Take That: la verdadera historia detrás de la boy band que Netflix vuelve a poner en primer plano

El fenómeno Take That vuelve a ocupar titulares, pero no por un simple revival nostálgico. Netflix estrenó a fines de enero una docuserie que reconstruye el ascenso, la fractura y la reinvención del grupo británico, con testimonios en primera persona y material de archivo inédito, y la conversación se reactivó con un condimento clave: la participación de Robbie Williams.

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La producción se presenta como el “relato definitivo” de la banda, con foco en la presión de la fama, las tensiones internas y los excesos que acompañaron el pico de popularidad en los 90, además de su recorrido posterior hacia el reencuentro.

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Take That

En la lógica actual del streaming, el documental funciona como una pieza doble: por un lado, refresca el mito para nuevas audiencias; por otro, reordena el relato para quienes vivieron el fenómeno en tiempo real. Y lo hace en un año en el que Take That también busca capitalizar su regreso a los grandes escenarios.

Cuándo se estrenó el documental de Take That en Netflix y qué muestra

La docuserie se lanzó el 27 de enero de 2026 y repasa 35 años de historia del grupo con “archivo raro” y material personal, además de nuevas entrevistas con los integrantes.

La propuesta pone el acento en la narrativa de “subida y caída”: el salto a la fama adolescente, el desgaste de una máquina industrial que pedía hits constantes y el modo en que la presión pública impactó en vínculos, salud mental y decisiones creativas.

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En el corazón del relato aparecen Gary Barlow, Mark Owen y Howard Donald como voces principales —tal como destaca la ficha oficial del título—, y el documental vuelve sobre el rol de Williams como chispa, conflicto y motor de popularidad.

La serie también recupera el clima de época: la boy band como producto total, la disciplina de la industria pop británica y la construcción mediática de identidades que, con el tiempo, terminaron por asfixiar a sus propios protagonistas.

Robbie Williams y los excesos: lo que el documental vuelve a abrir

Uno de los pasajes más comentados en medios angloparlantes es el que narra el deterioro emocional de Williams durante los años de mayor exposición. En entrevistas recogidas por People, el cantante habló de depresión y abuso de alcohol, y sus excompañeros describieron señales visibles de su caída antes de su salida de la banda en 1996.

Otra arista que el documental vuelve a iluminar es la tensión por el lugar creativo. Williams contó que, durante años, sintió que su rol estaba limitado y que sus aspiraciones como compositor no encontraban espacio en un esquema dominado por la lógica de la industria y el liderazgo compositivo de Barlow.

Take That

Ese conflicto —más humano que musical— aparece como una clave para entender por qué Take That, pese al éxito, se convirtió en un territorio emocionalmente invivible para uno de sus miembros más visibles.

Lejos de vender una épica prolija, la docuserie apuesta por mostrar el costo íntimo del fenómeno pop: la fama como acelerador de inseguridades, la cultura del exceso como anestesia y la soledad detrás del estadio lleno.

Por qué Take That vuelve a escena en 2026 y qué significa su regreso

El documental llega en un momento estratégico: Take That anunció el regreso de “The Circus Live” como gira de estadios para el verano europeo de 2026, reactivando uno de sus nombres más emblemáticos.

El movimiento sugiere una lectura clara de industria: convertir el contenido documental en plataforma de relanzamiento, y el relanzamiento en combustible para la conversación. En otras palabras, una rueda donde streaming y vivo se retroalimentan.

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Para la banda, además, hay un objetivo de legado. Ya no se trata de competir con la boy band del momento, sino de ocupar el lugar de “clásico pop” capaz de convocar por memoria emocional, catálogo y espectáculo.

La docuserie refuerza esa idea al mostrar que la historia del grupo no es lineal: es una sucesión de rupturas, reencuentros y reconfiguraciones que, en 2026, se presentan como prueba de supervivencia artística.

La fórmula del éxito: nostalgia, archivo y confesión

Netflix sabe que los documentales musicales más vistos no se sostienen solo con canciones: necesitan conflicto, vulnerabilidad y revelación. En Take That, ese combo está servido por la tensión interna (Barlow–Williams), por los excesos y por el contraste entre la imagen pública y lo que ocurría puertas adentro.

La inclusión de archivo inédito funciona como gancho narrativo, pero el verdadero motor son las confesiones: lo que no se dijo en su momento, lo que se entendió tarde y lo que hoy se puede nombrar con distancia.

En esa clave, la docuserie también dialoga con una sensibilidad contemporánea: la lectura de los 90 desde el presente, con mayor vocabulario para hablar de salud mental, mandatos de masculinidad pop y explotación del éxito adolescente.



Fuente: www.perfil.com

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