“Crepúsculo” regresa a los cines argentinos

Después de 17 años, Crepúsculo, la saga que redefinió el romance adolescente en el cine, regresa a ochenta salas de todo el país. El reestreno permitirá a una nueva generación, y a quienes vivieron el furor original de 2008, revivir la experiencia colectiva con una copia restaurada de Twilight.
El reencuentro con Bella Swan y Edward Cullen, los personajes de esta historia de amor y vampiros, se presenta como mucho más que un acto nostálgico. El regreso de la película dirigida por Catherine Hardwicke busca reactivar la huella emocional que la saga dejó en sus espectadores, así como alimentar el debate sostenido en torno a sus temas y personajes.
Cuando llegó a los cines en 2008, Crepúsculo impulsó a Kristen Stewart y Robert Pattinson al estrellato internacional. La historia muestra el vínculo insólito entre Bella, una adolescente que se traslada a un pequeño y lluvioso pueblo en el noroeste de Estados Unidos, y Edward, un joven cuya verdadera naturaleza redefine los límites del romance en pantalla. El magnetismo entre los protagonistas marcó la identidad de la saga y generó una nueva ola de películas juveniles centradas en la fantasía oscura.
La propuesta estética, la banda sonora y la atmósfera gótica contribuyeron a que el público joven hiciera propia la narrativa. Ahora, la versión restaurada permitirá experimentar nuevamente el impacto visual y emocional de aquel estreno inicial, consolidando la vigencia de un clásico moderno que hoy sigue generando memorias y pasiones.
La película está basada en la novela homónima escrita por Stephenie Meyer y publicada en 2005. Este libro es el primero de la saga Crepúsculo, una serie de cuatro novelas que exploran la relación entre una adolescente y un vampiro. Meyer, originaria de Connecticut, inició su carrera literaria con esta obra, que rápidamente se convirtió en un fenómeno de ventas mundial. Tras el éxito de Twilight, completó la saga con Luna Nueva, Eclipse y Amanecer, consolidando su presencia en la literatura juvenil.
Twilight y sus adaptaciones cinematográficas tuvieron un impacto considerable en la cultura pop de la primera década del siglo XXI. La historia redefinió el género de romance paranormal y contribuyó al auge de las sagas juveniles, influyendo en otras franquicias literarias y cinematográficas. El fenómeno provocó debates sobre el modelo de relaciones adolescentes y popularizó a sus protagonistas, convirtiéndolos en íconos globales. La saga impulsó tendencias en moda, música y redes sociales, reflejando y moldeando los gustos de una generación.
Fuente: eltribunodejujuy.com



