La ciencia detrás del talento de Messi: el estudio que explica cómo funciona el cerebro del diez


Cada vez que Lionel Messi se para frente al arco dispuesto a patear un tiro libre, los arqueros rivales -casi todos ellos de excelencia- saben a qué lugar va a pegarle. La mayoría, salvo en contadas excepciones, no ataja el remate y la ceremonia termina en gol.

¿Cómo se explica que el diez de la Selección Argentina reitere su truco partido a partido ante decenas de arqueros y nunca nadie le sacó la ficha? La pregunta aplica a cualquier otra característica destacable del futbolista rosarino.

No es extraño que uno se pregunte si Messi es superdotado. Si su cerebro es diferente al del resto o funciona de algún modo extraordinario que lo conduce, por obra y gracia de la naturaleza, a hacer cosas con la pelota que se creían imposibles.

Varios estudios realizados por científicos acerca del funcionamiento del cerebro de los futbolistas se acercan a la respuesta de qué ocurre en la cabeza del 10 cada vez que elude a dos rivales al mismo tiempo.

Tal como lo comprobó un estudio realizado por investigadores de Brunel University publicado en Journal of Sport and Exercise Psychology, lo que sucede con Leo cada vez que arranca un partido de fútbol es que su cerebro comienza a trabajar más que el del resto de los jugadores.

Los científicos de Brunel analizaron a 39 futbolistas, algunos profesionales y otros amateurs, dentro de un escáner cerebral de resonancia magnética. Les hicieron ver un video de un jugador corriendo hacia ellos y estudiaron sus reacciones según cómo intentaban contrarrestar el ataque.

El resultado arrojó que los más experimentados lo hicieron mejor que los novatos y que los grandes pudieron activar más áreas de sus cerebros que los otros.

Sacando algunas conclusiones, se puede afirmar que “la pulga” está más activo que el resto y tiene un sentido prodigioso y superador de la atención, percepción, control, aprendizaje, memoria y procesamiento.

Lo que hace que pueda eludir rivales sin demasiadas complicaciones es que puede reprimir los impulsos de reaccionar instintivamente. Esto lo ayuda a no caer fácilmente en los engaños de sus oponentes.

Su actividad neuronal promueve su velocidad mental y agilidad a la hora de tomar decisiones con la pelota. Al son de su zurda trabaja su corteza motora, aquella parte del cerebro que controla la planificación y ejecución de los movimientos voluntarios mediante la transmisión de información por la médula espinal.

Al funcionamiento aceitado de su cerebro se le suman unas excelentes condiciones técnicas, su talento innato y su destreza física y motora. El combo es explosivo. Casi el mismo que caracteriza a los superhéroes.

Otro estudio publicado en el British Journal of Sports Medicine asegura que “dentro del campo de la ciencia del deporte, se entiende que el rendimiento de élite es el resultado tanto del entrenamiento como de factores genéticos”.

El diario As reunió las conclusiones del neuropsicólogo Joan Forns y el Laboratorio de Observación de la Motricidad del Instituto Nacional de Educación Física de Cataluña sobre los futbolistas de élite y Messi en particular.

Para Forns, la clave del capitán del Barcelona es que tiene “múltiples capacidades cognitivas combinadas: planificación, coordinación, secuenciación, flexibilidad e incluso anticipación a los movimientos del rival”.

El laboratorio destacó que en futbolistas como él prepondera una “alta inteligencia motriz basada en la automatización de los movimientos”.

Cualquier compilado de goles del astro argentino sirve como prueba de estos señalamientos.

Fuente: www.clarin.com

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