. La senadora Patricia Bullrich tomó protagonismo en los contactos con bloques aliados y dejó un mensaje directo a las provincias: “Los estados provinciales tienen que ir adelgazando”. También anticipó que las compensaciones fiscales se discutirán con el ministro de Economía, Luis Caputo.

Con la cumbre suspendida y las posiciones aún abiertas, la reforma laboral avanza hacia un debate clave en el Congreso, con gobernadores expectantes y un esquema de apoyos todavía en construcción.



Fuente: www.lavozdejujuy.com

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